Hoy reclamo tu torrente
en esta noche de pólvora encendida,
de manos abiertas
busco lo voraz, lo curtido de tu luz
para guerrear sobre tu llanura.
No quiero ser el gemido sin pasaporte
de tu primavera,
el sueño disperso de una maleta
sin destino.
Ahora ocupo´las ascuas
de este pasillo ciego,
mientras despierta tu noche
asesorando a mi pluma.
Las voces de las balas ocultas
ahora son tiempo,
espacio pequeño y vertical,
que se viste de nosotros.