POEMAS DE IMÁGENES, MI PUEBLO, GENERALES, DESAMOR, POEMAS CORTOS. MUNDO POESÍA

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TÍTULO: DESGARRADA LA MIRADA


 

Tu mirada de meditación permanente

parece la secuencia de un abismo,

el tiempo cuando se embriaga de dolor

en las sombras de lo que perdió sus alas.


Desnudo el amor, ya sin baldosas,

como un manto lleno de condena

que abraza la piel,

me agarro a las cicatrices de las ropas

en su quebrado goteo de sudores

que aplauden la inexistencia de tu sol ardiente.


Cada parpadeo del aire navega sobre la dura verdad

de este frío atroz, del olvido profundo

que busca tus ojos en lumbre ajena,

entre brazos que no me pertenecen.


Recuerdo ese afecto muerto que en mi alma muerde,

como leña que prende la hoguera

con su herida abierta.


Tus latidos aún me nublan la mirada,

dolor que persiste, ausencia dolorosa,

fantasma errante que me consume,

trémula gota salina que me desvía a un sendero lejano.


Recuerdo el afecto muerto, en la quietud final,

cuando desechas mi alma y arde sin consuelo,

un amor pasado que ya siento lejos.



@José Valverde Yuste


TÍTULO: CUANDO TE VAYAS



Te has ido, te recuerdo
en aquella lánguida habitación
de candil apagado,
donde tú eras ola vacía
sin respiración en tus labios;
y yo, el espectro ausente en el prado
donde habita el invierno.

Me visitas como una fruta que baja del árbol,
con los emergentes rayos de sol en tu mirada,
traspasando el límite de lo imposible
que asoma al abismo del horizonte.

Me abrazas como se abrazan
las casas abiertas, los corazones
que disfrutan de la esperanza,
lejos del encierro de fría mazmorra
donde te has instalado.

El viento, silbando a mi ventana,
es tu llamada, el compañero
que entra por las rendijas de mi vida
haciéndome compañía bajo la mirada
del balcón, ya sin flores, como un reloj apagado
que duerme conmigo en mis noches de tinieblas.

Tú, me acaricias,
me recorres suavemente,
como la flor primera, como una paloma
surca la tarde con su vivaz blancura.

Eres la sirena de mi desangelado mar,
la que mantiene mis soñares
en esta nostalgia de lágrimas sedientas de ti,
soy una selva que busca tu compañía,
y me visto con la sombra de tus ojos.

Me miras con la mirada
de los ángeles, con ese tenue halo de luz
desde el valle de la eternidad
donde conviven miles de almas solitarias.

pero tú, no estás sola.
Vives con mis sentimientos,
en esa morada donde habita
la fantasía de lo inimaginable.

Estás conmigo todas las mañanas
de esta existencia de nube solitaria
que me ha tocado vivir
cuando el invierno alumbra las paredes
ya sin herida.



@José Valverde Yuste

TÍTULO: AMOR DE ARMARIO


 

Este amor de armario
vestido con pétalos que no envejecen,
aguarda ese viento con aroma a nube
y niebla rendida al sol.

Esa memoria no muere:
es el límite del deseo
donde navega la adolescencia,
mirando al cielo
lleno de declinaciones,
de alas acurrucadas en las sombras.

Lleva la llaga que tatúa en el aire un lamento,
la luz que destierra lo vanamente inestable,
más allá de los límites de la ladera
con un tímido olor a corazón clavado
en la vergüenza.

Contiene tierras que jamás se alcanzan,
territorios que no callan nunca
entre susurros de dolor y placer,
silencios que todo lo abrazan
buscando las huellas borradas tras de mí,
con los párpados cerrados.

Tiene una mirada vacía, me observa,
cuando me parto en mil pedazos
en este viaje agreste y quebradizo,
la hiedra ya no mora ni trepa
en lo dulce de la vida,
vuela en la altura del recuerdo.

¿Es sueño o eterna florecilla oculta,
esa oscuridad que la brisa arrastra?.

Efímero, intangible,
su esencia en nuestra memoria queda.
Al tocarla se desvanece en el armario
donde el aroma fenece, oscurecido
en el crepúsculo de tus ojos.

