MELANCÓLICOS 61: CANSADO DE TU FALSEDAD
Cansado de ver espuma
en la fruta podrida
aflorar tus falacias tormentosas,
provocando enfoques
de pupilas extraviadas,
laberintos en un jardín sin dueño,
salto al abismo de la monstruosidad
que presides.
Percibo tu angustia de mujer tenebrosa,
explosiones de arcoíris, torbellinos
donde descansas de este infierno
de espejos perversos.
Quizás te hayas anclada
en un hedor de mañana
donde comulgas tus pecados.
Cuando desnudas tus interioridades
de piscina con lágrimas de sal,
enrojeces mis pupilas,
en ese instante eres metáfora de mi ceguera,
caminas por rescoldos de nieve,
donde mi sangre se convierte
en un surtidor de lamentos.
Eres la maldad del amianto
en esta larga noche sin luz,
el veneno de una adelfa
en un mundo de aguaceros sin agua
que tú has creado;
la prisión de mi amor.
Verte caer a la hondonada de la vida
en un agujero lleno de lo más hediondo
sería mi explosión de placer.
Cansado de tus insidias
camino hacia ninguna parte,
acompañado de las ánimas iracundas,
esas que tú me has asignado.
@José Valverde Yuste






