entre voces de mar que acarician las olas,
pero de continuo callas,
silencio que pesa,
como un temporal dormido en los acantilados.
diluyo la esperanza que florece
y se quiebra,
en la frontera de mis hechos.
buscan tus huellas eternas
en ese mundo de luz,
de piedras preciosas
acariciando mañanas esperadas.
en longitud deshecha,
danzan en círculos,
como mis emociones.
como el viento perdido en futuro convulso
instante de cuerpo
toda garganta,
abismo en cuyo vuelo la flor se deshace.
cortinas de estrellas,
cuando el sol se oculta
tras las nubes
buscando el umbral de horizonte emplumado.
mi alma se asombra, esperando tu voz
como tornasol enriquecido,
deambulando entre sombras de luz
que me sostienen.
misterioso milagro que la brisa trae,
urgente camino que entre las arenas anida
y en el vaivén de las olas encuentra mi aliento.
En la algidez, cuando la espuma brilla
en tu embriaguez consolando la dicha.
un andar cansino
como mareas que arrastran tus recuerdos.
donde el amor me guía,
espero siempre,
aunque el sol esté lejos
en la metamorfosis que comienzo
en estos cielos abiertos.