POEMAS DE IMÁGENES, MI PUEBLO, GENERALES, DESAMOR, POEMAS CORTOS. MUNDO POESÍA

TÍTULO: INTENTO RECORDAR

 



Ya no quieres recordar las huellas felices,

hoy prefieres el incendio vivo,

ese que te quema la piel

y te deja en armonía de selva.


Esa fragilidad que tiembla ante el aullido

de los lobos y te convierte en loba;

una insurrección de carne y ternura.


Te busco donde mis manos atenúan

el fuego de tu espalda,

descendiendo hacia esa lava

donde vivir es morir,

esa muerte convive con la resurrección

de los sentidos.


Ya no eres un territorio derrotado,

bebes los gemidos en un lenguaje sagrado,

y me atrapas entre las llamas de tu vientre,

ese que me reclama su espacio de silencio.


Todo fue un estallido de vida,

el estruendo de la piel,

ese principio del fin de la herida que sana

volviendo al fuego, dejando atrás lo arrugado

del recuerdo.



@José Valverde Yuste















TÍTULO: ESTA LOCURA DE NOCHE


 

Sucumbo ante la noche de hogueras vivas

que mira a la luna,

espero el grito de la luz,

el despertar de la aurora

ante la interrogación de lo pendiente.


En esta oscuridad más alta 

que las heridas de mi amor,

en las alamedas de las fragancias navego;

hacia esa locura de árbol destrozado

hasta el duelo con voz pura que busca:

el paisaje, la flor, el brillo del sol

en su estado de arpa.


Tiemblan los brazos 

ante el arrebato de tu escote,

la carne ante los impulsos de la necesidad se acelera,

busca el fragor de la semilla

en su fecundidad de flor inquieta

que mancilla a las montañas.


Me río con voces de cercanía,

en el flotante abrazo dónde tiembla el cielo,

duermo ante los afluentes que riega la flor.

la carne en oleadas de sumisión desgarrada, tiembla.


Veo los nudos de los rizos ocupando tu pradera

en pleno vuelo, 

cierro los ojos y te ocupo

en este mar todo se vuelve transparente.


@José Valverde Yuste


TÍTULO: AMO TU SILENCIO

 




Amo tu silencio,

en la voz gélida de la noche

puedo arrojar la voz herida de un rayo

sobre tu pecho, puedo decirle a la noche

que tienes un párpado lleno de astros.


Esos satélites de caparazón envolvente

de cubierta, a veces, con surcos 

pueblan las nubes de vientos fríos y desnudos,

convulsionan dentro de mí,

vibran en la soledad de mi latido

cuando me fundo con tu sombra.


Cuerpo de polvo helado que me abraza,

cimas donde el pensamiento se deshace

en pulso, tierra virgen que aprende a doblarse

sobre los conductos que tapan las venas

con la antigua virtud del vicio.


Tus muslos son dos ríos, 

en el centro de un manantial 

donde emerge la luz,

una vasta extensión despierta a la claridad,

una pequeña luciérnaga donde el universo se abre

a las constelaciones, tejidas de tierna costura.


@José Valverde Yuste



TÍTULO: ANDO POR EL ENVÉS DE TU ESPALDA


 

Ando por el envés de tu espalda,

por colinas erizadas,

aferrándome en conocer los desiertos

donde las sílfides acarician

el mapa de mis sueños.


El haz de hambre que enciende tus pupilas

es un atajo sereno,

una brisa de sueños me inmoviliza 

en el ahora absoluto de la piel,

bajo el cielo de esta sombra 

se condensa lo sublime,

abre sus brazos dibujando en la piel

los montículos donde tiembla el universo.


Mis dedos arden al recorrer tus signos,

los llena de deseos, 

muerde el instante de desnudez que te cubre,

el sol brilla en tu piel, mientras yo suspiro

en cada trazo de tus venas.


Soy el velo tenue que acaricia tu humanidad,

esas huellas que marcan tus caminos

usando mis palabras, calladas,

cuando mi inquieta lengua se orienta

buscando la tenue luz del silencio.


¡Oh!, cómo desearía ver más allá,

de donde abraza el destino

el atardecer de tu mirada,

En ese mundo interno pierdo el rumbo

y mis poros se deshacen en los contornos

que nos separan.


Devoras mi calendario,

la lógica se desdibuja en tus bordes,

en esos laberintos tras la estela plateada,

naufrago.

En esta cárcel se cierran mis pupilas

en un místico juego con el espacio

que pinta de color su luz.


©José Valverde Yuste


TÍTULO: TODO ES LUZ CUANDO TUS OJOS SE APAGAN


 

Todo es luz cuando tus ojos se apagan,

no hay muros en esta sombra llena de claridad

cuando el filamentos del lirio,

 por la noche, juega con la paloma.


