POEMAS DE IMÁGENES, MI PUEBLO, GENERALES, DESAMOR, POEMAS CORTOS. MUNDO POESÍA

TÍTULO: LA LUJURIA



El reino de la lujuria, 

con ojos sin confesión, 

fluye en un hilo líquido 

al otro lado del agua.


Se extiende 

hacia donde la pluma interroga 

a la lascivia 

trazando un viaje sinuoso y lento.


Este sentimiento, tapiz de altos vuelos,

muere a veces en su desnudez

totalmente insatisfecho.


Hay surcos invisibles,

en espacios intermedios 

cuando se adentra

buscando la otra verdad de la cascada,

el otro borde de la orilla 

donde se produce 

el milagro de la carne.


Santifica el miedo al desamor

entre brisas salvajes

cuando el tiempo pierde su flujo,

esta vasta y sagrada savia

llena de pliegues de seda,

en raudal,

y crece en lo luminoso 

de estás corrientes subterráneas.




 

TÍTULO: PENSAMIENTOS DE ICEBERG

 




Tengo pensamientos lascivos
como fuego de iceberg flotando
en un transbordador de sueños
que como don de sol abierto
es raíz de cielo sin manantial,
bosque sin oxígeno ni bondad.

He olvidado las velas,
los moldes de las risas
donde recojo miradas
en acantilados abrazados
a la lluvia de la esperanza.

Senderos de gloria
delimitan mi espera
mientras despierto
en amaneceres llenos de sombra.

Reconstruyendo, la poesía,
la gabardina de letras
que en mi pasea.
©José Valverde Yuste

TÍTULO: AMOR DE MIRADA EXTRAVIADA

 



Amor de mirada extraviada
musa resplandeciendo
donde comienza en el sueño,
antes de florecer la estela
resucita la espuma y reluce la ola.

Laberintos que al iluminarse
liberan el camino,
muslos con pensamientos curvados
desbordando estanques
que sobrevuelan sobre jardines
que golpean la diadema
en el centro de la alegría.

Rostros llenos de siluetas,
iris envueltos
en líneas de bordes que tiemblan
ante las transparentes aguas.

Recuerdos que navegan
en el barco de tu rosa
marcando antiguas huellas
a la sombra tierna de la brisa.

En el abismo
resplandecen las luciérnagas,
al final del mar
donde los suspiros amainan
allí muere el horizonte
y arrían las velas.

©José Valverde Yuste

TÍTULO: EN LA CUMBRE DE LA OLA

 


Justo allí, en la cumbre,

el mar se elevaba

sobre el lomo fugaz

de una ola ascendente

suspirando entre el hálito leve

de una lira.

Un instante intenso de fragilidad extrema,

el fragor de una visión desmesurada,

más precisa que tus ojos,

en el nervio del agua.

 

Estabas sola,

en el mediodía de la espuma,

en el centro de tu ser,

sobre el punto exacto de la inmensidad.

 

En aquel trono de la tormenta, quieta,

crecía el universo acariciando

las silvestres primaveras.

@José Valverde Yuste

TÍTULO: AL ROZAR TU PIEL


 

Al rozar la piel dormida

de tu contorno de verano

fueron fluyendo tus ráfagas virginales,

el pergamino de mi espalda tembló 

desde la frontera de las noches

hasta donde se escapa el agua.


Con la complicidad de las miradas

bebimos el néctar, inagotable y pleno, 

el rito de un sueño real 

doblándose ante el silencio de la cumbre

y la planicie de luna  desnuda


La entrega fue 

una tormenta de paraíso

y el caudal, un santuario 

que detuvo al tiempo.


Recuerdo como el sol se filtró 

tras ese árbol, 

nos inclinamos sobre una ola 

cuya alma era una fuente

y allí esperamos el regreso de la marea,

sobre el agudo filo de la luz naciente.


©José Valverde Yuste


TÍTULO: MUTILANDO SILENCIOS

 


Me enseñas a ser esclavo
de los cruces de tu mirada,
de lo corrupto de tus pupilas
cuando la rosa sin sol , amordazada,
busca atropelladamente lo adulto,
la línea recta de la verdad
sin picos ni valles,
deshojando los códices del milagro
entre azucenas.

Desvelas los silencios
de mi mar con tus ojos,
los espacios sin arraigo los pintas
de luna con velo oculto
y alma colgada
de blancura madurando.

Aquí, traspasando lo llovido
permanece la hermosura del verano,
la vida entregada
esperando el alimento,
el reto que te nombra
cuando todo se ilumina
sobre la luz tierna del estuario.

Amor,
eres lo primigenio de la búsqueda,
el temblor en los céfiros
inagotables de la primavera,
la lluvia cuando precipita
aceitada en la tarde
haciendo el amor al viento.
@José Valverde Yuste

TÍTULO: TE AMÉ EN SUEÑOS


 

Cuántas veces te amé en sueños
con tu figura levitando en mis ojos
sin oír tu voz, en un mundo invisible
de caricias imaginadas,
sin fechas ni lugares que pueda evocar,
sólo veía una puerta con el ojo entreabierto,
la luz de un ser oculto que vivía en mí.
Cuántas veces en las noches, llenas de musas,
donde la bondad de la luna llena
te dibujaba avenidas, te escribía en las sombras
con versos no vivos,
te sentía en el canto de las mariposas,
en el latido mudo de la brisa presente,
eras todo rayo.
Cuántas veces fuiste una entelequia
sin rastro de pasos tristes,
la furia de las olas que rompían mis labios,
la fragancia oculta en la distancia
del discurso de mis manos.
@José Valverde Yuste

TÍTULO: EL ALIENTO NACE EN MIS PULMONES



El aliento que nace en mis pulmones

guarda la orfandad de mi corazón,

el espacio donde despierta el viento,

la risa estirada de la primavera

mirando la ilusión de un pez. 


