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TÍTULO: DONDE EL TIEMPO SE OLVIDA


 

Ya no hay puerto para los pasos que no fueron, 

ni tacto que reconozca el polvo del camino; 

el horizonte es un muro de niebla fría

donde vive lo roto que se clava 

a un lado del corazón cuando dos sonríen

en la frontera de las manos nuevas

que estrechan una piel caliente,

antes que el tiempo se olvide de cerrar la puerta.


@José Valverde Yuste


CUANDO ME DETENGO



 CUANDO ME DETENGO


Cuando me detengo en la pulpa de tus labios

los acaricio con las yemas sensoriales de buen catador

el eco de tus suspiros se mezcla 

con los latidos de mi pecho

abrazando la melancolía que nos une en silencio.

 

En cada frase

se enciende el suspiro de la mañana

se condensa la pasión de la noche

de un amor que trasciende la distancia.

 

En los veranos surtidores en luna de ángel

presencia de montañas sin penitencia

y el mar donde desaparecen las sombras

son reflejos de arcoíris en mi memoria.

 

Ahora tu tierra no es de nadie

habla la mirada de amaneceres sombríos

en la escasez de los días sin lluvia

entrando el frío por la ventana.

 

¿Para qué hablar, si el sentir se expresa,

con el roce de una lujuriosa luna?

¿Para qué gastar palabras con escasez de relincho?

Los gestos de cuerpo,

hablan más fuerte que mil vocablos hambrientos.

 

Silencio, guardemos silencio

en la urna de derrotas puntuales

donde se ausentan los espejos

no hacen falta fonemas, ni verbos conjugados

cuando el alma se desnuda sin ser juzgada.

 

Mariposas volaban en mi sueño

Y por la era se fueron marchando los recuerdos

 

 

TÍTULO: MOMENTOS

 






Vagas entre el humo y la luz
al pie de una orilla firme
el otro en la arena movediza del quizás.

Te preguntas por esos fragmentos
que no encajan del todo en los despertares.
¿Qué ocurre con las palabras que se tragan la vida
inundada de silencios?.

Esos atardeceres que pasando
desapercibidos son el elixir de los lirios
persiguiendo lo congelado de las gaviotas.

Palabras delgadas llenas de ausencia
que resbalan entre hierbas antes de vender 
la boca a lo apagado del llanto
entre lo que fue y lo que no tiene nombre.

Rocas en un pedestal de cartas
de un adiós con pupilas de rostro apagado
esperando ese amanecer sin hojas
esa sombra de arroyo sin mano.

Me abandono en lo insaciable,
lo hambriento de la verdad
las noches sin sombras en las nubes
en la otra costilla que aún 
no ha aprendido a llorar en lo sembrado
de este soñar de mirada ciega.

@José Valverde Yuste






POEMAS MELANCÓLICOS : PALABRAS SUICIDAS


 

PALABRAS SUICIDAS

Hoy encuentro palabras suicidas
en este lugar donde bebe la flor
que ya no espera nada
y fallece el esplendor del cielo.

Veo cuchillos afilados que desgarran
los pétalos de los recuerdos
con su metamorfosis de maremoto muerto
con palabras alejadas de la ternura 
en un viento donde ya no suspiran las rosas.

Hoy las nubes se apagan 
entre sombras de miradas 
que acechan las tinieblas de la luna
clavándose en las cicatrices marcadas en mi piel.

Descubro el silencio de la maldad
entre la orfandad de mis días
en este corazón de rictus de cadena
vagabundo entre sombras diáfanas 
y luces oscuras.

@José Valverde Yuste



MELANCÓLICOS 55: AÑORANZA

 


MELANCÓLICOS 55: AÑORANZA

 

Añoro tus risas, tus abrazos llenos de serenidad,

cual brisa suave acariciando mi alma en noches de plenilunio.

Eres mi sol, el cielo de mis días turbios,

la estrella que guía mis pasos en la oscuridad de este túnel.

 

En cada suspiro,

en cada brisa que oxigena mi corazón,

resuena tu nombre como espuma ahogada en la arena

recordando que eres mi razón de amar,

mi refugio en los profundos corales.

 

Vuelve a brillar tu luz sobre mi soledad dormida

regresando cual aurora a iluminar mi cielo,

pues sin ti, mi estela es un mar sin rumbo,

un jardín marchito que anhela florecer.

 

Regresa a mí,

oh fuente de marfiles blanquecinos

como la vida que retorna tras la noche que se desangra.

Y juntos, enlazados como la línea de la orilla a un golfo 

brillemos al final de un túnel donde la luz aparece.


MELANCÓLICOS 54 : RUINAS DE UN AMOR (Editado)


 


MELANCÓLICOS 54 : RUINAS DE UN AMOR


En las ruinas de un amor pasajero,  

bailan frágiles cartas

dibujando sueños en cantos rodados.


Las piedras gritan lamentos,

incisiones de amores se desgajan:

un latido, un adiós,

el tiempo de esas ruinas duele

y el olvido de mi piel estremece a las sombras.


Suspiros de risas que el viento acaricia,  

recuerdos flotando en el corazón del atardecer,  

un rayo aferrado a la chispa del amor

un te quiero distante transforma la noche

en un hilo de acero.


Mi corazón navega en los lamentos de las venas

cuando el dolor lo abraza,

y las memorias son duelos que, aunque duelen,

no traspasan mis lágrimas.


