Te amo, mujer de amapolas y azucenas
por tus dulces cañadas
los secretos se aromatizan.
En el silencio profundo de tu vientre
navegan los cruceros
que en tu seno anidan.
Te amo mujer de orquídeas y violetas,
en el latir de tu pecho de flor
es una delicia permanecer en silencio,
oyendo cada latido de tu historia
cada suspiro del deseo que abre mis ojos
y los derivan hacia la orilla de tus besos.
Te amo mujer de margaritas y magnolias,
ojos grandes como el corazón de la mañana,
y tus pestañas prolongaciones de cuarcitas
que hacen flamear el fondo de un coral.
Cejas de estela de barco, te surcan los ojos
y el candor de tu amor es una cerilla encendida
dirigiéndose hacia su aurora,
donde caminar es contemplar la hermosura.
Te amo mujer de fuego y brasa,
matorral de pasiones encendidas;
consume todo lo que nos separa.
Llévame con los ojos desnudos
donde se hallan los pétalos vibrantes
de tu alborada, mientras me arrastro por tu grietas
buscando el rumbo, sabiendo que estoy perdido.
@José Valverde Yuste