En esa oscuridad de catarata ciega,

buscas mis labios en la frontera de mi pecho,

con esa furia de perfume 

muerdes las alas de mi espíritu,

se quiebran mis pupilas donde el sol

reposa bajo arcos de breve talle que envuelven

tu cuerpo tibio con racimos de lirios enteros.


Mariposas, en su agonía, vuelan

por debajo de tus párpados

en la noche más alta que desciende 

hasta el fondo de esos labios

llenos de alba milagrosa.


Se desprende un olor a orilla firme,

un batir de plumas donde se consume el fuego,

la rosa es la brasa de mi espíritu

cuando transito el agua salada,

ese lugar donde se imprime la vida

a golpe de estrellas.


Ahora todo es aurora,

se une la raíz con el relámpago,

la espuma es memoria sin nombre,

ya somos puro grito, tierra unida al deseo.


@José Valverde Yuste


TÍTULO: EN TUS MARES


 

Aroma a jazmín abierto,

fragancia de islas encendidas, 

fuego  de cielo son tus ojos

cuando en ti descansa el latido de aire

que le falta al mundo.


Viajo a mares de lujuria,

bañados por arrecifes de cristales

que se adormecen sobre la mar revuelta

de tu bahía.


Todo es una gota de luz

en ese naufragio que bebe de la entrega,

y vive lo que deja de vivir 

cuando mi boca no te nombra.


Eres humo que mis manos persiguen,

luz de sombras y jazmines, 

la sencillez del rocío cuando abraza al mundo,

el breve espacio donde mi pecho se transparenta.


¡Oh, tú amor! ocaso de sol 

con su arcoíris particular.

Hazme un hueco en tu cama de plenilunio

con tus ojos velando mis sueños de nácar;

mi vida fluyendo sobre tu aura 

en una explosión de amor, donde viva sin vivir,

siempre amándote.


@José Valverde Yuste




TÍTULO: VIVO ENTRE FUEGOS



 


Vivo impregnado de estos fuegos

entre columpios de cumpleaños añejos

que se quiebran en el aire.

Borbotones de benevolencia enjaulados,

entre hilos de cristal sumergidos en las grietas 

que llenan las fiestas de regalos, 

y traen tormentas sin relámpagos.


Veo nubes con sus pétalos besando la espera,

el silencio de los campos 

cuando el sol alcanza su cénit;

atormentadas brisas 

que desnudan la blancura de este muro

en el abrazo perenne de la primavera.

La pupila bajo esta piel que no admite secretos

naufragando en el desierto de las cordilleras.


Siento el nudo amargo de la despedida,

la piel con el verano tatuado en las venas

el amor que nunca se apaga

en los destellos de un mar de gotas sin nombre.


Acaricio tus nervios silenciados por acantilados,

el cauce abierto que recibe el diluvio,

la raíz de ese mundo que duerme a tu lado

esperando que germine la espuma carnívora.


Transito por estos caminos 

entre el canto de las hojas que sucumben a la sequía

de la noche,

agarrado con gesto entristecido a las orquídeas 

que no se  rinden al instante de los ojos cerrados, 

al frágil disfraz que desnuda la huella del polvo,

en este mar de fragmentos de cielo.


Soy un beso caduco, el perfil de una lluvia sin bautizo,

la sombra del fuego encerrada en envoltorios,

la caricia aferrada a un reloj desgastado,

me queda el latido del viento, en estos días de delirios, 

todo cae y se reproduce sobre tu pecho.

@José Valverde Yuste


TÍTULO: EL AMOR: UN TORRENTE SALVAJE

 



El amor se derrama,

es un torrente salvaje,

un rugido oculto en un portal,

sigilosos latidos de ternura,

como una miel


Arboledas que en su verdor

invitan al cambio,

gritos de voz temblorosa

que empiezan desde cero.


Palabras exactas que dibujan almas,

suspiros de olas entre los versos,

las venas abiertas en las pupilas,

unos ojos ocultos en silvestres mañanas.


Un deseo de garras poderosas 

frente a labios desnudos, 

una gota de juventud inicia una  nueva vida , 

el párpado de la  alborada

empieza a brillar. 


Lo hechizado de la luz 

conquista el rocío.


@José Valverde Yuste


TÍTULO: HE VISTO EN TI


 

He visto en ti 

la desnudez de las olas

bajo un cielo 

que arde sin piedad.


La promesa del sol 

quemando el aliento de la arena, 

los caminos que me guían 

perderse en autopistas

con curvas delicadas.


He visto el fuego 

de la carne, preciso,

la rosa complacer 

en su más absoluta entrega.


Las horas con ojos radiantes

arrojarse al hombro que me abraza,

y abrirse la luz que necesito

sobre manos llenas de flor 

cuando amanece el día. 


@José Valverde Yuste