POEMAS DE IMÁGENES, MI PUEBLO, GENERALES, DESAMOR, POEMAS CORTOS. MUNDO POESÍA

ME HIPNOTIZA LA LUZ DE LA NOCHE





Me hipnotiza la extraña luz que atraviesa la noche,

aromas interiorizados en susurros de aire 

que despiertan los sueños;

destellos de vida en tinta vacía

cuando me inclino hacia la sombra 

donde pernoctan los suspiros en brumas de plata. 


Espacio breve donde se comprime el tiempo,

cortina de barro donde mueren las fisuras

misteriosas y tiernas de las cenizas 

puestas a secar.


Quizás golpe de pájaro sin alas

en escucha de gozos apagados,

asistidos por ladridos 

como nota musical lejana

donde renuevo lo que aspiro y persigo:

ronquido de ola ante estrella de ojos cerrados.


Rincón donde el aire reposa

en relojes antiguos de delgadas manecillas;

donde las semillas flotan como espuma ardiente

en un mar de voz encendida 

cuando se apaga la aurora.


Secreto de mundos moldeables

donde se desvanecen los espejos,

minutos de profunda penumbra

sobre un maremoto que gira

en rincón oscuro donde la densidad de la noche

crepita en muslos densos,


y el hielo deshoja el exceso, sin resignación, 

donde muere la opacidad del desierto

y yo sacrifico el amor, 

ese que golpea y se clava 

como inmóvil cicatriz latente 

que seduce a la madrugada.


@José Valverde Yuste




TÍTULO: TE VEO DESNUDA 19 de ener...




Siempre te veo desnuda 

sobre el lecho 

donde sueño deshojar tus pétalos. 


Sueños intactos

en la sombra de un deseo,

y aunque anhelo la dulce raíz

que brota de tu suelo,

no escucho nunca tu voz apagándose, 

cuán leve gemido, en mi oído.


Siempre te imagino tejiendo ilusiones

donde se quiebra la sangre, 

en ese instante ido, fugaz,

como una voz temblorosa.


En albos pensamientos,

sobre la lengua de los valles,

entre susurros de tierra

relegados a la soledad del tiempo, 

me llevas a la libertad imbuida

en grieta de verso.


Conviertes  un ancho amor 

en un placer estrecho,

mi voz se aferra a antiguas verdades

entre sombras de hojas caídas 

y gemidos sin aurora,

en el roce sutil del anhelo.


Desvanecido el fruto del ayer, 

la tierra abraza lo que fue,  

una hoja nueva se estira y dilata.


La luz se filtra entre las heridas 

y el roce del viento transforma el dolor 

en canto de bosque,

ahuyentando los pasos ancianos

de este prado tan lleno de suelo, olvidado.


@José Valverde Yuste



TÍTULO: TENGO MUERTO EL SUEÑO 20 de enero de 2025







Tengo muerto el sueño de mi almohada,

la voz suspendida entre vuelos de mariposas,

el corazón amontonado y solo,

buscando derrotar auroras

en mi mente inquieta y aturdida.


En la oscuridad de mis párpados 

revolotean sombras

de lo que fue y no existe,

como polen desvanecido en el viento,

dejando un vacío mientras el mundo

duerme a tu lado,

allí donde titilan las estrellas.


Busco la luz

en la noche virgen,

el círculo entre lo celestial y lo terrestre

para despertar del letargo,

al látigo del rayo que me alumbra,

y así romper las cadenas

de esta tristeza moribunda,

que con dolor a mi pecho estremece.


Así las voces de los recuerdos

van recuperando la felicidad

en el alma trémula que turba al corazón,

y por mis venas,

circula el fuego que un día me hizo sentir

el amor que no humilla y no deprava,

ese néctar de miel en los encuentros furtivos.


Auroras nuevas anhelo ver desbordadas

en este mar somnoliento,

en el horizonte de un nuevo despertar,

donde la luz encienda el hambre

en estas tierras secas.


Ya veo germinar de nuevo el musgo,

ante estos pies que caminan

buscando la germinación constante.


Para sanar heridas y volver a volar,

en esta ruta llena de rugido apasionado

libre de pesares, con las enseñadas

cubiertas de nieve antigua,

en este territorio que vuelve a ser de nuevo

un huracán.




@José Valverde Yuste


NUNCA TE IRÁS ...







 

Tú nunca te irás

porque duermes en mí,

entre pausas de manuscritos

respirando en la sombra,

entre secretos huecos

en un monte que está oculto

en un rincón ya clasificado, con tu aliento,

luz de brisa, que no deja sonido.

 

Yo te guardo en mis lágrimas

que caen como lluvia

en un espejo roto.

Te oculto en mi pecho,

todo esperanzas,

como voces perseguidas

por un acero candente

que arrasa con el calor

que aún me transita.

 

Las horas se estiran,

eres sueño y tormenta,

misterio oculto

en los pliegues del cielo.


Nunca entenderás

los destellos de la agonía

que mueren sin saber lo que es querer

frente a este mar de cielos hambrientos.

 

Tus ojos, faroles en la niebla, 

han mordido las alas de mi espíritu,

han quebrado mi pupila.

El sol reposa, bajo tus arcos de luz,

entre racimos de flores doradas.

 

Mariposas con herida abierta

vuelan con alas azul mar,

y en tu jardín resplandece la llama

donde el tiempo no transcurre,

se apoya en mi breve espacio;

ahora, todo es tributo a tu simpleza.


