Se abre el pliegue oculto
en una hoja sin sueño.
Un tiempo de verdad frágil
muestra las cortinas
que liberan al cuerpo
antes de ser consumado.
El pétalo mudo
de una hortensia,
las lilas del claustro sagrado,
el círculo incierto de los senos,
antes
de una guerra de prodigios
en saqueo constante.
El perfume de lo mudo
ha de crecer
en la diagonal,
enclaustrado en la dilatación
de lo ancho, en el descubrimiento
de lo imprevisible.
Todo es borroso
en esta realidad
de mar sin playa.
@José Valverde Yuste
Elisa. Un poema verdaderamente hermoso, felicidades José Valverde Yuste!
ResponderEliminar¡Muchas gracias por tomarte el tiempo de dejar este hermoso comentario, me alegra mucho que te haya gustado!
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