Si supieras todo lo que incendia
esos aires de tu mirada,
cuántas habitaciones cierran sus ojos
cuando respiro tus besos sobre tus oídos.
Si supieras las noches que transito en bandadas
sobre el vaho de tu ventana,
cuántas elevaciones he sobrevolado
sin tocarte con las manos.
Si supieras cuántas lunas se han apagado
entre tu nombre y el mío,
cuántas lluvias han registrado nuestro silencio
volarías como las gaviotas sobre las olas
y dejarías de ser lamento.
Entonces,
Mi delirio sería ser luz de tu candil,
alma quieta que alumbra el paisaje
con la vela que enciende tus pasiones,
sueños, con tus sutilezas escondidas
en ese corazón de sábado que respira alocado.
Mii amor onírico en la superficie
de un plasma oculto,
un concierto sin público en una calle sin luz,
un fantasma contorneando tu alma pecadora,
reprimida,
sobre mis brazos donde tu vuelo
mordisquea mis labios.
Estos atardeceres con la luz encendida,
sobre una flor de rocalla en un lago esmeralda,
un amor de madrugada
en las barras de tugurios ruidosos, cada alborada,
cuando duerme el sol sobre tu falda.
@José Valverde Yuste