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A VECES

José Valverde Yuste QUÉ ESTRELLA FUGAZ VENDRÁ

José Valverde Yuste AMOR ESTOY CONTIGO

¡OH, MARIPOSA!

José Valverde Yuste QUE VUELVA LA CORDURA Poema

AMOR DE SÍLABA CALLADA

CÓMO SUJETAR LA VOZ 10 de enero de 2025

TÍTULO: YO FUI


AUTOR: JOSÉ VALVERDE YUSTE

TÍTULO: YO FUI

PAÍS: MÁLAGA/ ESPAÑA

DECLAMADO: MORE DURE


Yo fui serpiente devorando tu cuerpo

la mirada de tu angustia

tus cascadas de lágrimas 

me dejaron extasiado

no te reconocía temblaba 

hasta el dolor de tus ojos.


Me subí a tu cuerpo y fui paloma

surcando tus aires ateridos

consumé el vuelo en tu mirada

y vi el azul cielo precipitarse

por la vaguada de tu escote.


Yo fui el pistilo de tu estigma

la fragancia de tu piel

tu perfume francés

el aroma de tus deseos 

convertido en amor de joven canal.


Renací de mis cenizas

y me convertí en fuego abrasador

la revolución de tus hormonas

el pirata que te roba el corazón.


Yo corrí por la playa solitaria

y me llamaban las olas

porque en la espuma de las crestas

estabas tú, candente

como un géiser ante la nada.


Volé enloquecido por las onduladas

lianas de tus cabellos

me balanceé hasta las lomas de tus pechos

absorbiendo el néctar de tus brotes de alhelí.


yo fui camino

subí por tus laderas 

esquivé todas las maldades

sintiendo el milagro del espíritu santo.


Fui barco navegué entre tus piernas

sentí tus terremotos

vi salir la lava de tu volcán

y yo sediento de ti naufragué en tus océanos.


Fui río, nací entre tus secretos de alcoba

donde temblaban hasta los hierros,

caminé entre tus sábanas y te compuse una nana

para que saciaras tu sed de amor.


Yo fui eternidad y volé contigo

del suelo al cielo.




 

ME HIPNOTIZA LA LUZ DE LA NOCHE

 




AUTOR: JOSÉ VALVERDE YUSTE

TÍTULO: ME HIPNOTIZA LA LUZ DE LA NOCHE

PAÍS: MÁLAGA/ ESPAÑA


Me hipnotiza la extraña luz

que atraviesa la noche,

esos aromas interiorizados en susurros de aire 

que despiertan los sueños.


Destellos de vida en tinta vacía

cuando me inclino hacia la sombra 

donde pernoctan los suspiros en brumas de plata. 


Espacio breve donde se comprime el tiempo

cortina de barro donde mueren las fisuras

misteriosas y tiernas de las cenizas 

puestas a secar sobre cristales.


Quizás sea un golpe de pájaro sin alas,

una escucha de gozos apagados

asistidos por ladridos de una nota musical lejana

donde renuevo lo que aspiro y persigo.

Un ronquido de ola

ante estrella de ojos cerrados.


Rincón donde el aire reposa en relojes antiguos

de delgadas manecillas.

Semillas flotan como espuma ardiente

en un mar de voz encendida 

cuando se apaga la aurora.


Secreto de mundos moldeables

donde se desvanecen los pliegues de la mirada.

minutos de profunda penumbra

sobre un maremoto que gira en un rincón oscuro

donde la densidad crepita en muslos densos

y el hielo deshoja el exceso, sin resignación.


Muere la opacidad del desierto

donde sacrifico el amor, 

ese que golpea y se clava 

como inmóvil cicatriz latente

sobre lo que no despierta de mí.


@José Valverde Yuste





SENTADO COMO PACIENTE DE MEMORIA VAGA







AUTOR: JOSÉ VALVERDE YUSTE

TÍTULO: SENTADO COMO PACIENTE DE MEMORIA VAGA

PAÍS: MÁLAGA/ ESPAÑA


Sentado como paciente de memoria vaga

veo circular pensamientos con certezas

inherentes en miradas buscando páginas

llenas de tardes tristes

acostumbradas a la especulación

como teclado sin yemas en un  amanecer temprano.


Como los años se almacenan en los dedos 

los sueños absolutos se segmentan

entre ascuas de frágil llama,

en pentagramas escritos sobre cuerpo lleno,

a rebosar de  tinieblas y auroras.


Contracciones con vida propia en fondo pagano,

mirada sosegada huyendo del poema

que iguala al infinito

en el sortilegio inalcanzable de lo falso.


Una luz breve, de tormenta fría,

sobre fumarolas alumbrando deseos 

que viven en compasiva calma

llenando tu noche con sueños 

que te poseen en un mundo desorganizado.


Vives en la eternidad de los días delgados

respirando el anzuelo, 

vagando en transición a la ignorancia 

donde lo liviano se encumbra veladamente, 

entre transparencias,

sobre un arco de sueños abstractos.


Me embriago de lunas enteras 

acariciando mis alas de luz rota

entre turgencias erizadas

donde el amor se vuelve duda

y lo obvio en raro.


En ese rincón donde nace

el ser, chapoteo en lo evidente,

en la noche sin sonido

donde se eterniza el llanto de las estrellas.


CUANDO ME DETENGO



 CUANDO ME DETENGO


Cuando me detengo en la pulpa de tus labios

los acaricio con las yemas sensoriales de buen catador

el eco de tus suspiros se mezcla 

con los latidos de mi pecho

abrazando la melancolía que nos une en silencio.

 

En cada frase

se enciende el suspiro de la mañana

se condensa la pasión de la noche

de un amor que trasciende la distancia.

 

En los veranos surtidores en luna de ángel

presencia de montañas sin penitencia

y el mar donde desaparecen las sombras

son reflejos de arcoíris en mi memoria.

 

Ahora tu tierra no es de nadie

habla la mirada de amaneceres sombríos

en la escasez de los días sin lluvia

entrando el frío por la ventana.

 

¿Para qué hablar, si el sentir se expresa,

con el roce de una lujuriosa luna?

¿Para qué gastar palabras con escasez de relincho?

Los gestos de cuerpo,

hablan más fuerte que mil vocablos hambrientos.

 

Silencio, guardemos silencio

en la urna de derrotas puntuales

donde se ausentan los espejos

no hacen falta fonemas, ni verbos conjugados

cuando el alma se desnuda sin ser juzgada.

 

Mariposas volaban en mi sueño

Y por la era se fueron marchando los recuerdos

 

 

TÍTULO: MOMENTOS

 






Vagas entre el humo y la luz
al pie de una orilla firme
el otro en la arena movediza del quizás.

Te preguntas por esos fragmentos
que no encajan del todo en los despertares.
¿Qué ocurre con las palabras que se tragan la vida
inundada de silencios?.

Esos atardeceres que pasando
desapercibidos son el elixir de los lirios
persiguiendo lo congelado de las gaviotas.

Palabras delgadas llenas de ausencia
que resbalan entre hierbas antes de vender 
la boca a lo apagado del llanto
entre lo que fue y lo que no tiene nombre.

Rocas en un pedestal de cartas
de un adiós con pupilas de rostro apagado
esperando ese amanecer sin hojas
esa sombra de arroyo sin mano.

Me abandono en lo insaciable,
lo hambriento de la verdad
las noches sin sombras en las nubes
en la otra costilla que aún 
no ha aprendido a llorar en lo sembrado
de este soñar de mirada ciega.

@José Valverde Yuste