POEMAS DE IMÁGENES, MI PUEBLO, GENERALES, DESAMOR, POEMAS CORTOS. MUNDO POESÍA
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TÍTULO: TE AMÉ EN SUEÑOS
TÍTULO: EL ALIENTO NACE EN MIS PULMONES
El aliento que nace en mis pulmones
guarda la orfandad de mi corazón,
el espacio donde despierta el viento,
la risa estirada de la primavera
mirando la ilusión de un pez.
Comprendiendo la memoria
que golpea el significado sensual
de este amor sin barrera,
esta garganta a punto de partir.
Amor, te toco con mis dedos ciegos,
con el silencio de la luz amarillenta de mi mesita,
me golpeas con tus olas
y limpias la anochecida oscuridad,
eres la asidua invitada a mí guarida,
por ti la locura tiene luz en su mirada
Te siento en este gorrión que vibra en mis manos,
en este trocito de noche
cuando juegas con las estrellas
y meces mi cabello como si el mundo fuese nuestro,
como si se fuese acabar la luz
en el corazón de tus labios
en las curvas que habitan la oscuridad de mi lecho.
Las dudas son el ángel
que pule las cortezas de tu cuerpo,
el arriate donde mis dedos crecen
como horas llenas de brotes,
segundos en las noches que crece la hierba
y se desnudan los zapatos
Oh, amor tu mirada es la bondad hecha palabra,
la luz llenando la vida de vastos sueños,
el equilibrio que encierra mi pasión en una tormenta
de sombras luminosas sobre las plumas de tu pecho.
Tu nombre, ¡ah! tu nombre
son letras de una lengua no legible,
el acorde de un suspiro perdido en la voz,
la honorable bondad del camino
donde queda marcada mi huella,
el tacto suave y callado de las tinieblas,
la carta que nunca escribo
estando borracho de tu cuerpo.
TÍTULO: HUNDIDO
Hundido
en la conciencia de la rosa
limitando con sus pétalos
sin dejar señales en la isla
lloro ante sus lánguidos senderos.
Flor fingiendo a la luz del manantial
llena de frescura,
despertando la virginidad del tiempo,
fuente envuelta donde vive lo puro.
Brizna de garganta silenciosa,
túnel de quieta agua,
derrumbada sobre algas en trance,
sobre la piel transparente del naufragio,
ciñéndose a la locura de la paloma blanca.
Hoy me he atragantado
con la carne donde florece
lo satisfecho.
TÍTULO: EN EL SILENCIO
En el silencio de la noche
cuando desaparece el sudor del día,
me empapo de tus sonámbulas transparencias
y me tiembla el escalofrío de tu silueta.
Los espejos, serenos,
abandonados en la habitación
se visten de golpes de corazón,
se desgrana la luz entre las cortinas
y el sonido del agua me arrastra
hacia ese abrazo mudo, sin etiquetas
dónde siento la calidez de tu alma
estirarse prendida de la frontera de tus labios.
Me salpica la ternura de tus ojos,
los besos en posición de cielo vertical
me abren el pecho, intensificando la subida
de temperatura en esta noche tan blanca
como la nota de un piano abierta
a las estrellas que nos rodean.
Los cuartos del reloj, descansando en la mesa,
abren ante mí estas horas tan íntimas,
mis piernas se enredan en las palabras
buscando la suave textura de tu piel
en este mundo de oscuridad y silencio
en el que imploro al prado
que llene la habitación de suspiros
buscando la salvación de estos cuerpos
llenos de sombra.
TÍTULO: SE ROMPÍA LA SANGRE EN TU ALIENTO
Se rompía la sangre
en el frenesí de una alcoba
que gritaba al aliento.
No importaban las horas
que naufragaban abriendo la rosa,
ni las veces que sembraba en ti.
Tampoco los archipiélagos disecados,
ni el arco que derribaba el muro
mientras las palabras temblaban
entre las delgadas piernas
donde habitaba la inercia del sol.
La boca irrumpió en revuelto río,
sobre un retoño de ascuas apaleadas,
y el eco de la vida con sus rosas
en cumbre de campanas
tembló ante el rugido de la luna,
los sudores respiraron lentamente.
TÍTULO: AMO TUS OJOS VACÍOS
Amo la ausencia de tus ojos
cuando sobreviven
al amanecer despierto de la hoguera
que resbala sobre la cordillera
sobre el cielo y el rocío
del primer aliento de la primavera.Me ahogo en los astros
que resbalan por tus nervaduras
cuando mis palabras no llegan al río
son simple balbuceo en las manos
de los días.
Tierra inundada sin misa previa
corazón grosero
donde las flores y el aguacero
son gobernados por estallidos
que iluminan el monte de las ánimas
y beben el ansia de las fuentes
antes de ser agotadas.
