Manos entrelazadas en el crepúsculo,
con ganas de desabrochar la luz de las miradas,
abriendo puertas en este atardecer
de sueños compartidos cuando se va acostando
la semilla del sol.
La brisa acaricia la desnudez de tu piel
mis dedos buscan lo dormido,
reptan por los caminos del deseo
sintiendo el naufragio de la sed.
Nos hundimos en la magia de la tarde
se abre el olfato ante las nubes
como testigas mudas buscando la luz
condenada por la sombra.
Un hálito de ola arrolla el fondo
donde ya huele a jazmín.
Siento los movimientos del ardor
en tus labios, sobre el cauce de tu aliento
voy levantando los pétalos de tu falda
en un vuelo silencioso.
Te adentras en mí, suave como una pluma
se abren las palabras a la lluvia
me sumerjo entre mares y auroras
antes que suene el alarido
en un mundo de fantasía, muy nuestro.
@José Valverde Yuste