Qué estrella fugaz vendrá
a recibirme cuando empiece a planear,
mis piernas no pesen,
leviten en el océano que mi cuerpo va buscando
al viajar por dulces sueños de cristal
deshaciéndome en pedazos
para soltar el lastre
del anochecer del llanto.
Qué unicornio azul tendrá
nuestras cartas ocultas
en el baúl donde las flores
se abren al sol.
Llanto de corola muerta,
marchita, sin color,
escondiendo nuestras historias de amores,
palpitaciones que hoy quiero recobrar,
a pesar de la mañana opaca y fría.
Qué tempestad vendrá
a sacarme de este sopor,
de esta situación maldita
que me hace dudar,
sudar sin respirar,
sacar al polo sur de la oscuridad.
Una mar gruesa vendrá, que limpiará
mi frente de esta perversa cotidianeidad
y brillará como la aurora boreal.
Qué mano vendrá ,a saciar está sed,
a darme de beber de la jarra de la felicidad
y, encender la lámpara de Aladino
para salir de la oscuridad
de esta mañana de venas rasgadas
que me tiene en dicotomía tristeza o alegría.
@José Valverde Yuste
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