Amor de mirada extraviada
musa resplandeciendo
donde comienza en el sueño,
antes de florecer la estela
resucita la espuma y reluce la ola.
Laberintos que al iluminarse
liberan el camino,
muslos con pensamientos curvados
desbordando estanques
que sobrevuelan sobre jardines
que golpean la diadema
en el centro de la alegría.
Rostros llenos de siluetas,
iris envueltos
en líneas de bordes que tiemblan
ante las transparentes aguas.
Recuerdos que navegan
en el barco de tu rosa
marcando antiguas huellas
a la sombra tierna de la brisa.
En el abismo
resplandecen las luciérnagas,
al final del mar
donde los suspiros amainan
allí muere el horizonte
y arrían las velas.
©José Valverde Yuste
Una bella coreografía surrealista de los sentidos donde el erotismo y la naturaleza se entrelazan para rescatar la belleza del olvido y coronar la alegría del reencuentro. Felicidades estimado poeta 🌹
ResponderEliminarMuchas gracias por tu hermoso comentario. Un abrazo con la pluma del alma
EliminarVideo y música una auténtica maravilla.El poena me dejó sin palabras,es fabuloso 😡 Felicidades por tan bella publicación, poeta.
ResponderEliminarBuen inicio de semana amigo!
Muchas gracias por tu hermoso comentario. Un abrazo con la pluma del alma
EliminarEs precioso!! El mar siempre ha sido un fiel compañero de amores y sentimientos que salen de dentro.
ResponderEliminarChelo Egea
Muchas gracias por tu hermoso comentario. Un abrazo con la pluma del alma
EliminarEl final me encanta "resplandecen las luciérnagas al final del mar donde los suspiros amainan"
ResponderEliminarChelo Egea
Muchas gracias por tu hermoso comentario. Un abrazo con la pluma del alma
EliminarAIR. Tan sublimes versos y elegía de suspiros inacabados que levantan el alma, bello poema José. Gracias, Siempre yo,
ResponderEliminarAdis Irulegui
Muchas gracias por tu hermoso comentario. Un abrazo con la pluma del alma
EliminarPrecioso poema, es un placer siempre leerte y admirar tus videos acompañados de hermosas melodías, bonito inicio de semana!!
ResponderEliminarMuchas gracias por tu hermoso comentario. Un abrazo con la pluma del alma
EliminarHermosas letras Poeta placer leerle
ResponderEliminarMuchas gracias por tu hermoso comentario. Un abrazo con la pluma del alma
EliminarMe encanto hermoso poema 👏👏
ResponderEliminarMuchas gracias por tu hermoso comentario. Un abrazo con la pluma del alma
EliminarHermosas letras poeta, siempre es un placer leerle gracias
ResponderEliminarMuchas gracias por tu hermoso comentario. Un abrazo con la pluma del alma
EliminarBellisimo paisaje musical y tus letras. Enamoran ambos.Gracias José. Feliz lunes.
ResponderEliminarMuchas gracias por tu comentario. Un abrazo con la pluma del alma
EliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarAmor de mirada perdida, amor que parece no mirar nada, amor que está en el interior pero que no reacciona, que no se detiene en el otro cuerpo, en la otra alma.
ResponderEliminarMuchas gracias por tu comentario. Un abrazo con la pluma del alma
EliminarEn tu poema, el amor no es destino sino deriva:
ResponderEliminaruna mirada extraviada que no se pierde,
sino que aprende a mirar de otra forma.
Todo nace en ese territorio previo al lenguaje, el sueño,
donde la ola recuerda que fue espuma
y la memoria aún no duele.
Los laberintos que nombras no confunden: liberan.
El cuerpo y el pensamiento dialogan sin prisa,
curvándose, desbordándose,
como si la alegría tuviera un centro secreto
al que solo se llega con los sentidos despiertos.
Me conmueve esa forma de mirar los recuerdos:
no como anclas, sino como barcos suaves
que navegan la rosa del tiempo
dejando huellas que no hieren,
apenas rozan.
Y al final, cuando el horizonte muere
y las velas se arrían,
no hay pérdida: hay descanso.
Luciérnagas en el abismo,
silencio que no apaga,
sino que consuma.
Gracias José, por este poema que no clausura nada,
que se queda vibrando,
como el mar cuando deja de rugir
y todavía dice todo. 🌊✨
Muchas gracias por tu bello comentario. Un abrazo con la pluma del alma
EliminarEl mar, gran amigo del amor. Un poeta chileno, en uno de sus poemas dedicados al mar escribió: "La muchacha que yo quiero no ha visto jamás el mar y son sus pupilas verdes como las olas del mar. La imagen de su belleza nunca ha reflejado el mar y es tan honda su tristeza como el abismo del mar. Las lágrimas de sus ojos no han llegado al mar y tiene el llanto salobre como las aguas del mar...
ResponderEliminarMuchas gracias por tu bello comentario. Un abrazo con la pluma del alma
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