POEMAS DE IMÁGENES, MI PUEBLO, GENERALES, DESAMOR, POEMAS CORTOS. MUNDO POESÍA

TÍTULO: CUANDO MUERDO TUS SENOS Y LOS RESPIRO


 

Cuando muerdo tus amaneceres,

en su altar mayor, y los respiro,

resplandece el primer suspiro de mi juventud

asido a lo irisado, a lo azulado de tus venas.


Acaricio tus piernas de gacela,

busco entre tu falda la fantasía con mis dedos,

te miro desde abajo, extasiado,

como si la adolescencia me golpease 

y abriese la oscuridad

de lo profundo que te habita.


Te hago lo de siempre, a hurtadillas

exploro cada rincón donde se consume

lo pervertido de la mirada,

disfrutando lo respirable de tu belleza.


Asciendo hacia las ondas de tus encajes,

hacia la sed de las  caricias y los besos,

allí, todo el deseo contenido me desborda,

cubriendo con voces leves 

las sábanas blancas sobre el fuego

que emana de tu lecho.


@José Valverde Yuste


TÍTULO: DESPIERTA EL JARDÍN AL UMBRAL DEL AMOR

 



Despierta el jardín al umbral del amor

ante un cristal quebrado de rocío,

que recuerda auroras de sol abandonadas,

huellas de sueños sombríos,

buscando el perfil de la flor entre ráfagas de vida.


Se apaga la luna, cerrando sus pétalos

como hechicera que la luz aguarda

en sombras dulces;

rompe sus lágrimas ante las dalias

jurando volver cuando se debilite el cielo.


En su lecho lejano, el sol, durmiente,

resucita cicatrizando sus arrugas;

con la verticalidad de su luz tiembla el reino oscuro

entregando su beso helado al final de la batalla.


Explosiona la vida hilvanando sienes,

levantando el lecho de sombras,

conjugando la adolescencia de este olvido

que vuelve ahuyentando lo gris

con la tenaz mirada de la flor

que se abandona a la caricia del viento.


Sigue lentamente resucitando 

aquello que sueña despertar de su anhelo,

llenar su espacio de alas brillantes como la seda;

y en cada aleteo trazar al sueño

un sendero de lágrimas claras

bajo nubes que suspiran por ser comprendidas.


La brisa guía al colorido que fluye, sin rumbo, 

en su lecho fluvial, 

donde las raíces ahondan en campos esmeralda 

ante los ojos vírgenes de la mañana.


Te veo en la mirada que vertebra mi sueño,

mariposa viajera,

en tu vuelo errante buscas el néctar de la vida

que teje la primavera en su eterno surco

de sangre renovada, mientras un canto al amor se eleva 

entre el silencio moribundo de las estrellas.


@José Valverde Yuste


TÍTULO: SOÑANDO CON LA INOCENCIA DE TUS BORDES


 

Soñando con la inocencia de tus bordes

contemplo el mundo 

a través del yacimiento de las grandes guerras, 

lo que me ahoga en el estanque 

de esa gloria sin matricula.


La pureza de los silencios ensalzados,

las lascivas estrellas que alumbran tu alma

me invitan a soñar con lo profundo del día,

y ardo en tus desiertas avenidas.


Cuando no amaneces pegada a mi brazo,

sangre de vena herida en su jugo

me pide que baje al Dios 

que me ayude a mirar los ojos a la vida.


La jungla de la maternidad,

donde perviven los escalofríos, 

bajo el ancho puente que da gritos a la lluvia

y la piel que recibe la mañana en el otro ser,

me devora lo tierno, donde compones mi rima.


@José Valverde Yuste


TÍTULO: ME ENAMORÉ DE TUS PISADAS

 




Me enamoré de las pisadas sin amparo

de aquella ave apenas sin plumaje,

de aquel mar que cortaba su raíz

en los troncos que la noche olvidaba.


Fue un amor sumergido en tinieblas,

entre las velas sin anillos, 

cuando en su subida al cielo

la mirada de la tarde, aún hambrienta de luz,

buscaba los rescoldos entre la ceniza.


Eras torre que encerrabas la verdad de la tarde,

una arrolladora curva sin brújula

jugando con la promesa inocente del deseo

cuando abrías la flor de más ancho mar.


Perforaban la luz en mis brazos,

en los ojos del río cuando el enjambre

con su tierno polen adormecido bordeaba 

el océano con el contorno de los dedos.


