Túnel donde navego,
tu fuego es la casa que habito,
veo palabras que respiran de tu vida,
izo la mirada a lo urgente,
la brevedad de este consuelo
que desemboca en la fragancia de tu alma
Me llamas con la memoria de un mundo
sin heridas, rasgando la fragilidad de lo divino
y en ese instante pendo de tu nombre,
respiro en un árbol de lluvia,
siento lo virtuoso que acompaña al bien
en el lecho donde bordo el galope de mi corazón.
El aroma a libertad, nenúfares, cisnes
me estalla,
se mezcla con los gemidos de la brisa marina,
y en este viaje donde las horas emiten luz
mi alma encuentra el albor
en la fragancia del placer, cristal eterno,
me conduce hacia el tibio respirar,
ya vivo en el fuego de tus deseos.
@José Valverde Yuste