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ME HIPNOTIZA LA LUZ DE LA NOCHE

 




AUTOR: JOSÉ VALVERDE YUSTE

TÍTULO: ME HIPNOTIZA LA LUZ DE LA NOCHE

PAÍS: MÁLAGA/ ESPAÑA


Me hipnotiza la extraña luz

que atraviesa la noche,

esos aromas interiorizados en susurros de aire 

que despiertan los sueños.


Destellos de vida en tinta vacía

cuando me inclino hacia la sombra 

donde pernoctan los suspiros en brumas de plata. 


Espacio breve donde se comprime el tiempo

cortina de barro donde mueren las fisuras

misteriosas y tiernas de las cenizas 

puestas a secar sobre cristales.


Quizás sea un golpe de pájaro sin alas,

una escucha de gozos apagados

asistidos por ladridos de una nota musical lejana

donde renuevo lo que aspiro y persigo.

Un ronquido de ola

ante estrella de ojos cerrados.


Rincón donde el aire reposa en relojes antiguos

de delgadas manecillas.

Semillas flotan como espuma ardiente

en un mar de voz encendida 

cuando se apaga la aurora.


Secreto de mundos moldeables

donde se desvanecen los pliegues de la mirada.

minutos de profunda penumbra

sobre un maremoto que gira en un rincón oscuro

donde la densidad crepita en muslos densos

y el hielo deshoja el exceso, sin resignación.


Muere la opacidad del desierto

donde sacrifico el amor, 

ese que golpea y se clava 

como inmóvil cicatriz latente

sobre lo que no despierta de mí.


@José Valverde Yuste





SENTADO COMO PACIENTE DE MEMORIA VAGA







AUTOR: JOSÉ VALVERDE YUSTE

TÍTULO: SENTADO COMO PACIENTE DE MEMORIA VAGA

PAÍS: MÁLAGA/ ESPAÑA


Sentado como paciente de memoria vaga

veo circular pensamientos con certezas

inherentes en miradas buscando páginas

llenas de tardes tristes

acostumbradas a la especulación

como teclado sin yemas en un  amanecer temprano.


Como los años se almacenan en los dedos 

los sueños absolutos se segmentan

entre ascuas de frágil llama,

en pentagramas escritos sobre cuerpo lleno,

a rebosar de  tinieblas y auroras.


Contracciones con vida propia en fondo pagano,

mirada sosegada huyendo del poema

que iguala al infinito

en el sortilegio inalcanzable de lo falso.


Una luz breve, de tormenta fría,

sobre fumarolas alumbrando deseos 

que viven en compasiva calma

llenando tu noche con sueños 

que te poseen en un mundo desorganizado.


Vives en la eternidad de los días delgados

respirando el anzuelo, 

vagando en transición a la ignorancia 

donde lo liviano se encumbra veladamente, 

entre transparencias,

sobre un arco de sueños abstractos.


Me embriago de lunas enteras 

acariciando mis alas de luz rota

entre turgencias erizadas

donde el amor se vuelve duda

y lo obvio en raro.


En ese rincón donde nace

el ser, chapoteo en lo evidente,

en la noche sin sonido

donde se eterniza el llanto de las estrellas.