¡Oh! Azahar de perfume prolongado,

suavidad de terciopelo en sabana donde ruge el león, 

agua profunda que resucita olvidando lo triste,

con la humedad en la senda muriendo,

en lo ambicioso del camino.


@José Valverde Yuste

TÍTULO: EMERGE TU RECUERDO EN LA NOCHE

 



Emerge tu recuerdo en la noche 

en la que estoy fundido con la espuma de la ola, 

dormido con la inmediatez del lamento 

que une lo lejano con lo persistente.


Es un río que resplandece en mis ojos,

la desembocadura que se anuda al mar 

con su plañido de muerte obstinado,

se descuelga por la catarata de la soledad 

de estos pétalos sin sangre, fríos.


La estrella que abraza el germen de la nostalgia 

me ve abandonado, 

en ese mar que mece las huellas de tu amor, 

ese proceder de aurora arrugada

me lleva a la luz de tu sueño.


Esta sombra oculta en la voraz calma de esta tormenta, 

me sumerge en la oscuridad de estos días 

que veo partir nuestras noches de celo 

sobre los escombros de este momento sin luz.


Abandonado, detrás de mí sombra, 

te busco, convertido en cimiento de enredadera, 

en palabras ocultas vacías de latidos, 

en esta tierra infecunda donde mueren los amores, 

lejos del vuelo de la herida,

sobre faros que ya no orientan ni guían.


@José Valverde Yuste

TÍTULO: BESO DE SANGRE EN LA LUZ DE TU MEJILLA



 



Beso de sangre en la luz de tu mejilla,

viento huracanado en el oasis del cielo de tus labios

enmudecidos por el consuelo derramado 

sobre la voluntad de tu voz de seda preñada.


Catarsis bajo un cielo de labios 

que golpean la médula, aireando la frescura 

de esta noche de respiración líquida

del labio de rosal caído

sobre la alcoba de garganta hambrienta.


Panal bohemio dislocado por esta senda

donde resucita el palpitar del sol

ante los pechos ungidos de cremoso desvelo

embriagados por ese desvelo que se desliza

entre sombras perecederas.


Temblores en éxtasis sedientos

delimitando el cortejo del nido

en ese réquiem donde la nieve es torbellino

de gloria, y los minutos juegan con los suspiros

vacíos de los ojos.


@José Valverde Yuste


TÍTULO: ME ARROJAS AL ALTAR DONDE MUEREN LOS SUEÑOS




Me arrojas al altar donde mueren los silencios
fragmentados en extensiones de penas
de un cielo extraviado.

Vivo en la raíz de una despedida sin luz,

y mi voz se vuelve un rastro de ceniza

ante una pradera quemada, un ocaso

que trasciende los prejuicios, 

los suburbios de la noche.


Cuando me miras, 

el universo se adelgaza en mis pupilas, 

se hace carne, se hace pulso, se hace grito; 

pero cuando me sacrificas ante la claridad

de la vela herida, 

me conviertes en un horizonte de acero, 

inalcanzable y frío.


Me desordena el recuerdo, 

la ciudad con lágrimas oscuras, sin memoria, 

los abrazos que apagan el sol

cuando siento la convalecencia 

de este mar apagando la luna.


@José Valverde Yuste


TÍTULO: ESOS BESOS IMPERECEDEROS

 



No me olvido de los besos 

que grababan los amaneceres del viento 

en el cauce de tu espalda.


Eran tormentas conducidas hacia el hemistiquio 

que rompía las huellas en la furia de lo desconocido,

donde el mundo grita al corazón despeinado y húmedo.


Aquellos relámpagos que surgían de nuestros labios 

eran olas que se tatuaban en los poros de tu piel, 

en lo más profundo del bosque que tranquiliza los sueños.


Eran duendes que ardían lentamente 

en el manantial donde los párpados no oyen pisadas, 

sobre la crecida de la luz con ceguera, 

aprendiendo a retozar sobre navíos 

que circundan el cauce oculto, 

más allá de los sueños, más allá del olvido.


@José Valverde Yuste 


TÍTULO: HOY CAE LA LUZ SOBRE TUS CARICIAS

 


Hoy se cae la luz rota sobre las caricias 

antes de conjugar tu voz sobre la mía, 

antes de abrir el paisaje al patio 

donde lo fértil nutre al gozo.


