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TÍTULO: SE ROMPÍA LA SANGRE EN TU ALIENTO



Se rompía la sangre

en el frenesí de una alcoba

que gritaba al aliento

que devora la duda.


No importaban las horas

que naufragaban abriendo la rosa,

ni las veces que sembraba en ti

lo increíble que imagina la mente.


Tampoco los archipiélagos disecados,

ni el arco que derribaba el muro,

mientras las palabras temblaban 

entre las delgadas piernas

donde habitaba la inercia del sol.


La boca irrumpió en revuelto río,

sobre un retoño de ascuas apaleadas,

y el eco de la vida con sus rosas 

en cumbre de campanas,

tembló,

Ya oigo el rugido de la luna,

los sudores respiran lentamente.


@José Valverde Yuste


TÍTULO: AMO TUS OJOS VACÍOS


 

Amo la ausencia de tus ojos
cuando sobreviven
al amanecer despierto de la llama
que resbala sobre la cordillera,
sobre el cielo y el rocío
del primer aliento de la primavera.

Me ahogo en los astros
que resbalan por tus nervaduras
cuando mis palabras no llegan al río,
son un simple balbuceo en las manos
de los días.

Tierra inundada sin misa previa,
corazón de oscuros surcos 
buscando 
el puerto común.

Las flores
son gobernados por estallidos
que iluminan el monte 
que se abriga al borde de la calle;
beben, el ansia de las fuentes
antes de ser agotadas.

Ya respira el bosque
entre la niebla densa,
la sangre oficia oraciones
ante los astros,
que huyen en desbandada,
disfrazados de días
de rezo prolongado.

@José Valverde Yuste

TÍTULO: LO POSTERGADO EN EL TIEMPO

 



Llegan los arcos cóncavos
de lo postergado en el tiempo,
las devociones absurdas de las palabras
con sus rimas y tradiciones tatuadas
sobre un pergamino lleno de amor temprano.

Fiera salvaje que riega las criptas
cuando asciende venturosa la belleza
en las profundas horas, transparentes,
con sus ojos llenos de recuerdos.

Frutos encendidos en la tibieza
de un hogar ataviado con venturosa piel,
masticando las venas desaparecidas
en el centro de la metódica luz
que abre la visión a lo errante de la pasión.

Signos de bacanales y pájaros estirándose
hacia donde no llega el borde de la visión,
donde el sentir de los labios esclaviza al tronco
para reverdecer la raíz.

Pluma de cúpulas erizadas que se desliza
sobre un cuerpo de mejilla extasiada,
senda con estupidez inexistente
en sus adornos de liturgia
que nos transporta el mudo amor
hacia corrientes comprimidas
en un tubo de espuma.

 




TÍTULO: ESTE AÑO ACABA MUERTO


 

Está llorando el mar ,desnudo ,

viendo con la boca entreabierta 

de la  razón, 

la angustia de este año 

cargado de sufrimiento.


Tiene ojos de sangre 

con úlceras en su calendario, 

sueños inmóviles abrazados 

a los dientes de templos torturados 

por el vértigo de la piedad. 


Fusiles rotos 

en caras de niños sin aliento, 

soles asfixiados tambaleándose 

en esta catedral sin ojos 

que vierte sus lágrimas 

sobre hortensias disecadas.


Más allá del espíritu 

por las partículas de la luz 

abrazadas a la muerte.


Este año que la luz  bordada 

vino a visitarme con las espinas plegadas,

en mi hombro acequias de dolor 

impregnadas en lápidas de odio 

comulgan con labios llenos de ira.


Tiene frutos ocultos 

en los cuerpos que ya no sienten, 

semillas enterradas en libros sin tinta, 

bosques sin arco iris,

ausencia de clorofila en el llanto del árbol.


Esta muerte, de lo inservible 

de estos meses, 

amanece con una oración  de serpiente 

enjaulada en los pantanos de las posibilidades , 

en las leyes del frío 

que ocultan el canto del ruiseñor 

en la cumbre de las hortensias puras, 

sobre la paciencia inocua del viento.