©José Valverde Yuste

TÍTULO: HOY NO SÉ ZURCIR PALABRAS


 

Hoy las manos se han cansado 

de sostener los dedos, de zurcir palabras,

de fabricar caricias con fiebre,

solo hay letras sin perfil, silencio.


Hoy la noche se ha cansado de amar a la luz

y el día se oculta entre nubes largas,

hay un no en este dolor que no admite tregua

un albor apagado en un deshielo desnudo.


Hoy mis ojos no enfocan y mi corazón

tiene obstruidas las arterias,

ha llegado el invierno aunque 

nos esté pisando el verano.


Hoy he aprendido que aquello que parecía sólido

ya no vibra, que la indiferencia mata más

que los puñales.

Hoy me he sublevado contra el borde de la cama,

contra las ilusiones aplastadas 

por razones que viven fuera del cuerpo.


El llanto ha hinchado mis venas

y mis ojos desbordados han dejado caer 

la ternura, en lo perdido, en lo acabado.


@José Valverde Yuste


TÍTULO: ALMA MÍA

 




Sol esculpiendo la piedra filosofal

de los amores,

una oda a la vida donde encontramos

regalos y heridas,

en un cielo cada vez más gris.


Juventud efímera, puerto en mar de olvidos,

reloj implacable de pasos lentos, firmes;

cargado de páginas escritas,

con profundos lamentos;

gritos en la maleza del bosque

descubriendo el tapiz de la vida.


Alma mía, lágrimas tristes brotan

en un río de dolor

recordando gotas de lluvia pulverizadas

sobre el cristal, entregadas al viento.


Atardecer de sombras desgastadas

arrugas de horas vividas

entrelazando suspiros

con amanecer de difunto,

que, como historia pasada,

nos envuelve en rojez crepuscular.


Luto escondido entre montañas,

como huracanes embriagados

soplando con la culpa del olvido.


Solo, la muerte espero,

entre las raíces de la vejez;

viajando en galerías eclipsadas

de otro mundo, fuente de luz,

y dejar atrás éste, lleno de parques,

donde la otra orilla no existe.


@José Valverde Yuste


TÍTULO: ANGUSTIA PREÑADA CON OJOS DE LUNA

 


Navego sobre esta angustia 

preñada con ojos de luna,

lánguido florecer donde se licua el hastío,

en un naufragio que conscientemente

oculta el crepúsculo: 

las sombras me miran el rostro,

y en cada declinación

alimentan mis sueños con suspiros.

 

Vagan en mí gritos inyectados

de recuerdos ignífugos,

penetrando en el filo de la sombra

buscando un susurro en la eternidad,

un hueco donde las tinieblas abracen

lo que el día dejó entre memorias.

 

Vasto azar iluminando 

el gancho tembloroso

que no teme al tiempo,

desasistido entre labios y boca;

me habitan ahora 

los cálidos sonidos del recuerdo

en esa muerte del clamor

abrazando al silencio.


@José Valverde Yuste


TÍTULO: ME ARROJAS AL ALTAR DONDE MUEREN LOS SUEÑOS




Me arrojas al altar donde mueren los silencios
fragmentados en extensiones de penas
de un cielo extraviado.

Vivo en la raíz de una despedida sin luz,

y mi voz se vuelve un rastro de ceniza

ante una pradera quemada, un ocaso

que trasciende los prejuicios, 

los suburbios de la noche.


Cuando me miras, 

el universo se adelgaza en mis pupilas, 

se hace carne, se hace pulso, se hace grito; 

pero cuando me sacrificas ante la claridad

de la vela herida, 

me conviertes en un horizonte de acero, 

inalcanzable y frío.


Me desordena el recuerdo, 

la ciudad con lágrimas oscuras, sin memoria, 

los abrazos que apagan el sol

cuando siento la convalecencia 

de este mar apagando la luna.


@José Valverde Yuste



TÍTULO: LEJOS DONDE LOS OÍDOS ANDAN


 Lejos donde los oídos heridos

andan clamando resguardo;

en un mundo violento, de firmamento débil, 

las profundidades arden en lamentos de cielo 

de corta luz.


