POEMAS DE IMÁGENES, MI PUEBLO, GENERALES, DESAMOR, POEMAS CORTOS. MUNDO POESÍA

MELANCÓLICOS 59 : EN LA INMENSIDAD DEL HORIZONTE

 





En la inmensidad del horizonte,

donde el mar se une al cielo en un abrazo,

has encontrado el límite de los sueños,

la frontera donde se desvanece el deseo,

donde los cuentos y la realidad se mecen

sobre espirales de olvido.


La línea imperceptible,

la realidad de la fantasía,

la valla dura e infranqueable,

que impide alcanzar la utopía deseada.


Donde los vientos 

susurran a las cicatrices profundas,

heridas donde la fragancia

del desamor ha resonado.


En tiempos de desolación y caos

el verdor se pierde en laberintos yermos

donde las penas y las inmundicias son las reinas;

a pesar de todo tu espíritu persevera

buscando alcanzar la libertad y la alegría.


Has hallado el misterio de lo imposible

donde se esconde la magia

la fuerza te ha encumbrado

para trascender los límites y volar más arriba.


Atrévete a soñar, a cruzar esa línea,

desafiando las leyes de la realidad,

porque en tus sueños reside la esperanza,

y en tu corazón la valentía de alcanzarlos.


@José Valverde Yuste



AMOR 82 : ERES SUAVE COMO UNA PLUMA (2)

 




Eres suave como una pluma, 

dulce como la piel de uva, amada mía. 

Un temblor, que arrasando mi esqueleto,

me despierta entre oasis y palmeras,

en el bálsamo de un incendio desnudo.


Eres la caricia del cielo

que borra las sombras,

la tierra que siembro y me pertenece,

no como esclava sino como el cuerpo

que me acerca al lenguaje de tu cuello.


Mi amor está enjaulado

en el borde de tu todo,

en los precipicios de tu vértigo,

en lo que desciende

y me sujeta del impacto,

haciéndome partícipe de ese punto

donde reconozco el deseo.


Amor de días largos,

mar enfurecido

en una tormenta suicida.

Dos cuerpos fluyendo,

nunca se apaga el día.


Rastro de paloma y pájaro

cruzando el cielo de la rima,

pegados a los huesos, a los tendones

de ese continente ancestral y mudo

que nos hace solubles a las hendiduras

de nuestro cuerpo, al baile de las olas.


Viajo por el sonido de la paz

que me crece hacia dentro,

por los siglos de la ternura,

florece con el gozo

que recorre la entrega construida,

desde el ocaso hasta la alborada. 


Esculpiendo las venas,

recorriendo las metáforas húmedas,

conquistando jardines

ahora eres mía: salvaje, lúcida,

el mito de mi poema, la dulzura encerrada

en mi tinta






@José Valverde Yuste


MELANCÓLICOS 58 : MOMENTOS NO VIVIDOS


 


MELANCÓLICOS 58 : MOMENTOS NO VIVIDOS


¿Qué ocurre con las palabras 

inundadas de silencios?

esos atardeceres que pasando

desapercibidos son el elixir de un canto de sirena.


Palabras de amor no dichas, 

son fantasmas

en la inmensidad de la vida

rocas en un pedestal de cartas de adiós

sin brillo ni esplendor donde el insomnio goza.


El abandono de la verdad

surcando la vía de lo oculto,

cimas inexploradas, sed de amenazas

cauce adentrando el agua de la riqueza espiritual 

en las interioridades de nuestro quehacer cotidiano.


Lanzas hechizadas, colmillos desgastados

lo insólito de la soledad, las noches profundas

la niebla envolviendo el cuerpo, amores deshechos

cartas rotas en la estación del olvido.


Amores lascivos

con miradas furtivas faltas de entrega

en sangre alborotada de corazones fraternos

en momentos de luz y de rayos estridentes

fuegos del cielo, atravesando nuestra aura

encendiendo de cálido cobijo el vértigo

que nos alimenta.


Amar dejándose llevar por el viento 

inmaculado de la pasión de las palabras 

que aceleran la pasión de las mil y una noches

según la rescatada estela de la luz sorprendida.


Tierra árida convertida en fértil,

caminar donde no había caminos

surcar los mares volando

amar, amar como yo te estoy amando.





MELANCÓLICOS 57 : EL AMOR PASA


 





MELANCÓLICOS 57 : EL AMOR PASA 


El amor llega y pasa,

como cuando se pide permiso al invierno

para ser hoguera,

un susurro de viento

que llega y se desprende del muro

con ese rastro de estrella.


