En esos momentos bordados de silencio
los límites atraen lo natural a las manos.
Se incendia el anzuelo
caminando por el temblor mudo
del haz de luz desnuda
que hace florecer la barca en el lago.
Planeo sobre tu pliegue arrugado
con una cordura de ilusiones sugerentes,
arrullo la sangre herida en su espera
y aparece un brillo de soplo húmedo,
punzado de labios
en lo más profundo de la frescura.
Mi mundo lleno de pausas silvestres
se desdibuja,
en esta reservada paciencia
de ojos extraviados
abiertos a la claridad
de este manantial
que da voces sin pena.
Se llena mi existencia de aquello
que reverdece los códigos de la sed
esperando vierta el sórdido verano
de la catarata
lleno de asombro.
En esta noche
donde las llamas inundan la avidez
de los quejidos
me ilumino con tu paraíso
de caudalosos afluentes
y hermosa luna.
@José Valverde Yuste