Labios unidos, canto de brisa fugaz,
en cada acorde del piano nace un sueño
cuando la luz se viste de sombra
y los silencios se vuelven suspiros
de tarde entregada
en el manantial que brota a vida misma.
Se funden dos almas en un solo latir,
en la fragancia de lo nuevo
nacen vocablo dulces como miel sin pesar
y un temblor arrasa los esqueletos.
Somos un lienzo inmortalizado
en esos instantes que se embriagan
nuestras lenguas de juventud
en un abrazo que trasciende lo tangible.
Mi mente se alimenta
de este fuego que no se apaga
de este rayo de luz lleno de poesía
que despierta saboreando la raíz
de las olas.
Somos dos llamas en un mar tranquilo
mi amor está enjaulado en tu pecho
como una caricia de cielo
En mis manos encuentras un rostro con corazón
y pies labrados de encaje
que redime la sed de tu estrecha mirada.
Se rompen las barricadas clandestinas,
enraizando nuestras almas
en el mirar limpio de la mañana
que se oculta en el rizo de tus cabellos
en este amanecer
que duerme sobre el sol de tu mirada.
@José Valverde Yuste