Este año quiso cantar a la mañana 

y se marcha muerto.


TÍTULO: ALIMENTANDO LA SIMIENTE DEL MUNDO

 



No es sólo la simiente del mundo,
es la luz que se detiene en los bordes
de la sombra heredada, la supervivencia.

La que con la ayuda de las olas se adentra
hacia este mar de huella ardiente,
como un chorro de luna batido,
en la hora que el pájaro aletea
hasta la médula de tu amor.

Es el hábito de esa oscuridad que te abre los ojos,
el deseo que no pide permiso a la moral.
Vive en ríos de felicidad
hasta dejar la alcoba limpia de fantasmas.

No es el rito de la sierva ,es el latido
que se orienta hacia el plano
donde la vida tibia, ávida de traspasarse
se pierde en el espectro del suspiro
y vuela con su frontera abierta.

En ese lugar, no hay tregua, se visten de humedad
los túneles del tacto, se desordenan las flores
de la primavera y los sensores
que cuidan del misterio donde todo es concebido,
detectan la sorda explosión del polen
que desciende a los abismos.

Se diluye con la elegancia de un rayo,
ese caudal de alegría transita en el hilo de la luz ,
ante la frontera sin límites, navegando en la cueva de la rosa
encontrando estos ángeles desnudos
que viven en estos silencios de prestados.

Arden en ti las raíces de los ojos,
lo diminuto ofrecido al cuerpo,
que da vida al paisaje, asciende la ternura,
empiezan a surgir nuevas primaveras.

@José Valverde Yuste

TÍTULO: ROCE TIERNO


 


Roce tierno de brillo singular,
caricia nacida en la perla de tus labios,
sobre venas de luz,
en instantes efímeros,
volatilizados en esta primavera corta.

Filtros de mañana inquieta,
amplia serenidad de los pétalos
acariciados por las ondas del lago,
esperando la crecida.

Bóveda velada de risa débil,
ansias de amor mirando
hacia el interior de la flor, esmaltada,
donde el gemido mudo
empieza a despertarse.

La sed de la llama
en el templo de la oración silenciosa
arde en un mundo sin palabras;
se rompe el mutismo del cristal,
nace a borbotones el aliento.

@José Valverde Yuste

TÍTULO: UN PEQUEÑO MILAGRO

 

Entras en mi inocencia
con tus trazos de mar,
esos espejos translúcidos
que flotan en mi deseo,
en este urgencia vibro
bajo tu hierba,
desgarrada por la ola ante su orilla.

Hablas a mi corazón
y le dices como era antes
que el mundo lo tocara
con tu fracción de manzana,
con los huesos blandos
de los satélites
que giran delante de tu columna.

Antes de perderme
en el milagro de tus muslos,
te miro atentamente
a través del cristal
con su escalofrío,
en aquel paisaje
donde galopa la piel.

Me desnudo ante tu sombra,
delante de tu perfil de violín
con sus notas místicas
y alzo el vuelo en esta sonata
de domingo.

Me derrumbo
ante la rojez de la huella
que tiembla en tu mirada
cuando hilvano
la espuma de tu ola.

Un simple silencio
congregado en la oscuridad
de las venas, azules,
ante el mar que me compartes
nervioso en su frontera
me eleva hasta la cima
de las plegarias.

Penetro en el temblor
de tu estrella,
casi exhausta, casi sin voz,
abrazando la miel
que confiesa a la serpiente.

@José Valverde Yuste

TÍTULO: PENSANDO EN OSCUROS RÍOS


 

Pienso en los oscuros ríos

que he de atravesar

en el calor de un mar sin brazos,

en el fondo de una boca,

que casi siempre es ligera.


Me entrego a la calma

de la que vive el día,

la orden inminente

para naufragar en un barco

de metáforas frescas.


Despierto en la dormida senda

de los ofidios, 

exploro el confín de cada fibra,

una caricia cruda

que responde en la piel del otro

cuando supuran ríos de la luna.


