Cierras los ojos.
Promesas de voces que no se sienten
son la llama.
Separadas en la distancia
por lenguas de sonidos
que van hacia ti.
Inmóvil frontera enamorada
de las nubes.
Paisajes
donde se confiesa la oscuridad
en el límite de la mirada.
Belleza de impoluto color.
carne donde la luz no busca atajos
sino la distancia del aliento.
Agonía llenando las esferas de canto.
Mar apresurada en iglesias
con escalofríos.
En esta constelación duermen las violetas
entre las rosas,
empapadas de ternura,
cuando tengo mis labios
cautivos en tus alas.
En este paraíso de éxtasis corto,
los estambres,
son las letras de tu nombre.
@José Valverde Yuste
Te desnudo mojada, no temes a la luz, ni al foco crudo del amanecer que entra sin pedir permiso por la persiana. Mírate. No necesitas filtros, tampoco poses, ni la aprobación de la pantalla. Eres la única verdad que desprende el día. Quererte es esto: aprender a mirar el fuego, de frente, sin parpadear. Tus pétalos se han olvidado del invierno. Todo es verde en tu paisaje: un idioma de musgo, un agua transparente, el altar que nada tiene que ocultar. Veo tu cuerpo extendido con los ojos cerrados palpando al mundo llenos de luz. Más allá de la realidad viviendo con el deseo. @José Valverde Yuste