Ya respira el bosque
entre la niebla densa
y la sangre oficia oraciones
ante los astros
que huyen en desbandada
disfrazados de días
de rezo prolongado.
TÍTULO: LO POSTERGADO EN EL TIEMPO
Llegan los arcos cóncavos
de lo postergado en el tiempo,
las devociones absurdas de las palabras
con sus rimas y tradiciones tatuadas
sobre un pergamino lleno de amor temprano.
Fiera salvaje que riega las criptas
cuando asciende venturosa la belleza
en las profundas horas, transparentes,
con sus ojos llenos de recuerdos.
Frutos encendidos en la tibieza
de un hogar ataviado con venturosa piel,
masticando las venas desaparecidas
en el centro de la metódica luz
que abre la visión a lo errante de la pasión.
Signos de bacanales y pájaros estirándose
hacia donde no llega el borde de la visión,
donde el sentir de los labios esclaviza al tronco
para reverdecer la raíz.
Pluma de cúpulas erizadas que se desliza
sobre un cuerpo de mejilla extasiada,
senda con estupidez inexistente
en sus adornos de liturgia
que nos transporta el mudo amor
hacia corrientes comprimidas
en un tubo de espuma.
TÍTULO: ESTE AÑO ACABA MUERTO
Está llorando el mar ,desnudo ,
viendo con la boca entreabierta
de la razón,
la angustia de este año
cargado de sufrimiento.
Tiene ojos de sangre
con úlceras en su calendario,
sueños inmóviles abrazados
a los dientes de templos torturados
por el vértigo de la piedad.
Fusiles rotos
en caras de niños sin aliento,
soles asfixiados tambaleándose
en esta catedral sin ojos
que vierte sus lágrimas
sobre hortensias disecadas.
Más allá del espíritu
por las partículas de la luz
abrazadas a la muerte.
Este año que la luz bordada
vino a visitarme con las espinas plegadas,
en mi hombro acequias de dolor
impregnadas en lápidas de odio
comulgan con labios llenos de ira.
Tiene frutos ocultos
en los cuerpos que ya no sienten,
semillas enterradas en libros sin tinta,
bosques sin arco iris,
ausencia de clorofila en el llanto del árbol.
Esta muerte, de lo inservible
de estos meses,
amanece con una oración de serpiente
enjaulada en los pantanos de las posibilidades ,
en las leyes del frío
que ocultan el canto del ruiseñor
en la cumbre de las hortensias puras,
sobre la paciencia inocua del viento.
Este año quiso cantar a la mañana
y se marcha muerto.
TÍTULO: ALIMENTANDO LA SIMIENTE DEL MUNDO
TÍTULO: ROCE TIERNO
TÍTULO: UN PEQUEÑO MILAGRO
TÍTULO: PENSANDO EN OSCUROS RÍOS
Pensar en los oscuros ríos
que atraviesa el hombre
en el calor de un mar sin brazos,
fondo de una boca
que casi siempre es ligera
es la calma de lo que vive el día,
la orden inminente para naufragar el barco.
El despertar en la dormida senda de los ofidios
explorando el confín de cada fibra
una caricia cruda que responde en la piel del otro
cuando supuran ríos de la luna.
Una emesis cautiva por años
aparece por la puerta de la grieta,
huésped esclavizada
por el yugo de la razón de una sociedad
que vive en estrecha armonía
ante la humedad que aflora.
Se desliza la mano por el aroma del perfume
avivando el contorno del cuerpo,
un abrazo de víbora repta
entre las escamas desdibujando linderos.
El pulso busca el volumen de la piel desnuda,
las piernas son falsos soles en sus otoños
y pienso en el rayo perdido,
en el rincón donde florece la promesa
en el espacio donde llueve en el bosque.
TÍTULO: EL SOL SALE ALTO
El sol sale alto
camina sobre espumas de sueños
sus rayos dorados esculpen las esperanzas
pero te quedas justo más allá de su vista.
Ante el calor de incontables días
las estrellas esconden su esplendor
susurrando secretos a la brisa
ante las garras de la luz
que empieza a desplegarse
en la huella de la voz.
A los pétalos con sus sueños errantes
le regala el aliento del río
con matices de corazón cuando la luna
se duerme con su rosa alta a la espera.
Cuando desnuda su nombre en las veredas
y enciende el fuego antes de caer,
las estrellas alienadas queman el temor
de las flores ante el alma iluminada
con sus caricias y recelos.
En las tinieblas de la sombra, en su aposento,
se apaga el beso del crepúsculo
ante el brillo de la aurora,
se abre el jardín ante los cipreses.
El día ensangrentado saluda al arrayán
que mima a los manantiales en lo etéreo
de la fugacidad de lo común.