POEMAS DE IMÁGENES, MI PUEBLO, GENERALES, DESAMOR, POEMAS CORTOS. MUNDO POESÍA

A VECES






A veces me siento viento,

un roce de transparencia sobre hierba

que naufraga.


Otras, soy un brote de encina

un pliegue de pensamiento 

que gira en el relato de un atardecer 

con sus instintos en ofrenda.


Otras soy el relato hondo de la tierra,

un campo donde sembrar

las palabras que flotan, 

cuando lo inefable se vuelve tangible,

y la ausencia de canto es brisa ligera;

zumbido de abejas, garras de sonido imantadas,

sobre hierros de firme sueño.


A veces soy generosa presencia,

otras sol y mi pupila dialoga con la sombra

muriendo las angustias que convulsionan

cuando invado tu pecho y me hospedo

en sus montículos.


Mis suspiros son un lenguaje 

que se muerde la lengua,

sobre una verticalidad  de pared con ojo,

sueños que llenan de gracia 

lo puramente inundable de miradas puras 

en lo magnánimo del silencio.


Entonces me reconozco

en lo nuevo que quiere vivir en una piel 

siempre abierta a hechos consumados;

que habla de lo repentino, 

ese misterio repleto de nombres 

en esas esquinas que toca el nudo

de la fibra ciega.


En este columpio de días sin huellas,

busco la columna de aire solidificado

que sostiene el derrumbe de mis días.

Mi alma es el corazón de un reloj 

que estrangula al tiempo,

en estos momentos soy un espesor 

de sombra, la victoria definitiva 

sobre tu fósil  que estalla

en el envés de un fuego

que todavía nos busca.


@José Valverde Yuste


José Valverde Yuste QUÉ ESTRELLA FUGAZ VENDRÁ

José Valverde Yuste AMOR ESTOY CONTIGO

¡OH, MARIPOSA!

José Valverde Yuste QUE VUELVA LA CORDURA Poema

AMOR DE SÍLABA CALLADA

CÓMO SUJETAR LA VOZ 10 de enero de 2025

TÍTULO: YO FUI




Yo fui serpiente devorando tu cuerpo,

la mirada de tu angustia,

tus cascadas de lágrimas 

me dejaron extasiado,

no te reconocía, temblaba 

hasta el dolor de tus ojos.


Me subí a tu cuerpo y fui paloma,

surcando tus aires ateridos

consumé el vuelo en tu mirada,

y vi el azul cielo precipitarse

por la vaguada de tu escote.


Yo fui el pistilo de tu estigma,

la fragancia de tu piel,

el perfume francés

del aroma de tus deseos

convertido en amor de joven canal.


Renací de mis cenizas

y me convertí en fuego abrasador,

la revolución de tus hormonas,

el pirata que te roba el corazón.


Yo corrí por la playa solitaria

y me llamaban las olas,

porque en la espuma de sus crestas

estabas tú, candente,

como un géiser ante la nada.


Volé enloquecido por las onduladas

lianas de tus cabellos,

me balanceé hasta las lomas de tus pechos,

absorbiendo el néctar de tus brotes de alhelí.


yo fui camino,

subí por tus laderas,

esquivé todas las maldades

sintiendo el milagro del espíritu santo.


Fui barco, navegué entre tus piernas,

sentí tus terremotos,

vi salir la lava de tu volcán,

y yo, sediento de ti, naufragué en tus océanos.


Fui río, nací entre tus secretos de alcoba,

donde temblaban hasta los hierros,

caminé entre tus sábanas y te compuse una nana,

para que saciaras tu sed de amor.


Yo fui eternidad y volé contigo,

del suelo al cielo.


@José Valverde Yuste




 

ME HIPNOTIZA LA LUZ DE LA NOCHE

 




AUTOR: JOSÉ VALVERDE YUSTE

TÍTULO: ME HIPNOTIZA LA LUZ DE LA NOCHE

PAÍS: MÁLAGA/ ESPAÑA


Me hipnotiza la extraña luz

que atraviesa la noche,

esos aromas interiorizados en susurros de aire 

que despiertan los sueños.


Destellos de vida en tinta vacía

cuando me inclino hacia la sombra 

donde pernoctan los suspiros en brumas de plata. 


Espacio breve donde se comprime el tiempo

cortina de barro donde mueren las fisuras

misteriosas y tiernas de las cenizas 

puestas a secar sobre cristales.


Quizás sea un golpe de pájaro sin alas,

una escucha de gozos apagados

asistidos por ladridos de una nota musical lejana

donde renuevo lo que aspiro y persigo.

