Amor de mirada extraviada
musa resplandeciendo
donde comienza en el sueño,
antes de florecer la estela
resucita la espuma y reluce la ola.
Laberintos que al iluminarse
liberan el camino,
muslos con pensamientos curvados
desbordando estanques
que sobrevuelan sobre jardines
que golpean la diadema
en el centro de la alegría.
Rostros llenos de siluetas,
iris envueltos
en líneas de bordes que tiemblan
ante las transparentes aguas.
Recuerdos que navegan
en el barco de tu rosa
marcando antiguas huellas
a la sombra tierna de la brisa.
En el abismo
resplandecen las luciérnagas,
al final del mar
donde los suspiros amainan
allí muere el horizonte
y arrían las velas.
©José Valverde Yuste