Sin rima ni límite,
en el alambre de mis párpados
como la silueta de un latido
que se apodera de tus flores.
Voy a vocear tu nombre
en la soledad perdida de tu escote,
como si anidara en la luz
de un relámpago tendido,
quebrando las sombras
y los silencios.
Sin miedo voy a encerrarme
en tus pupilas vestidas de noche,
perdido en el límite del anhelo,
sin brújulas ni estrellas
donde ocultar estos gajos de primavera,
que viven en la inconsciencia
de este sueño.
@José Valverde Yuste