En el invierno, cuando el frío abriga la soledad,
en el templo del pecado emerge
sobre lo opuesto al equilibrio
con la ilusión de un relámpago encumbrado
en los misterios internos.
Arranco de mi sombra el calor de tus huellas
como si tu voz fuese una palabra
que quiere abrazar la esteril tristeza
de mis lágrimas.
Huyo del silencio a través del viento que ya no muerde,
las primarias inocencias se obstinan en recorrer
lo estricto de tu piel, el fruto aislado de la luz,
la cumbre de las arrugas veneradas
sobre el abismo ya nutrido.
Brillan en el cielo mis suspiros en forma de nube
la mariposa vuela buscando la herencia de la carne
plenamente espesa, decantada, como si se tratase
de un buen reserva degustado con paciencia..
Estos caballos desbocados me tienen atrapado
en este húmedo tumulto
donde brotan las silenciosas aguas de la rosa.
Indiscutiblemente un arte. Y ni hablar de la música 🎼 divina ✨🙏
ResponderEliminarMartha Zambrano
Muchas gracias por tu comentario. Un abrazo con la pluma del alma
EliminarQué música me deleita... como tu poema nostálgico pero bien dibujado donde la mariposa vuela. Feliz viernes José.
ResponderEliminarMuchas gracias por tu comentario. Un abrazo con la pluma del alma
EliminarHoy siento que son dulces y hermosas sus palabras estimado poeta José Valverde Yuste, como siempre salpicadas con ese toque de tristeza algo común yá en sus escritos, así es para mí lo que en puedo apreciar en su publicado más la música que le acompaña la que ha seleccionado hece que se sienta aún mas bello, para mí es un magnífico video y le doy las gracias por publicar en su excelente blog.
ResponderEliminarMuchas gracias por tu comentario. Un abrazo con la pluma del alma
EliminarBello, pero triste, me encanta cómo expresas tus sentimientos en cada verso. Un placer leerte poeta!
ResponderEliminarPrecioso poema, da gusto leerte.
ResponderEliminarUn abrazo fuerte.