Aroma a jazmín abierto,
fragancia de islas encendidas,
fuego de cielo son tus ojos
en ti descansa el latido de aire
que le falta al mundo.
Viajas a mares de lujuria,
bañados por arrecifes de cristales
que se adormecen sobre la mar revuelta,
y todo es una gota de luz
en ese naufragio que bebe de la entrega,
vive lo que deja de vivir
cuando mi boca no te nombra.
Eres humo que mis manos persiguen,
luz de sombras y jazmines,
la sencillez del rocío cuando abraza al mundo,
el breve espacio donde mi pecho se transparenta.
¡Oh, tú amor! ocaso de sol
con su arcoíris particular.
Hazme un hueco en tu cama de plenilunio
con tus ojos velando mis sueños de nácar;
mi vida fluyendo sobre tu aura
en una explosión de amor, donde viva sin vivir,
siempre amándote.
@José Valverde Yuste