POEMAS DE IMÁGENES, MI PUEBLO, GENERALES, DESAMOR, POEMAS CORTOS. MUNDO POESÍA

SE ABRE EL TELÓN


 

Se abre el pliegue oculto

en una hoja sin sueño.

Un tiempo de verdad frágil

muestra las cortinas

que liberan al cuerpo

antes de ser consumado.

 

El pétalo mudo

de una hortensia,

las lilas del claustro sagrado,

el círculo incierto de los senos,

antes 

de una guerra de prodigios

en saqueo constante.

 

El perfume de lo mudo

ha de crecer

en  la diagonal,

enclaustrado en la dilatación 

de lo ancho, en el descubrimiento

de lo imprevisible.

 

Todo es borroso

en esta realidad

de mar sin playa.


@José Valverde Yuste

EN TUS RINCONES


 

Yo

coloco mi mano

en

tus rincones más ignorados

para

retenerte.

 

No

quiero que huyas,

mi boca se hace musgo

cosiendo metáforas

sobre

la tuya.

 

Mis

labios, temerosos, se desgarran

ante

las hilachas

de

tus vestiduras, en lo magnánimo

del

deseo.

 

Siempre

he sabido

que

más allá de nosotros no hay historia,

ni

juegos que atraviesan la línea delgada

que

invaden las verdades tuyas.

 

Te

quiero conmigo

ayudándome

a cavar la tierra,

para

echar raíz en tu vientre,

como un árbol,

frente

al olvido.

 

 

@José Valverde Yuste

 

EN LOS SUBURBIOS DEL PLACER


 

Este amor

vive en los suburbios de la mañana,

sobre el pecho de la sombra del día,

en la memoria de una oración estrecha.

 

Es lo fugaz de un grito

que muerde el anzuelo,

el peso de la garganta

cuando despierta al otro lado

y lo acepta 

aun cuando debe ponerse en pie.


Este amor vive con el fuego 

de quien conoce el fondo.


Se anuda en el centro

de un espacio

con nombre atado a lo que nos une.


Lo sensual se filtra

seco de censuras, 

sobre surcos aún vírgenes.

 

Se expande como las notas

de un piano,

en esa habitación se abre el puerto

respira el aliento mordiendo los labios,

poco antes de nacer el paraíso,

entre nosotros.


@José Valverde Yuste



ME ENTREGO


 

Me entrego

avivando la tormenta

para abrir la cicatriz de esta serpiente

plenamente llena de pecado.

 

Te amo

como una hoja a la sombra,

en el rincón donde el amor

convive con lo habitable.

 

Rompo tus esquinas

con las verdades que muerden

los bordes granates de tu falda.

 

Desabrigo tu cuerpo

para abrigar el mío

sobre las oscuras rutas del deseo.

 

Me pregunto cómo puedes contener 

la embestida del aire en tu ventana, 

como cerrar la puerta a lo que dilata tus ojos

para contemplar el paso de las estrellas,

siempre agarrada a la noche.

 

@José Valverde Yuste

 

BUSCANDO ESTRELLAS

 


Busco estrellas que se ocultan

entre dos pupilas ciegas,

adorno el cielo de plegarias

ante este relámpago

que duerme entre tus orquídeas

vestidas de noche.

 

Siembro tus miedos con este rayo

de luz contenida

a punto de romperse.

 

Mi latido es una sombra

que se apodera de tus flores,

las viste de breves instantes

sobre la cal fría de la pared

y amordaza la luz que se apaga

buscando su espacio.

 

Estoy perdido

en el mapa de tu mirada

en la lluvia que golpea tu escote.

 

La noche se ha vuelto muda,

tu aliento es el único rastro

que se bebe mi voz.

 

Muerdo el latido de tu aliento,

te habito en este naufragio

que no sabe de leyes ni mañanas,

bajo el peso absoluto de la noche.


@José Valverde Yuste







PIEL DEVORADA


 

Sumergidos en la corriente

donde fusionan las estrellas

en la curva del río que fecunda tu tierra.

 

Abierta al vuelo,

el tiempo nos consume por la colina

que oculta el caserío del temporal.

 

Es una ola de verdor

con tus tirabuzones,

pletóricos de calor del día,

 

Sosteniendo el territorio

donde no existen las aduanas

y respiras del beso de la noche

cuando te devora la montaña.

 

La luz cae sobre la corteza del almendro

devorando la piel efímera de la raíz,

ahí te agarras tú

cuando me sientes convertido en vuelo.

