Amo la ausencia de tus ojos cuando sobreviven al amanecer despierto de la hoguera que resbala sobre la cordillera sobre el cielo y el rocío del primer aliento de la primavera.Me ahogo en los astros que resbalan por tus nervaduras cuando mis palabras no llegan al río son simple balbuceo en las manos de los días.
Tierra inundada sin misa previa corazón grosero
buscando el puerto común donde las flores y el aguacero son gobernados por estallidos que iluminan el monte de las ánimas y beben el ansia de las fuentes antes de ser agotadas.
Ya respira el bosque entre la niebla densa y la sangre oficia oraciones ante los astros que huyen en desbandada disfrazados de días de rezo prolongado.