Mi amor va más allá
de lo que dice el corazón de las palabras,
va implícito en la forma que mis manos
buscan las tuyas,
José Valverde Yuste
No te amo con la urgencia del relámpago,
que agota su luz en el impacto,
sino con la paciencia de tu mirada,
en la calma que me das cuando ya nada habla.
Contigo aprendo a descifrar las palabras
que van más allá del tiempo,
ese fuego tenue que nace en la noche
para sostener, en la mañana, el brote de una flor.
Hay un idioma, lleno de plenitud,
que no sabe de verbos,
unas manos, que tú sola entiendes,
son el incendio que brota del sueño
y van sembrando, sobre ti, semillas de luz.
Mujer, eres un viento de otoño
que dibuja alfabetos en mi espalda,
la mañana, que con su temblor sutil,
tiñe de plata tu cuerpo.
En ese lienzo de deseo, soy la plenitud
en el borde de un abismo solo para comprobar
que, contigo, no existe el miedo
en las voces de mi corazón.
Es profundo este amor
porque no espera a la tentación.
Se nutre del latido de la sangre, de la duda,
de la virtud, en su jugo, del vicio.
Y se vuelve gigante cuando, a media voz,
pronuncias mi nombre y el tiempo se detiene a mirar
ese mar donde se elevan nuestras voces.
@José Valverde Yuste