Navego sobre esta angustia
preñada con ojos de luna,
lánguido florecer donde se licua el hastío,
en un naufragio que conscientemente
oculta el crepúsculo:
las sombras me miran el rostro,
y en cada declinación
alimentan mis sueños con suspiros.
Vagan en mí gritos inyectados
de recuerdos ignífugos,
penetrando en el filo de la sombra
buscando un susurro en la eternidad,
un hueco donde las tinieblas abracen
lo que el día dejó entre memorias.
Vasto azar iluminando
el gancho tembloroso
que no teme al tiempo,
desasistido entre labios y boca;
me habitan ahora
los cálidos sonidos del recuerdo
en esa muerte del clamor
abrazando al silencio.
@José Valverde Yuste
Olga Avtomovici. Un poema maravilloso y melodías conmovedoras, como el encanto de la primavera. ¡Felicidades, feliz fin de semana!
ResponderEliminarMuchas gracias por leer y comentar. Te deseo un feliz sábado
EliminarAI. Adis Irulegui. Ahh, los recuerdos son como esas notas que susurran en estos versos, poeta, vagando siempre...feliz sábado José y múltiples abrazos
ResponderEliminarMuchas gracias por leer y comentar. Te deseo un feliz sábado
EliminarPreciosas imágenes que reflejan tus palabras.
ResponderEliminarEnhorabuena.
Chelo Egea
Muchas gracias por leer y comentar. Te deseo un feliz sábado
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