Hay un latido de cielo que alumbra tu pureza, 

un amor desamparado estudia el nido 

donde se bifurcan los arcos con sus arrugas 

y la mirada abre las olas de un mar muerto.


Tengo vivos los torrentes de mi despertar 

sobre helechos alimentados por levadura fresca  

en un solar donde me invita el fuego a buscar lo diluido 

lo oculto sobre la nieve.


Allí adoro la pasión crucificada en el silencio de tu arista, 

el límite de la catarata invasora de corazones

Con su voz de flor llena de sangre angustiada.


@José Valverde Yuste 

TÍTULO: TE SIENTO EN LA EPIDERMIS DE LA NOCHE.


 Te siento en la epidermis de la noche,

encima de la blancura, ya sin espesor 

que se desnuda en el amanecer de mis ojos.


¡Oh amor!, sueño 

en lo imaginado de mi garganta, 

donde no se puede escribir lo bello 

que transmiten tus labios, 

ni la sangre que sostiene la lengua

dibuja tatuajes de rocío en el horizonte 

de un cielo encorvado enfebrecido.


Quieta te veo en el llanto de la tarde 

cuando el sol busca el descanso sobre tu piel, 

en el atardecer de esos lugares sin egoísmo 

que muestran todo a la niñez de las pupilas.


Eres el incendio de la vela que nunca muere; 

la revolución de la soledad de tus pechos 

siempre encienden el fragor del mar,

el concierto de las olas cuando inicio el relato 

en la madrugada que me eclipsa 

con el código de barras de tu hermosura.


Dentro de ti eclosiona la vida, 

entra por la fragilidad de tu abdomen, 

sobre la fosforescencia de tu camino, 

los altos vuelos del pájaro sueltan semillas 

en el atardecer de tu embarcadero.

@José Valverde Yuste 


TITULO: TU LUZ ME LLENA DE GOZO



Envejezco en el extremo de tus ojos,

en ese umbral que me golpea 

la mano virgen de tu sombra. 


Eres lo vivo de las caricias, 

el vacío desgastado de la mañana 

cuando tu luz con su alto corazón 

me llena de gozo.


Vivo en el musgo de tu flor, 

en el volumen donde desparrama 

el arrepentimiento de tu osadía,


 en ese contorno aún habitan en mí

 las sombras que gritan al fuego 

y abren la gratitud de la carne.


En esta noche tan larga

sé que adoras la inclinación de mis dedos, 

cuando tus muslos devoran la soledad 

de mi pájaro desnudo, mirando  

hacia el anochecer del huracán de tu aliento.


@José Valverde Yuste 

TÍTULO: ANTE LA NECESIDAD DE TU LUZ

 


Sucumbo ante esta angostura donde crece la necesidad, 

sobre la vertical de los ojos, de acariciar lo que increpa 

a los cabellos desarbolados y se desparrama 

el amanecer de la ternura.


Yo me confieso sobre aquella angostura 

donde la primavera se convierte en amante del invierno, 

para desfallecer entre las salpicaduras 

donde pena el mundo aprisionado por la serpiente.


Me arrodillo ante el silencio de tu óvulo,

ante esa tibia escasez de la luz, 

sobre lo espeso y adormecido de la rima;

amo las flores rotas de los poemas, 


Tengo la necesidad de acariciar la vejez del mundo 

entre mis dedos, los bordes de la jaula con lo sensible que te ausculta; 

allí empiezan mis rezos, en las estrías de esa boca 

yo compongo mis más bellos versos.


@José Valverde Yuste 

TITULO: REHÉN EN SU ESPUMA


Soy rehén en la espuma de su candidez, 

en la parte inferior de sus deseos, 

sobrevive la oda que sujeta mis piernas 

entre los pliegues de sus años.


Hay un fuego de blanda transparencia,  

un gorjeo donde el jardín, con su abrazo tibio,

 responde gentilmente a la vertical de la

 lujuria,

al barco que vocea en el estanque, 

vistiendo de sudor sus atardeceres.

Un trino, de fósil hundido, gime debajo 

de la hierba virgen incendiada, 

hilo que descose los muros sin piedras, 

despertar de arco iris entre la soledad de tus

 ojos, 

así duermo en tu óvalo de memoria abierta.

@José Valverde Yuste