En este abismo, simiente del mundo
que espera a las olas adentrarse
hacia este mar de huella ardiente,
como chorro de luna batido
en la hora que el pájaro aletea
hasta la médula de tu amor.
que se orienta hacia el plano
donde la vida tibia, ávida de traspasarse
hacia el espectro del suspiro
vuela con su frontera abierta.
En ese lugar los sensores que cuidan
del misterio, donde todo es concebido,
detectan la sorda explosión del polen
que desciende a los abismos
y se diluye con la elegancia de un rayo
en el hilo de su luz
ante la frontera sin límites.
Arden en ti las raíces de los ojos
lo diminuto ofrecido al cuerpo
dando vida al paisaje
donde emerge la ternura.
Bello poema, siempre me tocas el alma José . Nunca deseches tu pluma.
ResponderEliminarMuchas gracias por tu comentario. Un abrazo con la pluma del alma
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