Tú sabes que me habitas.
Cuando piensas en mí
un desfile de soles suben por tus alas
y se desprenden los cauces de un río
que enmudece entre sueños y brumas.
Un vuelo de colores puebla la sangre,
tejiendo el aire con las proporciones
adecuadas de silencio,
cuando la noche parpadea
creando sueños sin horas.
A través del cristal,
rayos de luna acarician tu sombra,
creando un laberinto con murales de dulzura
y en la complicidad de la mudez
una luz de farola ilumina el sendero
para que no se apague el tiempo.
Con el gemido del aire sientes
como penetro en ti,
soy rayo de primavera
que agrieto tus pupilas y con un deseo
el tiempo se quiebra.
Cuando arda tu pecho ante el sopor del pájaro
deja que tus mieles fluyan
en el caracol eterno,
allí late el paisaje
arrullado por la grieta de la luz
en su resplandor interminable.
@José Valverde Yuste