Destraba los enredos de estos escombros,

comparte la luz con mis ojos desnudos,

rompe las cadenas del invierno,

elévate por encima de la sed muda de las pasiones

donde las palabras mueren ante el espejo sin ojos.





MELANCÓLICOS 66 : SOMETIDO A TU INFLUJO


 

MELANCÓLICOS 66 : SOMETIDO A TU INFLUJO


Sometido a tu  influjo

anulado mi sentimiento, 

palabras muertas abrazan

los besos huyendo cuan gritos ahogados

del trino de un pájaro inexistente.


Hay palabras que reconozco

sin bordes, ni sonido

acariciando la luz de almohada apagada,

temblorosa ante la visión de los ángeles

surgidos de la oquedad oscura del castigo.


Deambulando cuan náufrago 

asido a su tabla de salvación

mis delirios son fatiga que mi frente oprime

luz crepuscular de lágrimas esparcidas.


El viento de nuestra pena

llora la agonía

por las laderas del mundo

ya no da sombra el bosque

ni el sol brilla en tu cabello.


Aquellas horas mórbidas de embriaguez

son recuerdos alimentados de ceniza

rugidos de mi garganta,

delirios complaciendo el ruego del ciprés.


Daga cruel arrastrando el prado yermo

la montaña ya no es gris, 

volviéndose eternamente blanca;

el sudor se convirtió en sangre

y la felicidad en sollozos.


El monstruo de la angustia 

blande mis turbios ojos

desnudando mi cuerpo,

como una mirada en llama recurrente.


Ojos abiertos, como luceros, en la madrugada

y la necesidad de volver a despertar

sobre tu vientre y tus perfumados cabellos.


Espero el optimismo venza a la tristeza

y mi alcoba vuelva a recuperar el olor

de las frescas selvas.


MELANCÓLICOS 65 : EL CORAZÓN DESTROZADO (2)

 



MELANCÓLICOS 65 : EL CORAZÓN DESTROZADO (2)


Tengo el corazón destrozado, 

la mente confundida

como rayo de sombra te marchaste

sin poder comprender ese halo de viento,

instante fugaz donde todo acaba.


Me diste el dolor de las lágrimas

la pesadez de los días largos, 

las noches de hierro, frías, interminables

eran losas pesadas, capullos sin rosas

en noches de escarcha.


Intentaba recordar las huellas felices,

la armonía de los corazones humanos,

tenue fragilidad perdida, entre gritos de lobo,

en la noche de las ánimas.


Cruel aceptación de la despedida,

de la pérdida de las noches de pasiones

entre gritos y gemidos nos bebíamos el tiempo,

pero todo se desvanecía ante la cruel realidad de tu partida.


Así el tiempo pasa

la ausencia de tu maldad desinfecta las heridas,

las aspas de mi luz esparcen los analgésicos

que todo lo cura.


Ya no necesito tu amor para ser feliz, 

pues conmigo me basto

y aunque duela recordarte, sé que fue lo mejor 

seguir caminos distintos.





MELANCÓLICOS 64 : AMADA DAME LA PAZ


 

MELANCÓLICOS 64 : AMADA DAME LA PAZ


Amada, dame la paz, 

en medio de esta tormenta que agita mi ser, 

buscando una calma de vientos apagados

en las avenidas de las gardenias y tulipanes

llevándome por valles de tranquilidad sembrados de algodón.


Aunque quizás sea tarde, en llegar la paz a mi ser,

sé que al final, la encontraré,

para apagar este fuego 

que hierve las enramadas de los pájaros.

esta hoguera que me quema las entrañas, 

estando hueco.


Mis pensamientos se desvanecen,

como el humo entre mis manos,

necesito de tu amor y tu luz, 

para encontrar la serenidad en este mundo

de esquelas de amor, de falsedad ensombrecido


Que tus brazos sean refugio, 

de mis miedos y temores,

que tu amor sea mi guía, 

un encantamiento en el cauce de la corriente luminosa.


Amada, dame tranquilidad, 

para calmar este fuego que arde en mí,

y encontrar la paz que tanto ansío,

en tus brazos, en tus ojos, en ti.


En el alimento de la pasión, en el coctel del fuego

en los sueños legendarios y en el espejismo de la niebla.


Dame la tranquilidad del silencio.



MELANCÓLICOS 63 : PENUMBRA DE MI ALMA


 

MELANCÓLICOS 63 : PENUMBRA DE MI ALMA


Alma mía, lágrimas tristes brotan 

como un río de dolor que no tiene fin

como gotas de lluvia pulverizadas sobre el cristal

elevándose en vuelo, entregadas al viento.


Son testigos silenciosas en la intemperie del dolor 

que en lo más profundo de mi ser anida,

ríos de melancolía incesante

ebria catarata inundando mi corazón.


Cada lágrima es un grito en la maleza

hay profundos lamentos en una tarde de tormenta

un dolor que se viste de silencio

tejiendo un tapiz de día triste.


Pero sé que llegará un día 

en que el sol esculpa la piedra de mi alma

sanando estas heridas

y las lágrimas se secarán en la senda 

de la fuente de la vida

 

En este mar de sombras de galerías eclipsadas

navego en el silencio del tiempo 

buscando redención.


Anhelando encontrar nuevos ríos,

donde renazca el pergamino del eco que duerme en mí

y llueva maná del cielo.