Un cielo de promesas olvidadas
ancla en tus ojos el lastre de los años;
memorias que te habitan los sueños -¡oh, amor!-
entre la locura fragmentada
de tu corazón.
Un beso abraza el caos
mientras el pulso de la sombra
agoniza en tus párpados.
Desciende, sin prisa urgente,
un viaje hacia el suelo humedecido,
como si quisiera entender las historias
escritas en la sombra de tu piel.
Soy el naufragio de una ola de ceniza:
la forma perfecta de lo que fue espuma.
Y ahora, cuando el tiempo en espera
es el crujido del aire al encenderse la luz
se anuda el aliento de tus ojos;
se incendia la mirada,
respirando los temblores de aquella noche,
hermosa,
de miradas encubiertas.
@José Valverde Yuste
