POEMAS DE IMÁGENES, MI PUEBLO, GENERALES, DESAMOR, POEMAS CORTOS. MUNDO POESÍA

A VECES






A veces me siento viento,

un roce de transparencia sobre hierba

que naufraga.


Otras, soy un brote de encina

un pliegue de pensamiento 

que gira en el relato de un atardecer 

con sus instintos en ofrenda.


Otras soy el relato hondo de la tierra,

un campo donde sembrar

las palabras que flotan, 

cuando lo inefable se vuelve tangible,

y la ausencia de canto es brisa ligera;

zumbido de abejas, garras de sonido imantadas,

sobre hierros de firme sueño.


A veces soy generosa presencia,

otras sol y mi pupila dialoga con la sombra

muriendo las angustias que convulsionan

cuando invado tu pecho y me hospedo

en sus montículos.


Mis suspiros son un lenguaje 

que se muerde la lengua,

sobre una verticalidad  de pared con ojo,

sueños que llenan de gracia 

lo puramente inundable de miradas puras 

en lo magnánimo del silencio.


Entonces me reconozco

en lo nuevo que quiere vivir en una piel 

siempre abierta a hechos consumados;

que habla de lo repentino, 

ese misterio repleto de nombres 

en esas esquinas que toca el nudo

de la fibra ciega.


En este columpio de días sin huellas,

busco la columna de aire solidificado

que sostiene el derrumbe de mis días.

Mi alma es el corazón de un reloj 

que estrangula al tiempo,

en estos momentos soy un espesor 

de sombra, la victoria definitiva 

sobre tu fósil  que estalla

en el envés de un fuego

que todavía nos busca.


@José Valverde Yuste


José Valverde Yuste QUÉ ESTRELLA FUGAZ VENDRÁ








Qué estrella fugaz vendrá

a recibirme cuando empiece a planear,

mis piernas no pesen,

leviten en el océano que mi cuerpo va buscando 

al viajar por dulces sueños de cristal

deshaciéndome en pedazos

para soltar el lastre 

del anochecer del llanto.


Qué unicornio azul tendrá

nuestras cartas ocultas

en el baúl donde las flores

se abren al sol.


Llanto de corola muerta,

marchita, sin color, 

escondiendo nuestras historias de amores,

palpitaciones que hoy quiero recobrar, 

a pesar de la mañana opaca y fría.


Qué tempestad vendrá

a sacarme de este sopor,

de esta situación maldita

que me hace dudar,

sudar sin respirar,

sacar al polo sur de la oscuridad.


Una mar gruesa vendrá, que limpiará

mi frente de esta perversa cotidianeidad

y brillará como la aurora boreal.


Qué mano vendrá ,a saciar está sed,

a darme de beber de la jarra de la felicidad

y, encender la lámpara de Aladino

para salir de la oscuridad

de esta mañana  de venas rasgadas

que me tiene en dicotomía tristeza o alegría.


@José Valverde Yuste


José Valverde Yuste AMOR ESTOY CONTIGO










Estoy junto a ti

bebiendo del manantial de tu sonrisa,

de tus labios, flores furtivas,

que desean besar milímetro a milímetro

la pasión de mi amanecer tembloroso.


Sueño con la imaginación de tus deseos,

los trae el viento despeinando tu vestido

en la soledad de mi playa amanecida de luz,

sobre este frágil cristal lleno de arpegios de sal.


Te siento prendida del corazón de la ola,

como espuma flotan los anhelos de tus ojos

mientras tejo con dulzura un hermoso romance 

entre tus raíces de alga fresca.


Amor de madrugada surges  de una hoguera, 

golpeas el lecho, desnudas mi soledad

de ti aprendo la praxis del pecado.


Asciendo por la acequia de la lujuria,

derrumbando la catedral 

donde muere el deseo.


Te amo 

dándote todo lo que la noche necesita,

dormido entre luces famélicas,

a medio milímetro de tu vendaval

refugio mi amor

donde grita la sangre de tu herida.


