Se derrama por las cascadas,
colisiones de sueños olvidados,
crujir de vigas, alaridos serpentean en el aire.
Lluvia sobre un mar de paredes con grietas,
tormenta que perfora la tierra.
El sol, inmutable, florece en medio del caos
cuando de la furia nace el arte.
Truenos retumban, hormigueos en la piel,
se para el tiempo y vuelve a retornar.
Hay una ausencia de timidez en el consuelo,
un charco de agua de trago dulce levanta la frente,
y el huracán es absorbido por las puertas del cielo.
@José Valverde Yuste.