Comprendiendo la memoria 

que golpea el significado sensual 

de este amor sin barrera,

esta garganta a punto de partir.


Amor, te toco con mis dedos ciegos, 

con el silencio de la luz amarillenta de mi mesita, 

me golpeas con tus olas 

y limpias la anochecida oscuridad,

eres la asidua invitada a mí guarida,

por ti la locura tiene luz en su mirada


Te siento en este gorrión que vibra en mis manos, 

en este trocito de noche 

cuando juegas con las estrellas 

y meces mi cabello como si el mundo fuese nuestro,  

como si se fuese acabar la luz 

en el corazón de tus labios

en las curvas que habitan la oscuridad  de mi lecho.


Las dudas son el ángel 

que pule las cortezas de tu cuerpo, 

el arriate donde mis dedos crecen 

como horas llenas de brotes, 

segundos en las noches que crece la hierba 

y se desnudan los zapatos 


Oh, amor tu mirada es la bondad hecha palabra, 

la luz llenando la vida de vastos sueños, 

el equilibrio que encierra mi pasión en una tormenta 

de sombras luminosas sobre las plumas de tu pecho.


Tu nombre, ¡ah! tu nombre 

son letras de una lengua no legible, 

el acorde de un suspiro perdido en la voz, 

la honorable bondad del camino 

donde queda marcada mi huella,

el tacto suave y callado de las tinieblas,

la carta que nunca escribo 

estando borracho de tu cuerpo.


TÍTULO: HUNDIDO


Hundido

en la conciencia de la rosa

limitando con sus pétalos

sin dejar señales en la isla

lloro ante sus lánguidos senderos.


Flor fingiendo a la luz del manantial

llena de frescura, 

despertando la virginidad del tiempo,

fuente envuelta donde vive lo puro.


Brizna de garganta silenciosa,

túnel de quieta agua,

derrumbada sobre algas en trance, 

sobre la piel transparente del naufragio, 

ciñéndose a la locura de la paloma blanca.


Hoy me he atragantado

con la carne donde florece

lo satisfecho.






TÍTULO: EN EL SILENCIO



En el silencio de la noche

cuando desaparece el sudor del día,

me empapo de tus sonámbulas transparencias

y me tiembla el escalofrío de tu silueta.


Los espejos, serenos,

abandonados en la habitación  

se visten de golpes de corazón, 

se desgrana la luz entre las cortinas 

y el sonido del agua me arrastra 

hacia ese abrazo mudo, sin etiquetas

dónde siento la calidez de tu alma

estirarse prendida de la frontera de tus labios.


Me salpica la ternura de tus ojos,

los besos en posición de cielo vertical

me abren el pecho, intensificando la subida 

de temperatura en esta noche tan blanca

como la nota de un piano abierta

a las estrellas que nos rodean.


Los cuartos del reloj, descansando en la mesa,

abren ante mí estas horas tan íntimas,

mis piernas se enredan en las palabras

buscando la suave textura de tu piel

en este mundo de oscuridad y silencio

en el que imploro al prado 

que llene la habitación de suspiros 

buscando la salvación de estos cuerpos 

llenos de sombra.


TÍTULO: SE ROMPÍA LA SANGRE EN TU ALIENTO



Se rompía la sangre

en el frenesí de una alcoba

que gritaba al aliento. 


No importaban las horas

que naufragaban abriendo la rosa,

ni las veces que sembraba en ti.


Tampoco los archipiélagos disecados,

ni el arco que derribaba el muro

mientras las palabras temblaban 

entre las delgadas piernas

donde habitaba la inercia del sol.


La boca irrumpió en revuelto río,

sobre un retoño de ascuas apaleadas,

y el eco de la vida con sus rosas 

en cumbre de campanas

tembló ante el rugido de la luna,

los sudores respiraron lentamente.


TÍTULO: AMO TUS OJOS VACÍOS


 

Amo la ausencia de tus ojos
cuando sobreviven
al amanecer despierto de la hoguera
que resbala sobre la cordillera
sobre el cielo y el rocío
del primer aliento de la primavera.

Me ahogo en los astros
que resbalan por tus nervaduras
cuando mis palabras no llegan al río
son simple balbuceo en las manos
de los días.

Tierra inundada sin misa previa
corazón grosero 
buscando el puerto común
donde las flores y el aguacero
son gobernados por estallidos
que iluminan el monte de las ánimas
y beben el ansia de las fuentes
antes de ser agotadas.

Ya respira el bosque
entre la niebla densa
y la sangre oficia oraciones
ante los astros
que huyen en desbandada
disfrazados de días
de rezo prolongado.