que adorna el capullo
su encanto brota.
la cigarra cantando
el aire ardiendo.
susurros del otoño
hojas cayendo
POEMAS CON IMÁGENES 3
Tras las gotas de lluvia en cristal brillante,
veo tu chaqueta gris, día melancólico de amantes.
El gris se une al cielo, suspiro del viento,
gotas como lágrimas caen sin cesar,
y el gris de tu chaqueta me invita a soñar.
Tu rostro, un menguante de luna altivo,
brilla con luz propia, etérea y divina,
reflejo de un amor fugaz y esquivo.
Flotando entre sombras y claridad,
eres faro en mi mar de incertidumbre,
guiando mis pasos en la oscuridad,
iluminando mi alma en la penumbra.
Bajo el arco de tus cejas azabache,
se esconde un misterio
en tu pensativa mirada,
un velo de secretos que no se desvela,
un eco de silencios que se alza y calla.
Tu nariz redondeada al viento,
tus labios suaves y tersos,
tus ojos cerrados soñando
un cielo nocturno lleno de estrellas,
que brillan y se apagan
eliminando tu pena.
En ese lugar donde los sueños se hacen realidad,
me sumerjo en la paz de la inmensidad.
Cierro los ojos y dejo que el éxtasis me envuelva,
en esa imagen serena que al cielo me eleva.
POEMAS DE IMÁGENES 2
En la alborada del alma,
el sol emerge abrazando al mar,
cielos de bronce y aguas de sangre,
brillando en la hermosa bahía
donde surgen amores en penumbra.
La luz se funde con la sombra,
en este paisaje de ensueño,
donde el amor florece
como los claveles y las violetas
y asombra, al sol que despertándose
de su sueño se asoma a su ventana
y ve la dicha que gozáis en este mar sereno.
Siluetas que se entrelazan,
bajo el beso de las olas a la arena,
miradas cómplices, párpados cerrados
sueños abiertos, palomas en el vientre
romance eterno y fiel nace
en la aurora de las intimidades de los amantes
en esta danza mágica de la mañana
dando la bienvenida al alba.
POEMAS DE IMÁGENES 1
Un hombre en aguas azules, transparentes,
imitando a una sirena salida de mares de lujuria,
la vista se deleita con su danza ardiente
bajo el sol radiante que su piel besa.
Sus movimientos fluidos y elegantes,
enredados en corrientes juguetonas,
como un ser místico entre los amantes
de la mar, donde las olas son burlonas.
Tritón terrenal, en el agua te deslizas,
una estampa de belleza en pleno vuelo,
hombre y mar fundidos en una sonrisa,
un poema vivo en este mundo de sueño.
En el agua brillante y serena,
el hombre demostró su destreza,
ganándose una corona de diamantes,
por su exhibición tan llena de belleza.
Sus movimientos eran como danzas,
reflejados en el líquido cristalino,
brillando como estrellas en la noche,
su destreza era un don divino.
Así, el hombre se ganó la corona,
testimonio de su arte en el agua pura,
una joya que brilla con su gloria,
en esta historia de luz y aventura.