POEMAS DE IMÁGENES, MI PUEBLO, GENERALES, DESAMOR, POEMAS CORTOS. MUNDO POESÍA

TÍTULO: PASA SIN DECIR NADA

 



Pasa sin decir nada, levitando

en su suave aleteo de mariposa.

No busca la luz de un sol

que el mundo no contiene,

sólo el logro de encontrar

palabras sin huecos,

la ternura de las nubes desnudas.


Sus ojos, luz con fragancia

en el borde desordenado de sus cejas.

Sus sueños, falsos suspiros,

cuando la claridad se enjaula

entre sus pupilas,

como flechas de arco iris,

en el denso terciopelo

dónde vibran sus pestañas.


Olor a infancia en verde condensación,

piedras de cuarcita con musgo es su mirada,

donde los bastoncillos describen la luz

que guardas en el tiempo.

Brevedad de agonía silenciada,

mientras el sol acaricia al viento

con aromas recetados de sueños perdidos.


Es tu flor, adicta al aliento de mi aliento,

Te ocultas  en el susurro de un amanecer

con mochila en sus inicios.

Ese tiempo plegado en un vientre

tiene restos de  llanto tardío, y de pulsos

con los sueños y las sombras,

 Esos pulsos contienen el eje

de tus sentimientos.


Tus  manos, a tientas, buscan el borde del cielo, 

rascando los signos que el alba ha marcado, 

voces de rocío entre los pliegues del día,

levantan en ti, 

el sublime fragor de lamentos y calmas,

que tejen estrellas en tu alborada,

donde lo breve es eterno.


Eres brisa suave que apenas se siente, 

la extraña persuasión

de lo que acontece sin miedo; 

porque, tal vez, lo incurable está presente, 

eres un lamento suave,

un eterno kilometraje hacia la gloria,

la chispa encendida de ese paraíso

que me muerde.


@José Valverde Yuste



TÍTULO: CUANDO EL AMOR ENTRA COMO UNA LUZ


 

Tu amor entra en mí como el vuelo de la luz,

me consume hasta el hambre cuando pienso

en el fuego, aquello que me consume el ser

como si fuese un campo abierto

que desprende tus primaveras.


Te has apoderado de mí

sin que aparezca víctima ni verdugo, 

como si los besos que arrastra el viento

viviesen intentando llegar 

en una falda llena de caricias.


Como si tus curvas fuesen mis versos 

y tú estuvieras manchada con la tinta de un poema,

viviendo en las veredas de mis  dedos

cuando fabrico las estrofas.


Este amor no comprende 

lo despeinado que me dejas cuando voy hacia ti

sabiendo que el agua aún no está en el río,

cuando mi tiempo se detiene a mirar

y comprende que aún la carne es olvido.


Este amor no sabe lo desorientado y desvalido

que vivo ante tus ondulados cabellos. 

Por ti he robado una estrella 

con su raíz mojada y sus ojos abiertos 

como la luz de un mar oculto

que lleva en las olas el rastro de tu cuerpo.


Por este amor hay palabras coaguladas en mi lengua, 

palabras que quieren salir para que las sientas 

en tu piel impregnada de miedo y cielo.


Por este amor he desnudado mis labios, 

he aparcado el aliento en tu ribera 

y me he sentado a esperar,

para ver cuándo bordea el miedo 

y se entrega sin enmiendas  

a este naufragio nuestro.


@José Valverde Yuste





TÍTULO: ME MIRABAS


 

Me mirabas, 

como si fuese una ofrenda, 

un altar para tus ojos.

Deseaste consumirte en mi firmamento,

como si el amor fuese unos segundos,

que en pequeñas dosis emergía en dirección

a tu ventana.


Tus pupilas eran agujeros negros,

absorbías toda la luz de la habitación

esperando el tiempo propicio,

los zumbidos de la luz abriendo el corazón

al deseo.


En lugar de oscuridad, tu cuerpo irradiaba

un trozo de fragmento de cielo 

que me atraía irremediablemente hacia ti,

como si me hubieses encuadernado a tu piel.


Yo sentía que me abrías, página a página, 

sin miedo, todo aquello que podía desear 

un pájaro en su vuelo,

aunque habían raíces aún sin arrancar,

el sol volaba alto.

 

Yo, como buen buscador de nubes,

soñaba con ese vestuario

tan lleno de sorpresas,

con esos márgenes que esperaban: 

la lluvia atormentada, el árbol adolescente 

ante quien desnudarse.

Esa flor de aurora esperaba el canto

en sus paisajes más densos.


Tus dedos acariciaban 

mis pensamientos buscando una forma de auxilio;

y tus ojos descifraban los códigos 

que yo mismo había olvidado.

En tus manos me convertí 

en un manuscrito en llamas.


@José Valverde Yuste


TÍTULO: AMOR DEJA QUE ME AUSENTE


 


Amor, deja que me ausente de esta guerra,

sobre las olas de tu piel voy esculpiendo

con mis besos, de sembrador de semillas,

la orden de incendiar el aire.


Quiero soñarte entre mi mar y el levante,

en esta playa donde se adormecen las gaviotas 

y mis deseos fervientes de abrir este cuerpo, 

que deje de ser cárcel.


Te cubro entre mis brazos,

juntos sobre el crepúsculo de la tarde,

encontraremos el estallido 

de la luz sobre nuestros cuerpos,

en el rastro de un caracol con hambre.


En tu mirada me veo, 

con los cabellos oliendo a alquitrán, 

podría ser azahar de limonero, 

fragancia de sencillez de aquellos años 

de adolescencia soñada, en aquel cuarto 

donde la bombilla tenía un sombrero

de papel recortado.


