Tú sabes que me habitas.
Cuando piensas en mí
un desfile de soles suben por tus alas
y se desprenden los cauces de un río
que enmudece entre sueños y brumas.
Un vuelo de colores puebla la sangre,
tejiendo el aire con las proporciones
adecuadas de silencio,
cuando la noche parpadea
creando sueños sin horas.
A través del cristal,
rayos de luna acarician tu sombra,
creando un laberinto con murales de dulzura
y en la complicidad de la mudez
una luz de farola ilumina el sendero
para que no se apague el tiempo.
Con el gemido del aire sientes
como penetro en ti,
soy rayo de primavera
que agrieto tus pupilas y con un deseo
el tiempo se quiebra.
Cuando arda tu pecho ante el sopor del pájaro
deja que tus mieles fluyan
en el caracol eterno,
allí late el paisaje
arrullado por la grieta de la luz
en su resplandor interminable.
@José Valverde Yuste
Maravillosa primavera. Enhoraburna José.
ResponderEliminarChelo Egea
Muchas gracias por leer y comentar. Un abrazo con la pluma del alma
EliminarNada como el vuelo de poemas para alumbrar senderos... y habitar paisajes de tinta y pael, José, maestro.. bello poema. Feliz martes y un abrazo.
ResponderEliminarMuchas gracias por leer y comentar. Un abrazo con la pluma del alma
EliminarEste poema es pura imagen en cascada.
EliminarEmpieza con diálogo,duda,recuerdo y se vuelve río ,luz,vuelo miel íntimo y cósmico a la vez.
Íntimo,sensual y místico.
Es caricia y universo al mismo tiempo.
Maravillosa inspiración poeta 🌹✍️
Muchas gracias por leer y comentar. Un abrazo con la pluma del alma
EliminarOlga Avtomovici. Un poema maravilloso con una melodía suave y relajante. ¡Enhorabuena! Que tengas una noche tranquila.
ResponderEliminarMuchas gracias por leer y comentar. Un abrazo con la pluma del alma alma
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