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NAVEGUÉ POR NEBULOSAS 13 de enero de 2025







Crucé el cielo, vi el sueño en su delirio.
en el borde donde lo imposible se hace carne,
donde las cosas que no existen empiezan a doler
y los deseos duran lo que dura un incendio.

Fui lirio que se rinde al lienzo, 
la mancha de un rastro que dejaba el frío
cuando se vuelve luz un día,
sólo un día, para hacerse ceniza
en ese momento tan breve como un rayo.

Allí, mientras la aurora boreal ungía mi piel,
mis ojos se cansaban de buscarte, y florecían,
como si cada pestaña fuera un pétalo largo
una espiga entregada al viento.

En ese momento me sentí habitado,
allí el alma se asomaba a mirar
su propia hermosura, en ese lugar 
donde todo se encendía
sabiendo aceptar que primero hay un invierno.

Instante en que la dicha se vuelve suprema,
la carne se rendía a su propio veneno,
y tú, te deshojabas en los cilindros 
de mis propios ojos, en este mundo
que dejaba de ser ausencia.

@José Valverde Yuste









SUEÑOS ROTOS

TÍTULO: DESPIERTO DESNUDO

MASTICANDO EL AZAHAR DE LAS CARICIAS







Masticando el azahar de las caricias

sobre un cuerpo de espectro amplio,

avivo  mis deseos

mordiendo la luz de sus piernas. 


Allí donde las olas juegan sobre la flacidez de la luz,

cuando la luna asoma entre soles 

de pequeños cristales derruidos, 

en lo candente, en esa soledad que vive el cielo,

 donde respira la rosa.


Acaricio el profundo mirar de tu vientre

y me impregno de ese río de oquedad oscura;

me sumerjo en un cielo despejado de nubes

donde queda petrificado el llanto.


Tiemblan tus alas y el centro se vuelve huracán 

de aguas densas, fábula con alto rigor de gloria,

fuego de constelación en bordes de anhelo recurrente

sostenidas por un compás de fina pluma.


Subo la cumbre del altar, donde florece la rosa

y liba la abeja en su redondeo,

imbuido en aguas donde madura el rocío

mi corazón se derrama como torrente

buscando su escorrentía.


Me convierto en un corazón dando luz a las estrellas,

desgarrando la piel en tempestad de noche,

como si llovieran deseos sobre hojas abiertas 

de auroras, sin sepultura, desvanecidas.


@José Valverde Yuste



A VECES






A veces me siento viento,

un roce de transparencia sobre hierba

que naufraga.


Otras, soy un brote de encina

un pliegue de pensamiento 

que gira en el relato de un atardecer 

con sus instintos en ofrenda.


Otras soy el relato hondo de la tierra,

un campo donde sembrar

las palabras que flotan, 

cuando lo inefable se vuelve tangible,

y la ausencia de canto es brisa ligera;

zumbido de abejas, garras de sonido imantadas,

sobre hierros de firme sueño.


A veces soy generosa presencia,

otras sol y mi pupila dialoga con la sombra

muriendo las angustias que convulsionan

cuando invado tu pecho y me hospedo

en sus montículos.


Mis suspiros son un lenguaje 

que se muerde la lengua,

sobre una verticalidad  de pared con ojo,

sueños que llenan de gracia 

lo puramente inundable de miradas puras 

en lo magnánimo del silencio.


Entonces me reconozco

en lo nuevo que quiere vivir en una piel 

siempre abierta a hechos consumados;

que habla de lo repentino, 

ese misterio repleto de nombres 

en esas esquinas que toca el nudo

de la fibra ciega.


En este columpio de días sin huellas,

busco la columna de aire solidificado

que sostiene el derrumbe de mis días.

Mi alma es el corazón de un reloj 

que estrangula al tiempo,

en estos momentos soy un espesor 

de sombra, la victoria definitiva 

sobre tu fósil  que estalla

en el envés de un fuego

que todavía nos busca.


@José Valverde Yuste


José Valverde Yuste QUÉ ESTRELLA FUGAZ VENDRÁ

José Valverde Yuste AMOR ESTOY CONTIGO

¡OH, MARIPOSA!

José Valverde Yuste QUE VUELVA LA CORDURA Poema

AMOR DE SÍLABA CALLADA

CÓMO SUJETAR LA VOZ 10 de enero de 2025

TÍTULO: YO FUI




Yo fui serpiente devorando tu cuerpo,

la mirada de tu angustia,

tus cascadas de lágrimas 

me dejaron extasiado,

no te reconocía, temblaba 

hasta el dolor de tus ojos.


Me subí a tu cuerpo y fui paloma,

surcando tus aires ateridos

consumé el vuelo en tu mirada,

y vi el azul cielo precipitarse

por la vaguada de tu escote.


Yo fui el pistilo de tu estigma,

la fragancia de tu piel,

el perfume francés

del aroma de tus deseos

convertido en amor de joven canal.


Renací de mis cenizas

y me convertí en fuego abrasador,

la revolución de tus hormonas,

el pirata que te roba el corazón.


Yo corrí por la playa solitaria

y me llamaban las olas,

porque en la espuma de sus crestas

estabas tú, candente,

como un géiser ante la nada.


Volé enloquecido por las onduladas

lianas de tus cabellos,

me balanceé hasta las lomas de tus pechos,

absorbiendo el néctar de tus brotes de alhelí.


yo fui camino,

subí por tus laderas,

esquivé todas las maldades

sintiendo el milagro del espíritu santo.


Fui barco, navegué entre tus piernas,

sentí tus terremotos,

vi salir la lava de tu volcán,

y yo, sediento de ti, naufragué en tus océanos.


Fui río, nací entre tus secretos de alcoba,

donde temblaban hasta los hierros,

caminé entre tus sábanas y te compuse una nana,

para que saciaras tu sed de amor.


Yo fui eternidad y volé contigo,

del suelo al cielo.


@José Valverde Yuste