Hay una galaxia engullida
cuyo resplandor reverbera
en el inmenso mar de tus ojos,
sobre caminos de sueños abiertos,
miradas de curiosidad y
surcos encantados de luz irresistible.
Reflejos de cielo en mares
cuyo parpadeo va uniendo almas,
cristales sobre un lento respirar…
así es tu alma de caníbal de mar.
Faros que alumbran los versos del viento
iris de sombras volviéndose aves.
infinitos reflejos de horizonte
brotan de abundantes semilleros
cómo limpio zafiro de brillo permanente.
Destellos de un cielo, reflejo de sueños,
sobre días de valles;
expresión de majestad libre,
donde el tiempo reposa entre pudores
y recatos virginales,
hechos de pura luz.
@José Valverde Yuste