Chirridos batiendo alas en profundos abismos

me persiguen como sombras;

en una ilusión que todo abarca brota el llanto 

de la no existencia, me disipo en el aire 

donde la vida busca el aliento.


Quiero comprar el silencio,

acariciarlo como sombras sin luz de boca joven; 

extiendo la oscuridad ante el vacío de cuerpo 

que se refleja en goces tardíos.


Esa piedad retorcida de incoherentes misterios,

esa forma tamizada de vencer lo insuficiente,

esa sensación de atroz desesperación

me deja sin fuerza; como tempestad 

de soledad vacía.


Entonces cerrando los ojos escucho la persistencia

de enrejado permanente,

esas manos incineradas con abstemia,

esos tronos sin argamasa que sangran entre ataúdes 

de desiertos lejanos.


Esa sed de húmedas codicias y gritos como fuego avivado

me persiguen, 

yo sigo intentando aliviar la insonoridad;

allí quiero compartir el fin de este amanecer 

de sueños agitados. 


@José Valverde Yuste 


TÍTULO: DONDE EL TIEMPO SE OLVIDA


 

Ya no hay puerto para los pasos que no fueron, 

ni tacto que reconozca el polvo del camino; 

el horizonte es un muro de niebla fría

donde vive lo roto que se clava 

a un lado del corazón cuando dos sonríen

en la frontera de las manos nuevas

que estrechan una piel caliente,

antes que el tiempo se olvide de cerrar la puerta.


@José Valverde Yuste


ME HIPNOTIZA LA LUZ DE LA NOCHE





Me hipnotiza la extraña luz que atraviesa la noche,

aromas interiorizados en susurros de aire 

que despiertan los sueños;

destellos de vida en tinta vacía

cuando me inclino hacia la sombra 

donde pernoctan los suspiros en brumas de plata. 


Espacio breve donde se comprime el tiempo,

cortina de barro donde mueren las fisuras

misteriosas y tiernas de las cenizas 

puestas a secar.


Quizás golpe de pájaro sin alas

en escucha de gozos apagados,

asistidos por ladridos 

como nota musical lejana

donde renuevo lo que aspiro y persigo:

ronquido de ola ante estrella de ojos cerrados.


Rincón donde el aire reposa

en relojes antiguos de delgadas manecillas;

donde las semillas flotan como espuma ardiente

en un mar de voz encendida 

cuando se apaga la aurora.


Secreto de mundos moldeables

donde se desvanecen los espejos,

minutos de profunda penumbra

sobre un maremoto que gira

en rincón oscuro donde la densidad de la noche

crepita en muslos densos,


y el hielo deshoja el exceso, sin resignación, 

donde muere la opacidad del desierto

y yo sacrifico el amor, 

ese que golpea y se clava 

como inmóvil cicatriz latente 

que seduce a la madrugada.


@José Valverde Yuste




CAMINAS DINAMITANDO AURORAS ( A MI PADRE)





Caminas dinamitando auroras, 

esperando el día detrás del arco iris;

por caminos oscuros, nunca miras al cielo,

el tatuaje de las nubes te ciega.

Es un parpadeo donde crece la verdad

entre girones de pana de tierno roncar, 

al sereno de tus huesos.


Estrellas que se llevaron tus aspiraciones

cepillan tus cabellos,

luz de aura se deshilacha 

entre farolas de noche fría,

desaparece el sol endemoniado y aguantas;

Aprendes a vivir sin flores que aderecen 

el tormento de la rutina.


Me estremece la mirada hueca 

de tu abismo sombrío,

ese ronquido del tabaco 

que vuela sobre  el ala de tus pulmones,

descubierta.


Ígnea aberración de un tiempo sin flores,

luces de juventud orbitando 

donde descansan tus penas.


Profeta en tierra de labor, en el altar del sudor,

mirada de universo regalando brillo al infortunio,

allí se embriaga el dolor de tu espalda 

con una mueca seca.


Frío de hielo supuran tus huesos

desterrados en mares sin amarras,

de amargura, 

te adentras en la tierra, tu señora,

hurgándola de mar a tierra, de loma a cañada,

esperando la incandescencia que nunca llega


Bajo la negra noche de tus ojos

me veo, me acurruco en ti, en tu mirada.


@José Valverde Yuste