Cielo lleno de lunares desarraigados
eternidad convertida en prodigio
arde en ti los pórticos de una superficie
extendida en un iceberg en llamas.
Yo vivo en el germen de tu mirada
en la gracia sencilla de la flor
que moldea lo desnudo
donde sacio el fruto de la promesa
más arriba del suelo encendido.
yo calcino la oscuridad de tus semillas,
los afilados ángulos de tu corazón
y empapo de lluvia
este refugio arropado por alhelíes.
Calcino el temple de tu mundo
con la apacible firmeza del corazón
que hiberna al acompasado baile de tus olas
entre miles de insignificantes luciérnagas
que viven soñando con el rocío
en esta tarde gris.
@José Valverde Yuste