Una emesis cautiva por años

aparece por el umbral del alma,

lo sutil de la bóveda,

sentada al final del día

por el  yugo de la razón.


Deslizo la mano

bajo el encaje y el peso del vestido.

por el aroma del perfume,

avivo el contorno

rompiendo el invierno.


Soy un abrazo de víbora reptando 

entre flores tibias

buscando la mañana

que desdibuja los linderos.


El pulso busca el volumen

de la piel desnuda,

la victoria de la propia vida

sobre los soles de las piernas

desprendidos de sus otoños.


Pienso en el rayo perdido,

en el rincón

donde florece la promesa, 

en lo tierno de ti, mujer.


En el espacio donde llueve

en el bosque, muerdo

la fruta encendida

el hambre del hombre.


@José Valverde Yuste



TÍTULO: EL SOL SALE ALTO


 

El sol sale alto

camina sobre espumas de sueños,

sus rayos dorados esculpen las esperanzas,

pero se queda justo ahí, más allá de tu vista.


Ante el calor, de incontables días,

las estrellas esconden su esplendor,

susurrando secretos a la brisa

ante las garras de la luz,

que empieza a desplegarse

en la huella de su voz dormida.


A los pétalos, con sus sueños errantes,

les regala el aliento de su imagen en el río,

con matices de un corazón

que ama la belleza de su rostro.


La luna se duerme ante su poderío,

con su rosa alta a la espera,

cuando ya vive la belleza de la flor

su mañana


Cuando desnuda su nombre,

en las veredas,

enciende el fuego antes de caer,

ante su alma iluminada

con sus caricias y recelos.


En las tinieblas de la sombra,

en su aposento,

se apaga el beso del crepúsculo

ante el brillo de la aurora,

se abre el jardín ante los cipreses.


El día ensangrentado

saluda al arrayán

que mima a los manantiales,

en lo etéreo,

en la fugacidad de lo común.


@José Valverde Yuste


TÍTULO: EN TI CRECE LA NIEBLA




Te veo deshojando la tibieza de mis labios,

en el instante que palpas la palabra

que llevo en mi pecho,

en las tardes pintadas de calma

cuando la risa es luz y tu corazón

el vuelo de un poema.


En ti crece la niebla de la mañana,
el faro sereno de la noche sin rumbo,
un abrigo de sueños y ternura
cuando en tu vientre
encuentro el cielo desnudo.

La noche se acerca y en tu mirada
aún arde la luz bailando,
entre las llamas errantes del crepúsculo
cuando el sol no pronuncia palabra
y las sombras respiran tibio.

@José Valverde Yuste


TÍTULO: SUBJÚGAME

 




Me miras entre sombras que tiemblan,
se desvanecen entre palabras,
tímidas,
que nunca han pecado,
son almas en la búsqueda
del temblor de las hojas.

La luz se oculta tras cortinas de silencio,
mis ojos despiertan tras los suspiros
que flotan como olas invisibles,
saltando hacia fuera,
navegando por esta gloria que alimenta
a la embriaguez del cielo.

Contemplo el asombro de los gemidos, 
este lenguaje sin forma,
que se funde con la mirada del río,
como la resurrección de un domingo.

La realidad se disuelve,
las formas se confunden,
un faro inclinado, en la penumbra,
me guía a la orilla del abismo.

Ese espacio oscuro
donde el corazón desafía
la luz interior, rompiendo las cadenas,
en este crucero, las huellas
son versos sin miedo, buscando
la verdad en su movimiento.

Te quiero ante estas gotas solitarias

buscando la luz del manantial,

en este camino lleno de azul desnudo,

donde el silencio se une al muslo.


Me consuela esa caricia fresca

que sabe a abril,

que me hace sentir calma y tempestad,

y me consume con los gruñidos de su roce 

cuando se sienta

en la llanura de mi pecho.


Alcanzo la frontera de lo inalcanzable,
en el frescor de este naufragio,
ya cae la melancolía de la tarde,
me ato al péndulo de la metáfora 
y se purifica la congoja de las horas.

@José Valverde Yuste