Busco la bondad del beso, el escalofrío anciano de la mañana, tendido sobre la mansedumbre de la rojez que me asfixia Parece que existo en tus labios, en los huecos inexpresivos de tus ojos, cuando acaricio la metamorfosis de tus piernas besando la sonrisa oculta de tus muslos. En las palabras que no hablan y se prolongan en la humedad que convulsiona tus costuras. Te siento en el último grito del alba cuando la mirada se abre a la flor apretando contra mí lo cerrado. Las pálidas pavesas caen derramadas sobre el fuego indigente que muere en las fronteras de tu lengua. @José
Valverde Yuste
Cierras los ojos.
Promesas de voces que no se sienten
son la llama.
Separadas en la distancia
por lenguas de sonidos
que van hacia ti.
Inmóvil frontera enamorada
de las nubes.
Paisajes
donde se confiesa la oscuridad
en el límite de la mirada.
Belleza de impoluto color.
carne donde la luz no busca atajos
sino la distancia del aliento.
Agonía llenando las esferas de canto.
Mar apresurada en iglesias
con escalofríos.
En esta constelación duermen las violetas
entre las rosas,
empapadas de ternura,
cuando tengo mis labios
cautivos en tus alas.
En este paraíso de éxtasis corto,
los estambres,
son las letras de tu nombre.
@José Valverde Yuste