Oh, amor, olvido, todavía por devorar,

hierbabuena del huerto, fresca y sincera,

sabor a un aroma que alivia mis penas 

de labriego desaforado, en el campo de tu piel, 

transformando mis ansias en libertad,

esa que no sabe de fronteras,

y vive en la luz oculta del deseo.


@José Valverde Yuste


TÍTULO: VUELVE LA PASIÓN

 




Vuelves a mi cuerpo desvelada,
esperando las leves horas
que brillan sobre tu boca abierta,
como un mediodía donde pernocta
una lengua prisionera de culto diario
a las olas.

Bebedora de lluvia en labios
de espuma universal, en capitel
de trazos licuados sobre piel de mar,
en maduros arroyos de procesión perenne.

Patrimonio de rocío en dehesas
de bramidos hinchados,
caminas entre higueras
donde el vuelo
aún no alcanza los pechos
heridos por relámpagos.

Clamor en arcos abarrotados de flechas,
emergidos en humedades de lactosa,
agonizando en el desfiladero
de la garganta.

Dilataciones de músculos
que abren entradas hacia las vías lácteas,
donde las manzanas son charcos de nácar,
entre luces que prenden sin prisa,
sin empujones al precipicio,
con las costuras siempre abiertas.

@José Valverde Yuste

TÍTULO: INTENTO RECORDAR

 



Ya no quieres recordar las huellas felices,

hoy prefieres el incendio vivo,

ese que te quema la piel

y te deja en armonía de selva.


Esa fragilidad que tiembla ante el aullido

de los lobos y te convierte en loba;

una insurrección de carne y ternura.


Te busco donde mis manos atenúan

el fuego de tu espalda,

descendiendo hacia esa lava

donde vivir es morir,

esa muerte convive con la resurrección

de los sentidos.


Ya no eres un territorio derrotado,

bebes los gemidos en un lenguaje sagrado,

y me atrapas entre las llamas de tu vientre,

ese que me reclama su espacio de silencio.


Todo fue un estallido de vida,

el estruendo de la piel,

ese principio del fin de la herida que sana

volviendo al fuego, dejando atrás lo arrugado

del recuerdo.



@José Valverde Yuste















TÍTULO: ESTA LOCURA DE NOCHE


 

Sucumbo ante la noche de hogueras vivas

que mira a la luna,

espero el grito de la luz,

el despertar de la aurora

ante la interrogación de lo pendiente.


En esta oscuridad más alta 

que las heridas de mi amor,

en las alamedas de las fragancias navego;

hacia esa locura de árbol destrozado

hasta el duelo con voz pura que busca:

el paisaje, la flor, el brillo del sol

en su estado de arpa.


Tiemblan los brazos 

ante el arrebato de tu escote,

la carne ante los impulsos de la necesidad se acelera,

busca el fragor de la semilla

en su fecundidad de flor inquieta

que mancilla a las montañas.


Me río con voces de cercanía,

en el flotante abrazo dónde tiembla el cielo,

duermo ante los afluentes que riega la flor.

la carne en oleadas de sumisión desgarrada, tiembla.


Veo los nudos de los rizos ocupando tu pradera

en pleno vuelo, 

cierro los ojos y te ocupo

en este mar todo se vuelve transparente.


@José Valverde Yuste


TÍTULO: AMO TU SILENCIO

 




Amo tu silencio,

en la voz gélida de la noche

puedo arrojar la voz herida de un rayo

sobre tu pecho, puedo decirle a la noche

que tienes un párpado lleno de astros.


Esos satélites de caparazón envolvente

de cubierta, a veces, con surcos 

pueblan las nubes de vientos fríos y desnudos,

convulsionan dentro de mí,

vibran en la soledad de mi latido

cuando me fundo con tu sombra.


Cuerpo de polvo helado que me abraza,

cimas donde el pensamiento se deshace

en pulso, tierra virgen que aprende a doblarse

sobre los conductos que tapan las venas

con la antigua virtud del vicio.


Tus muslos son dos ríos, 

en el centro de un manantial 

donde emerge la luz,

una vasta extensión despierta a la claridad,

una pequeña luciérnaga donde el universo se abre

a las constelaciones, tejidas de tierna costura.


@José Valverde Yuste



TÍTULO: ANDO POR EL ENVÉS DE TU ESPALDA


 

Ando por el envés de tu espalda,

por colinas erizadas,

aferrándome en conocer los desiertos

donde las sílfides acarician

el mapa de mis sueños.


El haz de hambre que enciende tus pupilas

es un atajo sereno,

una brisa de sueños me inmoviliza 

en el ahora absoluto de la piel,

bajo el cielo de esta sombra 

se condensa lo sublime,

abre sus brazos dibujando en la piel

los montículos donde tiembla el universo.


Mis dedos arden al recorrer tus signos,

los llena de deseos, 

muerde el instante de desnudez que te cubre,

el sol brilla en tu piel, mientras yo suspiro

en cada trazo de tus venas.


Soy el velo tenue que acaricia tu humanidad,

esas huellas que marcan tus caminos

usando mis palabras, calladas,

cuando mi inquieta lengua se orienta

buscando la tenue luz del silencio.


¡Oh!, cómo desearía ver más allá,

de donde abraza el destino

el atardecer de tu mirada,

En ese mundo interno pierdo el rumbo

y mis poros se deshacen en los contornos

que nos separan.


Devoras mi calendario,

la lógica se desdibuja en tus bordes,

en esos laberintos tras la estela plateada,

naufrago.

En esta cárcel se cierran mis pupilas

en un místico juego con el espacio

que pinta de color su luz.


©José Valverde Yuste