como rayo de sol mordiendo la vida,
devorando los secretos ungidos de primavera.
El candor de la flor creciendo
ante la pagana ansiedad de tus pestañas.
Amamantar la memoria
con el tránsito hacia el reposo
despojado de toda mansedumbre mundana.
como boca de clavel abierta
en una fortaleza de pensamientos volátiles.
que resplandecen como brote de infancia,
ante los sueños que apaciguan
el estado de gracia y recogimiento.
Vivir como un despertar de jardín
aspirando la esencia del amor,
y en cada pétalo, en cada rayo de tarde
sentir la descendencia del maná.
que todos quieren recorrer,
impalpable sombra con alas sobre flores
agarradas al sol, amapola de luz
sin ser vulnerable al tiempo.