POEMAS DE IMÁGENES, MI PUEBLO, GENERALES, DESAMOR, POEMAS CORTOS. MUNDO POESÍA

LA ENVIDIA



 



Mi  ser se estremece,

fantasmas del pasado afloran

sobre ecos de un tiempo vivido,

mientras ella se baña

en un mar doliente de pecado.


Desliza sus dedos

por el cristal,

siente la fragilidad

de su propia existencia.


Oye los susurros de una noche 

donde crecen sueños

de violetas muertas

que buscan la paz 

en medio de un turbulento

abismo ensombrecido.


Cautivo de su mente,

el silencio acusador

resuena en mi pecho

con un latir desgarrado

de sinsabores rotos

que me conducen

a un vuelo de tormenta.


Avanzo entre sombras y murmullos

de una montaña sin nieve,

un valle sin agua,

sólo páramo yermo

de un cielo dudoso.


@José Valverde Yuste


EL SILENCIO

 







¿Acaso existe el silencio? 

O es un estado transparente

que nos va envolviendo

como una madreselva

 

Jaula de hierro

de las noches con llanto de sal

sin que haya lugar por donde huir.


Es una tregua que corta, por el filo,

las palabras al teléfono.

El llanto de una cerradura olvidada

por los siglos, junto a su puerta,

que al parpadear no le queda más remedio

que replegarse.


Entonces la espera pierde la forma

porque no ha de demostrar nada a la noche

al conversar con la vida del pasado.


La cera del crepúsculo

cayendo sobre una carretera de parque

sellando la ventanas del coche

con la prisa de quien no tiene

a nadie que esperar.


Comprendo que el poema es esto:

desnudarse del ruido de la plaza,

aprender de la mirada que no exige discursos,

respirar de la paz compartida por las sombras

de estos muros.




@José Valverde Yuste







TÍTULO : VENGO A DARTE MI AMOR


 




Vengo a darte amor

con la simpleza de una margarita ​

acomplejada de tu belleza.

Porque soy un albatros a tu encuentro

haciéndome dueño de tu corazón,

que es el horizonte entre mi cuerpo y el tuyo.


Atrapo tu belleza de esencia de duna ,

muro inabordable entre tu prisión y mis besos;

Un barco de afecto lleno de rosas, 

montaña incapaz de articular palabra, 

cuando me presientes y explotan mis arterias.


Siento la diana de mi corazón enfermo,

tus caricias, pasión de arte rupestre,

en mi alma de flores de edredón,

donde se retrata la vida en su pura esencia.


Los poetas dueños de tus jardines

exploran tu universo interior, 

llevándome a campos verdes de esperanza, 

donde despierta el alma de las rocallas,

de tu bondad coralina.


Entonces el amor incombustible 

como las olas de la mar enfurecida,

como la ciencia del sueño, 

florece cuando duermes en mis brazos desnuda,

como la mariposa cuando se posa sobre ti.

Después solo hay luna


LA NOCHE: ESA FRONTERA

 


Cuando la noche

con el peso de sus sombras

rueda sobre nuestros cuerpos dormidos,

una luz


habita el silencio de mi cuerpo

y se adentra en el deseo

que nunca se extingue.


Vivo en la frontera de tu piel

en la claridad que reside

donde los peces buscan la memoria.


Donde vivir es abrazar

los pasillos

que abren el camino a la sangre

para dejar de ser tiniebla

y convertirse en licor denso.


Aquí el silencio

es un territorio encendido,

un canal que recibe la huella

de una mano que transporta el deseo.


El latido invisible

que respira de la embriaguez de tu aroma,

donde el amor dejó su quemadura

al llenarte del rocío de la mañana.




@José Valverde Yuste







MELANCÓLICOS 50 :CUANDO TE VAYAS

 



MELANCÓLICOS 50 :CUANDO TE VAYAS


Cuando te vayas te recordaré

como una sábana blanca 

que acunaba la mañana 

en aquella lánguida habitación

donde tú, plácidamente, descansabas.


Vendrás a visitarme con los rayos del sol 

que emergen cada mañana, 

del abismo del horizonte, 

Abrazándome la espalda, como una adorable flama

en las noches de invierno, en una fría mazmorra,

donde encierro mi alma, para esperarte con tus alas.


Volarás con el viento, que silba en mi ventana,

es tu llamada y, como te ignoro, 

entrarás por las rendijas 

me harás compañía, en mi fría cama.


Me acariciaras con el agua 

que recorre suavemente mi cuerpo 

como una sirena en el mar de la nostalgia

sintiendo que esa nostalgia, es señal de esperanza viva

que mantiene mis soñares 

en una calma sedienta de novedades


Vendrás a mirarme, con las miradas de los ángeles 

que te protegen en el valle de los muertos

dónde conviven miles de almas solitarias;

pero tú no estás sola, 

te abstrae

mis pensamientos positivos, 

sobre la voluntad de tu alma desasida, 

una esperanza de hada.


