POEMAS DE IMÁGENES, MI PUEBLO, GENERALES, DESAMOR, POEMAS CORTOS. MUNDO POESÍA

TÍTULO: SON TUS OJOS DOS RAYOS

 




Por qué tiemblo cuando me miras

si no hay trucos en esa mirada muda,

es un incendio de espejos,

el gesto atropellado de un relámpago,

la luz del amor que viene a verme.


Son tus ojos dos rayos 

que viajan por mis venas,

dos rosas convertidas en lienzo

un fragmento de verdor de isla

en un archipiélago desierto.


Tiemblan mis dedos 

cuando intento dibujar ese color

que no existe en la paleta,

ese paisaje que forma palabras 

en la respiración de mi pecho.


Cuando penetras en mi silencio,

tus pestañas son arpas, 

me cuelgo de tu iris,

bebo de tus palabras 

cuando el mar se ahoga

vacío de sombra.


Admiro los lóbulos de cristal

de tus mejillas,

me convierto en un eclipse

que flota sobre el mar de tus deseos,

un acorde viviendo en la armonía

de lo eterno.


@José Valverde Yuste


TÍTULO: OBSESIÓN DE TENERTE


 

Cuando en el banquete te veo

mi mirada se ausenta del mundo,

las luces de las velas se desvanecen

y se desprenden de su atuendo.


En este inmenso océano de caras,

tú eres la isla que me atrae,

el faro que me irradia calidez,

el incendio que calcina el aire.


Tu elegancia al caminar es una llamada,

un espectro de luz cuya pureza 

brilla como el hielo de un iceberg, 

y desliza la mirada hacia el único altar

ante el que puedo sucumbir


Eres el faro cuya llama me arrastra

y mi pecho, ya no late, grita

al espacio que nos separa.


Tu piel es un faro ante tal ostentación,

un festín de manjares y de flores

entre los más nobles añejos del mesón.


Cuando el espacio se cierra

y al fin me acerco a ti

mi mundo interior se desmorona

ante el mensaje de amor

que dejo clavado en tu corazón.


@José Valverde Yuste


TÍTULO: EL SUSPIRO DEL SILENCIO

 




Una concha sin límites

brillando a la luz de la luna,

el suspiro del silencio

en una herida oculta,

voy deambulando por valles

que hablan de batallas libradas,

en un trémulo espacio

lleno de palomas en su palpitar puro.


Paredes envueltas en perfumes

mirando la luz que tanto amo,

sumergidas en un lenguaje de jardín

con olor a lo íntimo.


Se despliega el aire pintando la mañana

de un corazón que emprende el vuelo,

en la costura del valle el tiempo llora,

mientras el alma luce en su plenitud.


Abre el velo que cubre la luz,

esa momentánea 

que divide a dos mundos descalzos 

en su perfume invisible.


No hablo del rezo que calla,

ni del brillo que vuelve a nacer,

palpo grietas en el desfiladero

y oleajes antiguos en la piel.


Desorden empiezo a sentir

en este croquis de consuelos inmisericordes;

se cruzan cielos y mares lejanos,

en medio del polvo de las estrellas

la historia florece sobre un sol naciente,

que llena el vacío de este paisaje ondulado.


@José Valverde Yuste

TÍTULO: TE AMO CON LA PACIENCIA DE TU MIRADA

 


Mi amor va más allá

de lo que dice el corazón de las palabras,

va implícito en la forma que mis manos

buscan las tuyas,


José Valverde Yuste


No te amo con la urgencia del relámpago, 

que agota su luz en el impacto, 

sino con la paciencia de tu mirada,

en la calma que me das cuando ya nada habla.


Contigo aprendo a descifrar las palabras

que van más allá del tiempo,

ese fuego tenue que nace en la noche

para sostener, en la mañana, el brote de una flor.


Hay un idioma, lleno de plenitud,

que no sabe de verbos, 

unas manos, que tú sola entiendes,

son el incendio que brota del sueño

y van sembrando, sobre ti, semillas de luz.


Mujer, eres un viento de otoño

que dibuja alfabetos en mi espalda, 

la mañana, que con su temblor sutil, 

tiñe de plata tu cuerpo.


En ese lienzo de deseo, soy la plenitud 

en el borde de un abismo solo para comprobar 

que, contigo, no existe el miedo 

en las voces de mi corazón.


Es profundo este amor

porque no espera a la tentación.

Se nutre del latido de la sangre, de la duda, 

de la virtud, en su jugo, del vicio.


Y se vuelve gigante cuando, a media voz, 

pronuncias mi nombre y el tiempo se detiene a mirar 

ese mar donde se elevan nuestras voces.


