POEMAS DE IMÁGENES, MI PUEBLO, GENERALES, DESAMOR, POEMAS CORTOS. MUNDO POESÍA

TÍTULO: ESTE AÑO ACABA MUERTO


 

Está llorando el mar ,desnudo ,

viendo con la boca entreabierta 

de la  razón, 

la angustia de este año 

cargado de sufrimiento.


Tiene ojos de sangre 

con úlceras en su calendario, 

sueños inmóviles abrazados 

a los dientes de templos torturados 

por el vértigo de la piedad. 


Fusiles rotos 

en caras de niños sin aliento, 

soles asfixiados tambaleándose 

en esta catedral sin ojos 

que vierte sus lágrimas 

sobre hortensias disecadas.


Más allá del espíritu 

por las partículas de la luz 

abrazadas a la muerte.


Este año que la luz  bordada 

vino a visitarme con las espinas plegadas,

en mi hombro acequias de dolor 

impregnadas en lápidas de odio 

comulgan con labios llenos de ira.


Tiene frutos ocultos 

en los cuerpos que ya no sienten, 

semillas enterradas en libros sin tinta, 

bosques sin arco iris,

ausencia de clorofila en el llanto del árbol.


Esta muerte, de lo inservible 

de estos meses, 

amanece con una oración  de serpiente 

enjaulada en los pantanos de las posibilidades , 

en las leyes del frío 

que ocultan el canto del ruiseñor 

en la cumbre de las hortensias puras, 

sobre la paciencia inocua del viento.


Este año quiso cantar a la mañana 

y se marcha muerto.


TÍTULO: ALIMENTANDO LA SIMIENTE DEL MUNDO

 



En este abismo, simiente del mundo
que espera a las olas adentrarse
hacia este mar de huella ardiente,
es un chorro de luna batido
en la hora que el pájaro aletea
hasta la médula de tu amor.

Es un latido
que se orienta hacia el plano
donde la vida tibia, ávida de traspasarse
se pierde en el espectro del suspiro,
vuela con su frontera abierta.

En ese lugar,
los sensores que cuidan del misterio,
donde todo es concebido,
detectan la sorda explosión del polen
que desciende a los abismos;

Se diluye con la elegancia de un rayo
en el hilo de su luz
ante la frontera sin límites
que descubre la fuerza
de estos ángeles desnudos.

Arden en ti las raíces de los ojos,
lo diminuto ofrecido al cuerpo,
que da vida al paisaje,
donde asciende la ternura.

TÍTULO: ROCE TIERNO


 


Roce tierno de brillo singular,
caricia nacida en la perla de tus labios,
sobre venas de luz,
en instantes efímeros,
volatilizados en esta primavera corta.

Filtros de mañana inquieta,
amplia serenidad de los pétalos
acariciados por las ondas del lago,
esperando la crecida.

Bóveda velada de risa débil,
ansias de amor mirando
hacia el interior de la flor, esmaltada,
donde el gemido mudo
empieza a despertarse.

La sed de la llama
en el templo de la oración silenciosa
arde en un mundo sin palabras;
se rompe el mutismo del cristal,
nace a borbotones el aliento.

@José Valverde Yuste

TÍTULO: UN PEQUEÑO MILAGRO

 

Entras en mi inocencia
con tus trazos de mar,
esos espejos translúcidos
que flotan en mi deseo,
en este urgencia vibro
bajo tu hierba,
desgarrada por la ola ante su orilla.

Hablas a mi corazón
y le dices como era antes
que el mundo lo tocara
con tu fracción de manzana,
con los huesos blandos
de los satélites
que giran delante de tu columna.

Antes de perderme
en el milagro de tus muslos,
te miro atentamente
a través del cristal
con su escalofrío,
en aquel paisaje
donde galopa la piel.

Me desnudo ante tu sombra,
delante de tu perfil de violín
con sus notas místicas
y alzo el vuelo en esta sonata
de domingo.

Me derrumbo
ante la rojez de la huella
que tiembla en tu mirada
cuando hilvano
la espuma de tu ola.

Un simple silencio
congregado en la oscuridad
de las venas, azules,
ante el mar que me compartes
nervioso en su frontera
me eleva hasta la cima
de las plegarias.

Penetro en el temblor
de tu estrella,
casi exhausta, casi sin voz,
abrazando la miel
que confiesa a la serpiente.

@José Valverde Yuste

TÍTULO: PENSANDO EN OSCUROS RÍOS


 

Pienso en los oscuros ríos

que he de atravesar

en el calor de un mar sin brazos,

en el fondo de una boca,

que casi siempre es ligera.


Me entrego a la calma

de la que vive el día,

la orden inminente

para naufragar en un barco

de metáforas frescas.


Despierto en la dormida senda

de los ofidios, 

exploro el confín de cada fibra,

una caricia cruda

que responde en la piel del otro

cuando supuran ríos de la luna.