Es un efímero destello,

pasajera luz de una orgía nocturna,

en un instante brilla y luego se despeña 

entre recuerdos y olvidos.


Es una hoja que duda

bajo el peso del cielo,

desgarra el aire es un cincel

que no avisa.


Cambiante como el río,

impredecible como las nubes.

A veces duele y quema,

otras tantas bendice el lecho

de los aprendices.


Es sangre derramada,

un misterio profundo, 

una eterna mudanza al valle

donde los pétalos florecen.


Bañados por su fuego,

renacen los labios del pecado,

el amor, viajero, nos deja estremecidos.

Así va y viene, fugaz como la vida 

un eco en el silencio,

un latido de amor de alondra.


El amor te sepulta en su mundo,

nos ata y nos dicta la vida

sobre un campo de brasas,

a veces, desiertas.


@José Valverde Yuste


MELANCÓLICOS 56 : PROFUNDIDADES DEL SILENCIO


 


MELANCÓLICOS 56 : PROFUNDIDADES DEL SILENCIO


En las profundidades del silencio

sobre los reflejos del dolor eterno

en la penumbra del alma 

sueños y brumas enlazados 

se esconden del mal.


Como cadenas 

que aprisionan el vuelo del águila

junto con el lienzo 

de la noche callada.

 

Donde los amores tristes se van sin retorno,

dejando un vacío que solo el tiempo puede llenar,

porque ya no tengo para ti mis latidos

mi corazón está en otra batalla

en la cual se desgarra

porque mataste lo más bello que tenía.


Cuando pases cerca de mí, sufriré en silencio

camuflando la pena profunda 

pero el amor persiste inmortal e inclemente,

y tu aroma de rosas

será un recuerdo constante.


Libre de tus ataduras y falsos sueños rotos,

vuelvo a brillar con luz propia

Ya no seré prisionero de tus cadenas,

mi alma renace, ¡Libre y segura!




MELANCÓLICOS 55 : AÑORANZA

 



MELANCÓLICOS 55 : AÑORANZA


Añoro tus risas, tus abrazos y tu serenidad,

cual brisa suave acariciando mi alma en soledad.

Eres mi sol en el cielo de mis días turbios,

la estrella que guía mis pasos en la oscuridad de este túnel.


En cada suspiro, en cada latido de mi corazón,

resuena tu nombre como espuma ahogada en la arena

recordando que fuiste mi razón de amar,

mi refugio en los profundos corales de largos resplandores


Que vuelva a brillar tu luz sobre mi soledad dormida

que regreses cual aurora a iluminar mi cielo,

pues sin ti, mi estela es un mar sin rumbo,

un jardín marchito que anhela florecer.


Regresa a mí, oh fuente de marfiles blanquecinos

como el sol que retorna tras la noche que se desangra

y juntos, enlazados como la línea de la orilla a un golfo 

brillemos con fuerza al final de un túnel donde la luz aparece.


AMOR 81 : MORDÍA MI ALMOHADA

 





Mordía mi almohada, esperando ver

lo bello de las avenidas de tu cuerpo;

eran horas interminables, mirando al espejo,

soñando con tus gestos de luna,

bajo esa sensación sombría de las tardes lánguidas,

vacías del gris otoño.


Mi lecho era un pájaro sediento, de ti,

de tu aliento, de tu mirar de primavera,

el anochecer suave en el fondo de tus pupilas,

imperceptible a lo estridente de ese vértigo

que me produce tus garras.


Bajo este luz mordaz donde habito,

esta oscuridad aciaga llena de júbilo,

inmóvil, devorando el tiempo, esperando 

el devenir de lo efímero del placer, tendido

espero el vuelo de la gaviota sobre mi montaña muerta.


Las aguas mansas de tu aura se agitan,

como el mar con los vientos huracanados, 

llenando esta oscuridad aciaga, estos minutos infinitos, 

este querer oír el timbre pero no llega esa orquídea

 para impregnar lo monótono de verdor y escarcha.


Quiero suspirar sobre tus escuálidas ramas,

perderme en el rocío de tu cuerpo, ser la lámpara 

iluminando esta ansia de piel de seda, cielo rebosante,

trigales que florecen bajo las sábanas, alimentarte

con mis suspiros.


Sé que vendrás con fuego, 

apagando mi fuente del deseo de ser tuyo, 

sin mordazas, con puertas abiertas

agitando las aguas mansas.


Golpeando los troncos virginales de este amor

que sueña con dragones

en las humedades de este estanque,

con el resplandor súbito de un corazón

lleno de latido.


@José Valverde Yuste