Mis ansias de volar hacia tus cordilleras
me hace beber de la palabra
que florece en el aura de tu mejilla,
respirarte para abrir el cielo de tu gloria.
En esa breve estancia de golondrinas en bajo vuelo,
busco una luz atada a tus pies,
un salto de agua violentado por las tempestades,
un tatuaje abrigado en el decorado de tu piel;
lo ahuecado del silencio que respira de tu nombre.
Subo hasta alcanzar
los sueños dormidos en tus labios,
el frío oculto en el corazón de tus muslos,
la sombra de la oscuridad donde copula
el aliento.
Una luz consciente,
una locura transparente atrapada en el mar,
despertar los deseos que necesita la tarde
para no morir en su agonía,
para no ser embargada y ser destino
donde me inclino para encender el verbo
que se clava en tu orilla.
Son deseos de calle principal,
avenida en alta voz consagrada
a la seda que desprende la luz,
en las tupidas grietas atadas
al cultivo de las rosas.
@José Valverde Yuste