Cuando te vayas pensaré en nuestra morada

en ese valle encantado, donde descansaremos 

y al fin, no tendré que pensar en ti

porque conmigo estarás todas las mañanas

de mi eterna existencia.

 

http://www.mundopoesia.com/foros/blogs/jose-valverde-yuste.118385/

https://www.poemas-del-alma.com/blog/todos-los-poemaspropios-276797-1

NUBES GRISES

 







Nubes grises dormidas en el cielo,

pesadas maderas de la tormenta

que descienden sobre la frente de la tierra.


Lleváis un aire que apenas respira

entregado a su pulso de ceniza.


Las hojas se arremolinan

como pequeños pájaros muertos

esparciendo su vida inútil por el suelo,

besando la tierra fría

con la desesperación de las raíces truncadas.


El mar vomita sus corrientes

sobre la gran llanura que abre sus fauces,

mientras los hilos

de alta tensión del viento,

rebana la espuma

y, la marea sin códigos de barra

se desangra sobre el acantilado.


Todo vive con una violencia desmedida,

se entrega al caudal de la existencia

y se consume en el centro de la tarde.


@José Valverde Yuste









DESAPARECISTE

 








Viví bajo la piel de tus días,

en la gruta desnuda.

Allí aprendí la gramática secreta de la pasión,

el temblor de la tarde en la ventana.


No busqué el oro de las grandes vitrinas

ni las verdades que sostienen los matrimonios.

Quería sostenerte a ti, tus grandes costados,

la respiración que sostiene la libertad de una mujer.


Habité en lo pequeño de tu cuerpo,

devorando los restos,

temblando cuando a través de sístole enferma

comprendí que mi mundo era barro,

territorio frágil ante el empuje de tu hermosura.


Me enseñaste a sacar el pan compartido,

la trinchera de la ternura frente al hacha,

la entrega de dos cuerpos

componiendo una sinfonía.


Pero todo murió,

como muere el pájaro de frío en su nido.

Nos agarramos a la memoria oscura

de los años

y fuimos dos faros invisibles

atravesados por la noche.



@José Valverde Yuste










LA VIDA LLEVÁNDOME…

 






La vida,

llevándome por tu geografía limpia de afectos,

de deseos que se nombran a media voz,

gestos que se vuelven refugio

en este modo de quedarse para siempre.


Porque amar no es un estruendo,

ni la tormenta que agita las olas,

es una luz encendida al fondo del pasillo,

esa constancia de estar presentes

a pesar de todo.


Caminar por senderos de sombra

y lluvia leve,

cargando con el equipaje necesario

de la ternura.


Ir con los ojos abiertos ante la fragilidad,

sostener el cansancio cuando asoma

y no dejarse vencer por el viento frío

cuando asoma la cabeza.


Vivir sin máscaras, con esa verdad

que sólo da el tiempo,

a través de las horas

que van cayendo sobre nosotros,

en nuestro patio,

haciéndome sentir lo que tú viviste.


@José Valverde Yuste








AMOR 75 : SILENCIOS QUE HABLAN

 



AMOR 75  : SILENCIOS QUE HABLAN



Ante la oscuridad silente de tu habitación,

sobre la moqueta verde, al lado de la chimenea

tus suspiros vuelan.


Son pájaros sin nombre, raíces fortalecidas,

luz de mañana, la sombra de los muebles del salón

buscando el fuego del lirio tembloroso.


Dos almas entrelazadas como hiedras,

vertiendo su flujo y su simiente en tierra fértil,

sabiendo como regar los muros, rendidos

a lo que a veces intimida.


Este amor deja las vidas limpias,

aprende a pisar todo aquello que inicia el poema,

inventa versos a un bosque de sombra ante un árbol

que sostiene a la noche: es una tormenta

capaz de embaucar al silencio.


Nos queremos con la prisa de un viaje,

con la furia de la naturaleza embravecida;

pasiones y anhelos que hacen música

sobre la cicatriz que siempre recuerda:

el resplandor, la unión eterna, esa sublime sinfonía

la oda al amor compendio de tierra y barro.


Oasis que no tiene precio,

bondad donde se comulgan los milagros,

acueductos que crean vergeles refugio de tormentas;

allí nos consumimos ante la libertad de la sed,

ante esta corriente que no quiere pedir permiso.


Huracán que no cabe en una habitación

con esquinas cerradas, me desordeno en la melena

de este incendio, ruedo por este acantilado

donde la pasión se encuentra en la profundidad.


Es el pulmón donde respiramos,

lo que queda de nosotros en esta jungla sin mapa,

los jazmines frescos en la biznaga que frecuento.


@José Valverde Yuste