Hay un río que corre dentro de mi pecho,
un torrente salvaje que busca su cauce,
se desliza entre piedras un susurro de luz leve
que tiñe las aguas con el sabor de las palabras
cuando hechizan las venas.
Cierro los ojos tocando fondo,
imagino tu voz de respiración lenta,
como brasa de juventud en la piel,
un aliento de suspiro camuflado,
el sonido de una metáfora de sonidos envueltos
en labios de mares fosforescentes
La maleza me envuelve, como un abrazo,
y yo me pierdo en esta selva de espejos.
Me habla de este amor que nace entre raíces
y florecen bajo el peso del sol.
No quiero ser sombra en esta fotografía
de flor que sale a la luz,
quiero ser el rincón donde el tiempo sea un suspiro
y las estrellas observen desde su atalaya
con palabras no dichas en este cantar
que nos hace escuchar el latido de lo vivo
Recorro tus senderos de tardes en llamas,
en el silencio de la latitud sombría,
mi voz te busca, entre paraísos
de brazos abiertos a lo que no se olvida.
@José Valverde Yuste