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MELANCÓLICOS 56 : PROFUNDIDADES DEL SILENCIO


 


MELANCÓLICOS 56 : PROFUNDIDADES DEL SILENCIO


En las profundidades del silencio

sobre los reflejos del dolor eterno

en la penumbra del alma 

sueños y brumas enlazados 

se esconden del mal.


Como cadenas 

que aprisionan el vuelo del águila

junto con el lienzo 

de la noche callada.

 

Donde los amores tristes se van sin retorno,

dejando un vacío que solo el tiempo puede llenar,

porque ya no tengo para ti mis latidos

mi corazón está en otra batalla

en la cual se desgarra

porque mataste lo más bello que tenía.


Cuando pases cerca de mí, sufriré en silencio

camuflando la pena profunda 

pero el amor persiste inmortal e inclemente,

y tu aroma de rosas

será un recuerdo constante.


Libre de tus ataduras y falsos sueños rotos,

vuelvo a brillar con luz propia

Ya no seré prisionero de tus cadenas,

mi alma renace, ¡Libre y segura!




MELANCÓLICOS 55 : AÑORANZA

 



MELANCÓLICOS 55 : AÑORANZA


Añoro tus risas, tus abrazos y tu serenidad,

cual brisa suave acariciando mi alma en soledad.

Eres mi sol en el cielo de mis días turbios,

la estrella que guía mis pasos en la oscuridad de este túnel.


En cada suspiro, en cada latido de mi corazón,

resuena tu nombre como espuma ahogada en la arena

recordando que fuiste mi razón de amar,

mi refugio en los profundos corales de largos resplandores


Que vuelva a brillar tu luz sobre mi soledad dormida

que regreses cual aurora a iluminar mi cielo,

pues sin ti, mi estela es un mar sin rumbo,

un jardín marchito que anhela florecer.


Regresa a mí, oh fuente de marfiles blanquecinos

como el sol que retorna tras la noche que se desangra

y juntos, enlazados como la línea de la orilla a un golfo 

brillemos con fuerza al final de un túnel donde la luz aparece.


AMOR 81 : MORDÍA MI ALMOHADA

 





Mordía mi almohada, esperando ver

lo bello de las avenidas de tu cuerpo;

eran horas interminables, mirando al espejo,

soñando con tus gestos de luna,

bajo esa sensación sombría de las tardes lánguidas,

vacías del gris otoño.


Mi lecho era un pájaro sediento, de ti,

de tu aliento, de tu mirar de primavera,

el anochecer suave en el fondo de tus pupilas,

imperceptible a lo estridente de ese vértigo

que me produce tus garras.


Bajo este luz mordaz donde habito,

esta oscuridad aciaga llena de júbilo,

inmóvil, devorando el tiempo, esperando 

el devenir de lo efímero del placer, tendido

espero el vuelo de la gaviota sobre mi montaña muerta.


Las aguas mansas de tu aura se agitan,

como el mar con los vientos huracanados, 

llenando esta oscuridad aciaga, estos minutos infinitos, 

este querer oír el timbre pero no llega esa orquídea

 para impregnar lo monótono de verdor y escarcha.


Quiero suspirar sobre tus escuálidas ramas,

perderme en el rocío de tu cuerpo, ser la lámpara 

iluminando esta ansia de piel de seda, cielo rebosante,

trigales que florecen bajo las sábanas, alimentarte

con mis suspiros.


Sé que vendrás con fuego, 

apagando mi fuente del deseo de ser tuyo, 

sin mordazas, con puertas abiertas

agitando las aguas mansas.


Golpeando los troncos virginales de este amor

que sueña con dragones

en las humedades de este estanque,

con el resplandor súbito de un corazón

lleno de latido.


@José Valverde Yuste




MELANCÓLICOS 54 : EN LA RUINAS DE UN AMOR


 

MELANCÓLICOS 54 : EN LA RUINAS DE UN AMOR


En las ruinas de un amor pasajero,

se esconden sombras de un ayer 

suspiros de risas en sombras de amor

mi corazón aún percibe la oscuridad y el silencio

caminando por las hojas del viento.


Marchitos quedan los recuerdos

de aquellos besos hirientes

y la llama de la distancia se apaga

con las cicatrices de mi piel.


Sollozos silenciosos de ojos desnudos.

que buscan en la oscuridad la luz perdida.

Lágrimas que  caen en la noche 

como estrellas que hablan sin palabras,

testigas mudas de la sed de las pasiones.