Un ronquido de ola

ante estrella de ojos cerrados.


Rincón donde el aire reposa en relojes antiguos

de delgadas manecillas.

Semillas flotan como espuma ardiente

en un mar de voz encendida 

cuando se apaga la aurora.


Secreto de mundos moldeables

donde se desvanecen los pliegues de la mirada.

minutos de profunda penumbra

sobre un maremoto que gira en un rincón oscuro

donde la densidad crepita en muslos densos

y el hielo deshoja el exceso, sin resignación.


Muere la opacidad del desierto

donde sacrifico el amor, 

ese que golpea y se clava 

como inmóvil cicatriz latente

sobre lo que no despierta de mí.


@José Valverde Yuste





SENTADO COMO PACIENTE DE MEMORIA VAGA







AUTOR: JOSÉ VALVERDE YUSTE

TÍTULO: SENTADO COMO PACIENTE DE MEMORIA VAGA

PAÍS: MÁLAGA/ ESPAÑA


Sentado como paciente de memoria vaga

veo circular pensamientos con certezas

inherentes en miradas buscando páginas

llenas de tardes tristes

acostumbradas a la especulación

como teclado sin yemas en un  amanecer temprano.


Como los años se almacenan en los dedos 

los sueños absolutos se segmentan

entre ascuas de frágil llama,

en pentagramas escritos sobre cuerpo lleno,

a rebosar de  tinieblas y auroras.


Contracciones con vida propia en fondo pagano,

mirada sosegada huyendo del poema

que iguala al infinito

en el sortilegio inalcanzable de lo falso.


Una luz breve, de tormenta fría,

sobre fumarolas alumbrando deseos 

que viven en compasiva calma

llenando tu noche con sueños 

que te poseen en un mundo desorganizado.


Vives en la eternidad de los días delgados

respirando el anzuelo, 

vagando en transición a la ignorancia 

donde lo liviano se encumbra veladamente, 

entre transparencias,

sobre un arco de sueños abstractos.


Me embriago de lunas enteras 

acariciando mis alas de luz rota

entre turgencias erizadas

donde el amor se vuelve duda

y lo obvio en raro.


En ese rincón donde nace

el ser, chapoteo en lo evidente,

en la noche sin sonido

donde se eterniza el llanto de las estrellas.


CUANDO ME DETENGO



Cuando me detengo en lo rizado de tus cabellos,
y desnudo tu corazón naufragando, desprendido
de la inclinación de lo verde de tus pupilas
vuelo hacia la calma de aquellas paredes
soliviantadas por la tormenta de mis venas.

Acaricio los suspiros del aire,
enciendo el susurro de la mañana
se condensa la pasión de la noche
de un amor que transciende la montaña.

Abrazo la melancolía de los latidos de la noche,
la tierra que ahora, no es de nadie
sólo la abraza el silencio de las sombras
como hilos de amor soñados, aún sin vestir.

Aparecen surtidores en luna de ángel,
presencia de montañas sin penitencia
y el mar me habla con su mirada de arcoíris
que habita en mi memoria.

Ahora tiembla mi mirada
ante la escasez de días de lluvia
y sigue entrando el aire frío por mi ventana
gastando palabras ya sin relincho.

¡Ay, amor!, silencio, guardemos silencio
en esta urna sin votos, 
donde se ausentan los espejos
y el alma se desnuda sin ser juzgada.

No hace falta conjugar el verbo
cuando las mariposas vuelan por la era
y atrás, van dejando los recuerdos.

@José Valverde Yuste



















 

TÍTULO: MOMENTOS

 






Vagas entre el humo y la luz
al pie de una orilla firme,
el otro en la arena movediza del quizás.

Te preguntas por esos fragmentos
que no encajan del todo en los despertares.
¿Qué ocurre con las palabras que se tragan la vida
inundada de silencios?.

Esos atardeceres que pasando
desapercibidos son el elixir de los lirios
persiguiendo lo congelado de las gaviotas.

Palabras delgadas llenas de ausencia
que resbalan entre hierbas antes de vender 
la boca a lo apagado del llanto,
entre lo que fue y lo que no tiene nombre.

Rocas en un pedestal de cartas
de un adiós con pupilas de rostro apagado
esperando ese amanecer sin hojas,
esa sombra de arroyo sin mano.

Me abandono en lo insaciable,
lo hambriento de la verdad;
las noches sin sombras en las nubes
en la otra costilla que aún 
no ha aprendido a llorar en lo sembrado,
de este soñar de mirada ciega.

@José Valverde Yuste