En la orilla de tu camino devoro el tiempo, 

sustento la pasión del poema,

emigro hasta los sonidos 

apagados de tus ojos

y crece la luz en tus mejillas.


Ahora soy dueño de los violines del silencio.


@José Valverde Yuste



¡OH, MARIPOSA!








¡Oh, lo que tiembla en el jardín 

no es la luz que se oculta.

Es el desvanecimiento del pistilo

entre sueños y éxtasis,

mientras el polen brilla

en el abismo  que engulle 

el renacer de la sombra.


Entre pliegues brota la rosa,

abajo el torrente, arriba el relámpago,

y las furibundas llamas 

trepan por los caminos salvajes.


Las venas son todo temblor

encandiladas por el rocío

que brota de las profundidades.


Vientos huracanados inquietos 

viajan sobre hoja desnuda, 

tiembla, muestra el envés asomado al balcón;

dos cuerpos como diez ojos de luz

trepan en alud continuo.


Cuando lo que todos desean  se afana 

en ocultarse tras la sombra,

bajo la extensa llanura, de largo trecho,

entre linderos atrapados por veneros 

que extienden el gozo por la rigidez

del deseo.


 Luces distantes de abejas, comunión de brasa,

rutas atrapadas en los pliegues son el candor 

de esta mariposa inocente ,

que sobrevuela la luz del umbral 

donde nada se agota, todo es imperecedero,

como dios en su grandeza.


Ríos anclados en su playa 

van dejando el rastro, la huella del aliento y,

yo muriendo en esta guerra de explosiones

donde la llama muere dentro de

un reloj sin horas, sin tiempo.


@José Valverde Yuste


José Valverde Yuste VUELA LA CORDURA MÁS ALLÁ DE LAS ESTRELLAS










No me quedan manantiales en la luz ,

huyen reptando entre párpados de miseria:

panales de clavos, maderas niqueladas

que pasean por extensas calles.


La noche, criatura muerta, es un desfile

de casas vacías, cose los ojos a la música

que me salva del miedo;

es un corazón de hospital vacío

que se hace parte de mí, cuando he partido.


Pero este polvo, con aire a renuncia,

en sus cuencas desiertas,

es un caos de pestañas deambulando por desiertos;

respira el vuelo de un iris enardecido y

casi siempre sueña con tibios leones

en su trono de muerte.


Se enrosca en las manos vacías de algún acorde,

un adagio que convive entre la sombra y la luz,

entre lo que es y ha sido; entre abismos de sombra

y cárceles de vida.


Se oculta en esencias donde no brilla el sol,

marcha por las bóvedas tamizadas

de las explosiones que se extienden entre cúmulos,

mirando el fósil aletargado

de lo que ya no siente las manos

vive más alto que las estrellas.



@José Valverde Yuste


AMOR DE SÍLABA CALLADA

CÓMO SUJETAR LA VOZ 10 de enero de 2025




Intento sujetar la voz 

que se introduce entre las sombras,

jugando con el adiós de las lágrimas

donde despiertan mis sueños al mundo.


Las voces se cobijan en el desvarío,

cuando la noche  enlutada

se convierte en coro de ausencias, 

sujeto  mi alma sin romper el hilo que une

cada rincón de nuestro cielo.


Pálida memoria en la boca imprecisa

abraza lo que el día olvida,

este gancho de cielo ancestral

donde viaja la armonía que nunca se fue.


Angustia de ojos preñados,

lánguido florecer donde se licua el hastío,

un naufragio que conscientemente 

oculta el crepúsculo donde las sombras,

me miran el rostro y, en cada declinación

alimentan mis sueños con suspiros. 


Navegan los gritos inyectados 

de recuerdos ignífugos, 

penetro en el filo de la sombra 

buscando un susurro en la eternidad,

un hueco donde las tinieblas abracen 

lo que el tiempo deja en sus memorias.


Vasto azar ilumina el gancho tembloroso 

que no teme al momento,

desasistido entre labios y boca 

habito los pálidos sonidos del recuerdo, 

ya vivo en la sangre del grito 

que abraza al silencio.


@José Valverde Yuste