Las huellas de cada lágrima, 

son pisadas por mis zapatos desnudos

consuelos de promesas rotas

en el rincón de la desdicha.


Vestigios de pasión marchita,

se esconden en cada rincón de esta tristeza

donde las briznas de amor

se desvanecen en el aire,

como promesas rotas, sin reparo, 

sin gloria ni salvoconducto.


En la fatiga de mi alma cansada,

en la oscuridad de mi ser dolorido

habrá un destello de luz

una melodía de aurora

que romperá las cadenas del invierno

y nos elevará por encima de nuestro abismo.


AMOR 53 : VASTO RÍO DEL AMOR

 




Por el largo río del amor

caminas en un brioso corcel, 

con la sombra de los sueños libre,

prendida por hilos de seda,

los ojos abiertos 

y la respiración acelerada.


Enjambre de néctar, 

luz encendida en lo más alto de la palabra,

paloma en su más alto vuelo, 

locura zigzagueante,

silencio de espuma brava,

ebria de lo dulce, aprendes a navegar

sobre el incendio de la orilla.


Alarido de terremoto driblando al aliento,

póstumas alucinaciones llenas de franqueza,

estrellas perdidas 

donde aprendes a silenciar los deseos, 

con su amplio espectro de osadía.


Zozobras ante el trino del beso,

en la frescura del rayo

que sacude tu garganta.


Ya eres mar donde vuela el pájaro,

la belleza del cristal de un estanque,

principio y fin de lo azul,

la savia que emborracha mi tiempo.


@José Valverde Yuste



AMOR 80 : TORRENTES DE AMOR


 


Pálida luz,

envuelves la fogosidad ,

alumbras mi carne y mi aliento

con tu torrente de apetencia,

despejas las sombras de este cauce bravío.


Abducido por tus indomables deseos,

acabo con mis noches invernales

y las convierto en clamor de grito sediento.


Hablo con tu tacto, despierta tu boca,

almíbar sedienta, radiante amor de cereza,

muerdo el jugo de esta fruta

hasta que solo haya deseo

donde se rompe el vientre.


Entro en tu cuerpo, soy marea

rompo las huellas de este río

que nunca se agota.

Soy el ancla que abre tu puerto.


Te unes a mí, en este naufragio,

se desborda tu cauce

hasta que no queda nada dormido.


Navego en ondas de porcelana fina,

en el puerto

donde florecen las flores exóticas,

en ese bote sin remo

en la inmensidad de tu océano.


Inhalo la fragancia de tus suaves pétalos,

desciende el sol hasta el azahar traslúcido,

recorriendo el ingenuo valle

zurcido a tu cuerpo.


En ese momento, de anacardos sedientos

de humanidad hecha de amor,

los sonidos de tu lago

son un coctel que emborracha

mis pasiones, con su copa de amor,

en este trozo de pradera, de cielo.


@José Valverde Yuste








GENERALES 52 : REFLEXIONES


 


GENERALES 52 : REFLEXIONES


Yo que canto a la libertad del espíritu,

enredadera de mi cabello gris, 

verdades irrefutables de la vida misteriosa

cabalgan en carretas aladas.


Rodeado como las penínsulas de necios impíos,

sin saber distinguir la vaca del lechero,

ni la soledad de la risa, amando 

los pensamientos, estercoleros de la vida.


Una serenata, un ejército de hormigas solidarias,

el desnudo de Miguel Ángel, los romances de Lorca,

la vanidad de la sinrazón matando 

a los que cantan la belleza.


La cascada que baja cristalina, con acordes 

celestiales encantando al roble mudo y solitario.

baja con lengua de amianto cancerígeno.


¡Oh!, amor mío, quizás haya morada embaucadora

más hermosa que la tuya, ojos verdes de bosque,

de selva incontrolable, de libertad escrita en tus carnes,

trémulas, cuando te visita la flor del día.


Amor de cantares de gesta, de trovadores, 

¿ilusos de la cultura?, gladiadores del bienestar del pueblo

esperpentos de sus historias, melancólicos, borrachos,

gente sin patria, cuervos llenos de sabiduría.


Años vacíos, de mentes de algodón, viajando

en trenes de materialismo superfluo

¿Dónde está la belleza?, 

se me escapa de los dedos en una playa desierta, 

bamboleando con la espuma de las olas.


Poetas que cantáis a lo sublime, olvidad las cadenas,

cantad a la utopía, al amor, la libertad, la brisa sin aire,

el amor de los pobres, la sanidad del alma,

las verdades tautológicas de los humanos

que deambulan por la vida.