Cuando en el banquete te veo
mi mirada se ausenta del mundo,
las luces de las velas se desvanecen
y se desprenden de su atuendo.
En este inmenso océano de caras,
tú eres la isla que me atrae,
el faro que me irradia calidez,
el incendio que calcina el aire.
Tu elegancia al caminar es una llamada,
un espectro de luz cuya pureza
brilla como el hielo de un iceberg,
y desliza la mirada hacia el único altar
ante el que puedo sucumbir
Eres el faro cuya llama me arrastra
y mi pecho, ya no late, grita
al espacio que nos separa.
Tu piel es un faro ante tal ostentación,
un festín de manjares y de flores
entre los más nobles añejos del mesón.
Cuando el espacio se cierra
y al fin me acerco a ti
mi mundo interior se desmorona
ante el mensaje de amor
que dejo clavado en tu corazón.
@José Valverde Yuste
AI. Adis Irulegui. Cuando ese festín de notas salta de cuerdas a las letras del poema, un ballet se incendia entre tus miradas y unas piernas... bellisimo todo José. Feliz noche de martes y un abrazo
ResponderEliminarMuchas gracias por leer y comentar. Un abrazo con la pluma del alma
EliminarFaro que ilumina y llama mientras otros pechos se arrastran... penetras en lo sublime José. Música irlandesa genial. Feliz mares y un abrazo en violín..
ResponderEliminarMuchas gracias por leer y comentar. Un abrazo con la pluma del alma
EliminarHermoso poema y preciosa música 🎶
ResponderEliminarQue elegante y visual, convierte la admiración en un ritual casi sagrado, donde todo desaparece menos esa presencia que lo ocupa todo. Es bellísimo 💫🤍
ResponderEliminarDulces versos de esa adolescencia que brota como primavera el sentimiento del amor. Felicitaciones. Lindo leerte, José
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