Manoseo el agua salada 

en ese lugar donde nace el placer.

saboreo lo efímero,

donde alimento mis deseos

tan llenos de ti.


Entonces el mundo se transforma,

el azul se vuelve fuego,

y el rojo predomina

esta noche de verano

que me lleno con el fondo de tus ojos.



@José Valverde Yuste







CAMINAS DINAMITANDO AURORAS ( A MI PADRE)

TÍTULO: EL TRIGO ARDE EN TUS MONTÍCULOS 13 de enero de 2025






Me agarro a la vertiente de tus hombros,
en el remanso de tu vientre
donde el sol se hace carne 
y el silencio es río.

Eres la ribera abierta que me espera,
en el rastro de tu antigua geometría
la selva se rinde a mi mirada,
la llama de los latidos me lleva
a navegar por el meandro de este templo
origen de todo naufragio.

En ti mi angustia se rompe,
se convierte en sedimento de estrellas
en este abismo de sueños
sonde la  ternura se enciende de sed 
se arrodilla ante este pulso de corales
y anémonas 

Cuando la lluvia del sol te baña,
se derrama sobre ti el blanco velo
de esta tierra mía, no es solo el mar
el que se desmorona,
es el resto de un naufragio 
en el abismo de tus cuencas
que rinde esta sed mía 
ante el umbral de tu silencio.

No quiero salir de estos panales,
ruta de mi sangre guerrera,
ahora somos la huella 
de un incendio que no cesa.


@José Valverde Yuste


NAVEGUÉ POR NEBULOSAS 13 de enero de 2025







Crucé el cielo, vi el sueño en su delirio.
en el borde donde lo imposible se hace carne,
donde las cosas que no existen empiezan a doler
y los deseos duran lo que dura un incendio.

Fui lirio que se rinde al lienzo, 
la mancha de un rastro que dejaba el frío
cuando se vuelve luz un día,
sólo un día, para hacerse ceniza
en ese momento tan breve como un rayo.

Allí, mientras la aurora boreal ungía mi piel,
mis ojos se cansaban de buscarte, y florecían,
como si cada pestaña fuera un pétalo largo
una espiga entregada al viento.

En ese momento me sentí habitado,
allí el alma se asomaba a mirar
su propia hermosura, en ese lugar 
donde todo se encendía
sabiendo aceptar que primero hay un invierno.

Instante en que la dicha se vuelve suprema,
la carne se rendía a su propio veneno,
y tú, te deshojabas en los cilindros 
de mis propios ojos, en este mundo
que dejaba de ser ausencia.

@José Valverde Yuste









SUEÑOS ROTOS

TÍTULO: DESPIERTO DESNUDO

MASTICANDO EL AZAHAR DE LAS CARICIAS







Masticando el azahar de las caricias

sobre un cuerpo de espectro amplio,

avivo  mis deseos

mordiendo la luz de sus piernas. 


Allí donde las olas juegan sobre la flacidez de la luz,

cuando la luna asoma entre soles 

de pequeños cristales derruidos, 

en lo candente, en esa soledad que vive el cielo,

 donde respira la rosa.


Acaricio el profundo mirar de tu vientre

y me impregno de ese río de oquedad oscura;

me sumerjo en un cielo despejado de nubes

donde queda petrificado el llanto.


Tiemblan tus alas y el centro se vuelve huracán 

de aguas densas, fábula con alto rigor de gloria,

fuego de constelación en bordes de anhelo recurrente

sostenidas por un compás de fina pluma.


Subo la cumbre del altar, donde florece la rosa

y liba la abeja en su redondeo,

imbuido en aguas donde madura el rocío

mi corazón se derrama como torrente

buscando su escorrentía.


Me convierto en un corazón dando luz a las estrellas,

desgarrando la piel en tempestad de noche,

como si llovieran deseos sobre hojas abiertas 

de auroras, sin sepultura, desvanecidas.


@José Valverde Yuste



A VECES






A veces me siento viento,

un roce de transparencia sobre hierba

que naufraga.


Otras, soy un brote de encina

un pliegue de pensamiento 

que gira en el relato de un atardecer 

con sus instintos en ofrenda.


Otras soy el relato hondo de la tierra,

un campo donde sembrar

las palabras que flotan, 

cuando lo inefable se vuelve tangible,

y la ausencia de canto es brisa ligera;

zumbido de abejas, garras de sonido imantadas,

sobre hierros de firme sueño.


A veces soy generosa presencia,

otras sol y mi pupila dialoga con la sombra

muriendo las angustias que convulsionan

cuando invado tu pecho y me hospedo

en sus montículos.


Mis suspiros son un lenguaje 

que se muerde la lengua,

sobre una verticalidad  de pared con ojo,

sueños que llenan de gracia 

lo puramente inundable de miradas puras 

en lo magnánimo del silencio.


Entonces me reconozco

en lo nuevo que quiere vivir en una piel 

siempre abierta a hechos consumados;

que habla de lo repentino, 

ese misterio repleto de nombres 

en esas esquinas que toca el nudo

de la fibra ciega.


En este columpio de días sin huellas,

busco la columna de aire solidificado

que sostiene el derrumbe de mis días.

Mi alma es el corazón de un reloj 

que estrangula al tiempo,

en estos momentos soy un espesor 

de sombra, la victoria definitiva 

sobre tu fósil  que estalla

en el envés de un fuego

que todavía nos busca.


@José Valverde Yuste