Una emesis cautiva por años

aparece por el umbral del alma,

lo sutil de la bóveda,

sentada al final del día

por el  yugo de la razón.


Deslizo la mano

bajo el encaje y el peso del vestido.

por el aroma del perfume,

avivo el contorno

rompiendo el invierno.


Soy un abrazo de víbora reptando 

entre flores tibias

buscando la mañana

que desdibuja los linderos.


El pulso busca el volumen

de la piel desnuda,

la victoria de la propia vida

sobre los soles de las piernas

desprendidos de sus otoños.


Pienso en el rayo perdido,

en el rincón

donde florece la promesa, 

en lo tierno de ti, mujer.


En el espacio donde llueve

en el bosque, muerdo

la fruta encendida

el hambre del hombre.


@José Valverde Yuste



TÍTULO: EL SOL SALE ALTO


 

El sol sale alto

camina sobre espumas de sueños,

sus rayos dorados

esculpen las esperanzas,

pero se queda justo ahí,

más allá de tu vista.


Ante el calor de incontables días

las estrellas esconden su esplendor,

susurrando secretos a la brisa

ante las garras de la luz

que empieza a desplegarse

en la huella de la voz.


A los pétalos, con sus sueños errantes,

les regala el aliento del río,

con matices de corazón

cuando la luna se duerme

con su rosa alta a la espera.


Cuando desnuda su nombre

en las veredas,

enciende el fuego antes de caer,

las estrellas alienadas

queman el temor de las flores

ante el alma iluminada

con sus caricias y recelos.


En las tinieblas de la sombra,

en su aposento,

se apaga el beso del crepúsculo

ante el brillo de la aurora,

se abre el jardín ante los cipreses.


El día ensangrentado

saluda al arrayán

que mima a los manantiales,

en lo etéreo,

en la fugacidad de lo común.


@José Valverde Yuste


TÍTULO: EN TI CRECE LA NIEBLA




Te veo deshojando la tibieza de mis labios,

en el instante que palpas la palabra

que llevo en mi pecho,

en las tardes pintadas de calma

cuando la risa es luz y tu corazón

el vuelo de un poema.


En ti crece la niebla de la mañana,
el faro sereno de la noche sin rumbo,
un abrigo de sueños y ternura
cuando en tu vientre
encuentro el cielo desnudo.

La noche se acerca y en tu mirada
aún arde la luz bailando,
entre las llamas errantes del crepúsculo
cuando el sol no pronuncia palabra
y las sombras respiran tibio.

@José Valverde Yuste


TÍTULO: SUBJÚGAME

 




Me miras entre sombras que tiemblan,
se desvanecen entre palabras,
tímidas,
que nunca han pecado,
son almas en la búsqueda
del temblor de las hojas.

La luz se oculta tras cortinas de silencio,
mis ojos despiertan tras los suspiros
que flotan como olas invisibles,
saltando hacia fuera,
navegando por esta gloria que alimenta
a la embriaguez del cielo.

Contemplo el asombro de los gemidos, 
este lenguaje sin forma,
que se funde con la mirada del río,
como la resurrección de un domingo.

La realidad se disuelve,
las formas se confunden,
un faro inclinado, en la penumbra,
me guía a la orilla del abismo.

Ese espacio oscuro
donde el corazón desafía
la luz interior, rompiendo las cadenas,
en este crucero, las huellas
son versos sin miedo, buscando
la verdad en su movimiento.

Te quiero ante estas gotas solitarias

buscando la luz del manantial,

en este camino lleno de azul desnudo,

donde el silencio se une al muslo.


Me consuela esa caricia fresca

que sabe a abril,

que me hace sentir calma y tempestad,

y me consume con los gruñidos de su roce 

cuando se sienta

en la llanura de mi pecho.


Alcanzo la frontera de lo inalcanzable,
en el frescor de este naufragio,
ya cae la melancolía de la tarde,
me ato al péndulo de la metáfora 
y se purifica la congoja de las horas.

@José Valverde Yuste


TÍTULO: DESPERTANDO A LA LUZ 27 de enero de 2025


Contemplo el beso de la mañana,

la luz saliendo de su tedio 

me irradia,

trepo buscando el sol 

como enredadera cuyo pétalo

enciende la pasión.


Brota la tierra al alba

y mi fragancia se dispersa,

como un surtidor de rocío

en las hojas de los limoneros 

cuando despierta el día.


Quiero pintar tu cielo ,

convierto mis hojas en alas de arcoiris,

me elevo y llueven 

gotas de aurora boreal

sobre tus cabellos.


Entonces se desvanece la tristeza,

mi capullo florece, tu estigma se abre

y como un rayo de ternura 

penetro en tus arterias.

Abraxas ha bajado del cielo.


@José Valverde Yuste