Una hoja
con días llenos de grata vida
en el amanecer mudo del bosque
abrazando el consuelo del sigilo
en lo hermoso de la negrura del cielo recuerda
que siempre hay pupilas adheridas a la luz
aunque la noche nos persiga.
Se abraza al fin de las sombras,
al lienzo claro impregnada de rocío,
en ese instante de ventana abierta
un parpadeo remonta la vida.
Captura la claridad del tiempo,
desnuda sus sueños
cuando empieza a respirar del cielo
y a vestirse con la juventud de la rama
humedece sus pasos
sin saber hacia adonde.
@José Valverde Yuste