 

Sí, este amor tiene vocación de agricultor

y nos enseña a sostenernos en pie

en mitad del viñedo

como dos cepas que se entrelazan

baja la tierra dura

con las uvas abriéndose a la vida.

 

Es una forma distinta de cavar la carne,

no hay cristal ni algodón

sólo la huella que deja la lluvia

cuando el empuje del viento se detiene

al caer el sol de la tarde.

 

 

@José Valverde Yuste

 

SOBREVIVIR AL PARPADEO

 






Que tu piel sea el límite, 

la frontera donde orbitan mis ojos 

al entregarse 

y la única verdad del contacto

cuando se deshacen

 

En ese refugio alto,

la candidez se instala en los cimientos

donde sobreviven el parpadeo de las estrellas,

la revelación de todo lo que vibra

en el murmullo que pasea por mi rostro.

 

Hay un mar instalado en la garganta,

un temblor con las manos de la noche

arrodilladas donde el corazón

quiere ser hoguera.

 

Acariciar la luz de la sed

antes que la noche caiga y, las horas

se desmoronen en el silencio de esa corriente

que hace redoblar el tambor de la epopeya,

al germinar

sobre el pico más alto de la montaña.



SABOREARTE

 



Saborear cada instante,
como rayo de sol mordiendo la vida,
devorando los secretos ungidos de primavera.
El candor de la flor creciendo
ante la pagana ansiedad de tus pestañas.
 
Amamantar la memoria
con el tránsito hacia el reposo
despojado de toda mansedumbre mundana.
 
Abrirse al mundo
como boca de clavel abierta
en una fortaleza de pensamientos volátiles.
 
Sin miedo a los días amarrados al tiempo
que resplandecen como brote de infancia,
ante los sueños que apaciguan
el estado de gracia y recogimiento.
 
Vivir como un despertar de jardín
aspirando la esencia del amor, 
y en cada pétalo, en cada rayo de tarde
sentir la descendencia del maná.
 
Ser siempre un farol que alumbra la senda
que todos quieren recorrer,
impalpable sombra con alas sobre flores
agarradas al sol, amapola de luz
sin ser vulnerable al tiempo.
 
 
@José Valverde Yuste
 

EL DESEO


 

Un animal

que lame las heridas del hambre

conservadas en la memoria de la luz.


Una quemadura sin llama,

la lentitud de los venenos viejos

ocupando las instancias del pecho

hasta volverlas inhabitables.

Una costumbre antigua de habitar el pecho

hasta volver insomne cada habitación.

 

Buscar con los dedos la textura del aire

La frontera exacta de la piel,

como quien comprueba en el pulso

la urgencia de sentirse vivo.

 

Llevar en la garganta una paloma

queriendo ser incandescencia

sobre cuerpos ateridos

mendigando en el metro.


La terquedad de una boca sin prisa

pero con sed,

la voracidad del que sabe lo que falta.

 

Por eso ahora la tormenta

llama a la puerta sin identificarse

como un tren de medianoche

pidiendo a la madrugada que suene el silbato.

 


@José Valverde Yuste

 

TÍTULO: SOÑANDO



 

Éramos pájaros
entrando en lo más oscuro de la noche,
una tormenta, dos criaturas
surgiendo de una realidad con deseos de ser cruzada;
un reflejo lunar
en las notas de un bandoneón abandonado.

Dos cuerpos frente a frente:
tormenta y lluvia, sangre en un mar
de marca imborrable
que servían de sustento a la vigilia.

Suspendidos sobre sábanas con brazos
que buscaban aliviar la pasión
antes de sentir frío.

Plumas perfumadas por truenos,
caricias de vientos lejanos
que abrían las puertas al solsticio.

Una sinfonía de Beethoven
eran los rayos de la luna
devorando las manecillas del reloj,
como si la noche se hubiese tragado la mañana.

Nos bebíamos el aliento de las horas:
alto instante de cometas
en un mar de pasiones en su extensión más vasta.

La playa no era un lugar de puertas cerradas,
era tu cuerpo rodeado
por la luz de la abstracción.

Hoy regresas a mis sueños,
con matices de expansión,
como galaxias propagándose hacia el infinito.

Esas noches vigiladas
por el calor vertido sobre las nubes:
esas alfombras persas pulidas por ángeles,
las flores con las que fabricaba auroras lejanas.