@José Valverde Yuste


TÍTULO: TU PIEL UN CAMINO SIN RUMBO

 





Soy el cauce que se rinde a tu corriente,

el cielo que se quiebra a tu luz.

Te siento como la piedra el agua del arroyo,

Me estremezco y grito como los ángeles

cuando te cojo de la mano y desnudas mi cielo.


Es tu piel  un camino sin rumbo,

el vértigo en el centro de la inercia,

el azar que se hizo orilla cuando decido

ser la mantilla de tu cielo.


Tu tierra es toda mía, música de arpa

bajo un sol que todo lo incendia,

un contorno con pulso que empaña el silencio

con una red de hilos ciegos.


Tus ojos son un aguacero de luz,

un remanso de paz en el borde de la mañana,

lo que tiene un pétalo cuando abre

su campana hecha luz.


Ciego de ti, suelto las riendas

en el cauce de lo que callo y me honra,

camino por el latido de tu piel,

me pierdo sobre la ceniza del pensamiento

en el último hueco donde tu tierra arde.


@José Valverde Yuste


TITULO: LA LLEGADA DEL ALBA

 






La llegada del alba, 

con sus pasos de luz tímida,

se entrega a las calles

vacías de sueños,

es un suspiro leve de hora

que se atraganta

en el fondo de la claridad.


Ese tiempo de silencio, en mis ojos,

mece las manos de los recuerdos

cuando la noche, ya cerca de su muerte,

se ahoga en la brújula de mi soledad.


@José Valverde Yuste


TÍTULO: SIN PALABRAS PARA DESCRIBIRTE

 



No encuentro palabras en la mochila 

de mi vocabulario para expresar lo que siento, 

la belleza del universo eres tú, 

y yo solo soy el viento, impreciso,

que intenta, en vano, rodear esa parte de ti

que llevo dentro.


Eres un torbellino de lumbre donde me cobijo, 

la pasión pura que me inunda el ser. 

En tus ojos encuentro el brillo exacto

del  reflejo del sol, cuando busco tu voz,

la melodía del viento de un valle

que busca playa.


Tus manos son el mejor lenguaje

que mis besos pueden encontrar,

la luz de un viaje sin prisa,

un reloj que funde tus pasos en este caminar

que busca la primavera intacta de la pasión,

los versos del rostro de la sed.


Tus abrazos son la arquitectura 

de un pulso enfebrecido,

el aire que recupero al sentirte,

el temblor de un lucero antes de apagarse.


Eres ese horizonte que existe 

más allá de las palabras, más allá de tiempo,

jamás existirán barreras en esta sed

que devora mi tiempo.


@José Valverde Yuste


TÍTULO: UN AMOR HONDO E ÍNTIMO

 



Bajo un palio, he bordado un nido,

un refugio, donde revolotea el soplo

de este amor hondo e íntimo,

oculto tras un velo de cariño.


Mi presencia se filtra en tus grietas,

sin permiso, 

sin importarle que seas una flor 

llena de ternura.


No me importa que vivas

en la ensenada de un puerto

con la piel de la espuma estremecida, 

aderezando mis manos

antes que tiemblen las pestañas.


Cuando te amo habito tu luna,

hago un coctel con la noche, 

bebo del cristal de lo que se desvanece,

mi alma es un volcán 

y tu rocío, se convierte en mar.


Mi sangre, en su calma fingida,

es la marea que busca el incendio 

de esa sola vida que vive en ti,

el sueño que arde antes de arriar las velas.


Mi corazón no entiende de treguas

ni de olvidos, ni se rinde 

cuando lo golpea el viento

con su absoluta ceguera.


Es la inocencia de la luz,

el envés de un vestido en sus tonos

de gloria, el abrazo de lo urgente,

el sustento del mundo 

bajo el peso del tiempo.


@José Valverde Yuste


TÍTULO: YA VIVIÓ LA GLORIA LA CARNE

 




En ese instante sempiterno

de placer profundo,

es un desorden donde la luz

se apaga.


Yo te miro 

en los acantilados donde lo dulce

se apaga, enmudecen los gritos.


Aún hay rastros en las sábanas,

la mirada sigue esparciendo 

su estupor.


Ya se durmió el espasmo,  

el suspiro rezuma lo vivido

con los ojos vueltos hacia el vuelo,

voy buscando la orilla 

donde tañen las campanas.


Ya vivió la gloria la carne,

el alma ya lo dio todo,

la rama claudicó 

ante el místico fruto.


El sol se ha extendido en los pétalos

del gozo, sobre la alcoba,

y lo que fue estrépito

es ahora leve onda, 

de un péndulo, mudo.


@José Valverde Yuste