POEMAS DE IMÁGENES, MI PUEBLO, GENERALES, DESAMOR, POEMAS CORTOS. MUNDO POESÍA

TÍTULO: SOÑANDO


 

Éramos pájaros entrando
en lo más oscuro de la noche, una tormenta,
dos criaturas surgiendo de la ceguera,
un reflejo lunar en las notas
de un bandoneón abandonado.

Dos cuerpos frente a frente: tormenta y lluvia,
sangre en un mar con lente, enfrentados a caricias
que servían de sustento a la vigilia;
suspendidos sobre sábanas con brazos
que buscaban aliviar las primaveras.

Plumas perfumadas por truenos, caricias
de vientos lejanos que abrían las puertas al solsticio,
una sinfonía de Beethoven eran los rayos de la luna
devorando las manecillas del reloj, como si la noche
se hubiese tragado la mañana.

Nos bebíamos el aliento de las horas.
alto instante de cometas en la vigilia del alma,
la playa no era un lugar de puertas cerradas, era tu cuerpo
y las olas los tirabuzones de tus cabellos,
el corazón de tu mundo.

Hoy regresan a mis sueños, con matices de expansión
galaxias propagándose hacia el infinito,
noches que vigilan el calor vertido sobre las nubes:
esas alfombras persas pulidas por ángeles,
las noches de flor donde fabricaba auroras lejanas.

Alumbrabas la faz de mis sueños,
como un huracán por un desfiladero de magnolias,
en los aires sin renuncia de los enamorados,
ondeando sobre el azahar en la primavera del alba.

Tonalidades compartidas en aquel cielo de relámpagos
que la brisa, hoy, me ha traído hasta
el centro de aquella claridad donde dormita
la noche que anhelo.

Retazos de existencia efímera
que florecieron en aquel bajel de sueños
que fabriqué contigo, bote de la esperanza
que hoy veo en mis sueños: holgura de la mirada
sobre besos antiguos.

@José Valverde Yuste


TÍTULO: ANDAS DE FORMA SUTIL SOBRE LOS DESEOS


 

Andas de forma sutil sobre las pisadas
que agotan el tiempo,
embalsamas el semillero donde
la llama del hombre es amor
entre caricias de un dulce océano.

Antes que las huellas de mis dedos
se vuelvan sombras que emergen
como cresta de mar abandonada,
trazos de luz abierta en flor de estanque.

Las horas, solitarias,
enredadas en forma de frenesí,
derraman el moho de las penas,
asoman al fuego desde tu altura,
como torrente de placer;
estrellas dolidas que proclaman la versatilidad
del espíritu de las alas.

Derramas tu sabor
sobre un sentimiento desnudo,
ofreciendo las caricias a las sombras,
sacudiendo el alma como un sagrado sacrificio
al espíritu;
arde la sangre en tu aliento,
el estanque encendido en esta ciudad
que ha cerrado los ojos.

Vibras con el torrente del deseo tocando fondo,
antes que respire la verdad,
que tus ojos queden ensimismados,
y sientan el suave fluir de tus meandros,
cuando amas abriendo lo más profundo de tu cielo.

@José Valverde Yuste