Alumbrabas la faz de mis sueños,
como un huracán por un desfiladero de magnolias,
sintiendo mi cuerpo acompañado
por el espacio que rellenaba tu tiempo.

Tonalidades compartidas
en aquel cielo de relámpagos
que, la brisa, hoy, me ha traído
hasta el centro de aquella claridad
donde dormita la noche que anhelo.

Retazos de existencia efímera
que florecieron en aquel bajel de sueños
fabricado contigo,
bote de esperanza que hoy veo
en mis sueños:
holgura de la mirada sobre besos antiguos.

@José Valverde Yuste



TÍTULO: ANDAS DE FORMA SUTIL SOBRE LOS DESEOS


 

Andas de forma sutil sobre las pisadas
que agotan el tiempo,
embalsamas el semillero donde
la llama del hombre es amor
entre caricias de un dulce océano.

Antes que las huellas de mis dedos
se vuelvan sombras que emergen
como cresta de mar abandonada,
trazos de luz abierta en flor de estanque.

Las horas, solitarias,
enredadas en forma de frenesí,
derraman el moho de las penas,
asoman al fuego desde tu altura,
como torrente de placer;
estrellas dolidas que proclaman la versatilidad
del espíritu de las alas.

Derramas tu sabor
sobre un sentimiento desnudo,
ofreciendo las caricias a las sombras,
sacudiendo el alma como un sagrado sacrificio
al espíritu;
arde la sangre en tu aliento,
el estanque encendido en esta ciudad
que ha cerrado los ojos.

Vibras con el torrente del deseo tocando fondo,
antes que respire la verdad,
que tus ojos queden ensimismados,
y sientan el suave fluir de tus meandros,
cuando amas abriendo lo más profundo de tu cielo.

@José Valverde Yuste

TÍTULO: SOÑANDO


 

Éramos pájaros entrando 

en lo más oscuro de la noche, una tormenta,

dos criaturas surgiendo de la ceguera,

un reflejo lunar en las notas 

de un bandoneón abandonado.


Dos cuerpos frente a frente: tormenta y lluvia,

sangre en un mar con lente, enfrentados a caricias 

que servían de sustento a la vigilia; 

suspendidos sobre sábanas con brazos

que buscaban aliviar las primaveras.


Plumas perfumadas por truenos, caricias

de vientos lejanos que abrían las puertas al solsticio,

una sinfonía de Beethoven eran los rayos de la luna

devorando las manecillas del reloj, como si la noche

se hubiese tragado la mañana.


Nos bebíamos el aliento de las horas.

alto instante de cometas en la vigilia del alma,

la playa no era un lugar de puertas cerradas, era tu cuerpo

y las olas los tirabuzones de tus cabellos,

el corazón de tu mundo.


Hoy regresan a mis sueños, con matices de expansión

galaxias propagándose hacia el infinito,

noches que vigilan el calor vertido sobre las nubes:

esas alfombras persas pulidas por ángeles,

las noches de flor donde fabricaba auroras lejanas.


Alumbrabas la faz de mis sueños,

como un huracán por un desfiladero de magnolias,

en los aires sin renuncia de los enamorados,

ondeando sobre el azahar en la primavera del alba.


Tonalidades compartidas en aquel cielo de relámpagos

que la brisa, hoy, me ha traído hasta 

el centro de aquella claridad donde dormita 

la noche que anhelo.


Retazos de existencia efímera

que florecieron en aquel bajel de sueños

que fabriqué contigo, bote de la esperanza 

que hoy veo en mis sueños: holgura de la mirada

sobre besos antiguos.


@José Valverde Yuste


TÍTULO: TODO MUERE MENOS TÚ

 



¡Oh amor!, no dobles más mis párpados,

ni me entregues a los días,

mantén vivo este soplo de carne,

no permitas que la noche olvide

el respirar de tu nombre.


Deja que mis manos te reconozcan 

entre las notas de arpa 

que supuran de tus pechos;

circulen por las esclusas de tus venas

y mis pasos no busquen sólo 

el suspirar del viento en tu piel.


Déjame morir en tu mar furioso,

en el invierno que cuelga de tus deseos,

en el límite de la espuma,

donde se ocultan los peligros

y cala en mí la veta de cuarzo

que a ti te alumbra.


Amor quiero pertenecer a tu sombra,

a la juventud de tu amanecer

ser el invitado que viaje en tus nubes

porque todo muere menos tú

que renaces eternamente.


@José Valverde Yuste