En voz baja cruza la luz el espejo
como un susurro que busca un refugio,
un camino entre sombras y anhelos,
buscando lo deshabitado de la pasión.
Brillantes historias con urgencia
flotan en el aire con el sol alzado,
las luces desgarran las horas
mientras la suavidad del silencio
abraza la penumbra.
En los rincones ocultos al relámpago,
la luz se atreve a jugar con la flor,
acaricia lo leve,
despierta el cauce de la memoria
ayudando a resplandecer lo oculto.
Cada rayo suspira con una verdad escondida,
como hojas abiertas de primavera
llenas de secretos, de suspiros ahogados
de risas celestes hermosamente cuidadas.
Ha dejado de lado caminos que nunca se cruzan
aún así, la luz se atreve a iluminar
esos mares abiertos a lo que se sabe,
a desvelar lo oculto, las epístolas de la geometría
con sus matices.
Las pequeñas fragilidades en voz baja
se adhieren al hilo del deseo
a ese misterio que espera el susurro final
el canto de lo no dicho
buscando los orígenes de dónde viene
y hacia dónde va.
@José Valverde Yuste