A veces me respondes, desnuda de alas,
entre voces de mar que acarician las olas,
pero de continuo callas,
silencio que pesa,
como un temporal dormido en los acantilados.
Resbalas en las arenas doradas,
diluyo la esperanza que florece
y se quiebra,
en la frontera de mis hechos.
Conchas despojadas de ecos
buscan tus huellas eternas
en ese mundo de luz,
de piedras preciosas
acariciando mañanas esperadas.
Las olas susurran secretos
en longitud deshecha,
danzan en círculos,
como mis emociones.
tu sombra se asoma en sueños
entre voces de mar que acarician las olas,
pero de continuo callas,
silencio que pesa,
como un temporal dormido en los acantilados.
diluyo la esperanza que florece
y se quiebra,
en la frontera de mis hechos.
buscan tus huellas eternas
en ese mundo de luz,
de piedras preciosas
acariciando mañanas esperadas.
en longitud deshecha,
danzan en círculos,
como mis emociones.
palpitando lentamente,
como el viento perdido en futuro convulso
instante de cuerpo
toda garganta,
abismo en cuyo vuelo la flor se deshace.
Mis días son lagunas en llamas,
cortinas de estrellas,
cuando el sol se oculta
tras las nubes
buscando el umbral de horizonte emplumado.
y en cada amanecer,
mi alma se asombra, esperando tu voz
como tornasol enriquecido,
deambulando entre sombras de luz
que me sostienen.
Sí, a veces me respondes,
misterioso milagro que la brisa trae,
urgente camino que entre las arenas anida
y en el vaivén de las olas encuentra mi aliento.
En la algidez, cuando la espuma brilla
en tu embriaguez consolando la dicha.
A veces me respondes, aunque el tiempo sea
un andar cansino
como mareas que arrastran tus recuerdos.
En la playa desierta,
donde el amor me guía,
espero siempre,
aunque el sol esté lejos
en la metamorfosis que comienzo
en estos cielos abiertos.
@José Valverde Yuste
como el viento perdido en futuro convulso
instante de cuerpo
toda garganta,
abismo en cuyo vuelo la flor se deshace.
cortinas de estrellas,
cuando el sol se oculta
tras las nubes
buscando el umbral de horizonte emplumado.
mi alma se asombra, esperando tu voz
como tornasol enriquecido,
deambulando entre sombras de luz
que me sostienen.
misterioso milagro que la brisa trae,
urgente camino que entre las arenas anida
y en el vaivén de las olas encuentra mi aliento.
En la algidez, cuando la espuma brilla
en tu embriaguez consolando la dicha.
un andar cansino
como mareas que arrastran tus recuerdos.
donde el amor me guía,
espero siempre,
aunque el sol esté lejos
en la metamorfosis que comienzo
en estos cielos abiertos.