Hoy entrego el grito a la vida,
la pregunta hueca carente de respuesta
al sueño donde me miro
sosteniendo el silencio del lenguaje.
Hoy abro a la oscuridad
la puerta de siglos embravecidos,
el brote del tiempo al dedo
cuando viste de primavera a la pluma.
Hoy esculpo la conciencia en el cuarto
donde se teje el significado de la palabra utopía,
las agonías a la paloma que flota
en la espesura de mis labios
cuando esperan la santidad de tus aromas.
Hoy los ojos parpadean
en este paraíso sin hora,
en el injerto donde se perfuma la tierra de luz
antes que se incinere la tarde
con la lenta rojez de su ocaso
y el mar me mire declinando las olas
como si su soledad viviese en mí.
@José Valverde Yuste