Por ti, la vida es una enciclopedia abierta,
un fugaz rayo de luz donde se aferra mi rocío.
Allí, donde la brisa juega en la sombra del aire
de los paréntesis del tiempo.
Por ti, saben los ríos el camino hacia la nube
induciendo
al cielo a llorar sus sueños,
veo brotar
las semillas en el seno de la tierra
y manar la
sangre de tu nido.
Por ti mis
ojos dibujan caminos al perfume
y me
conducen a los brotes
donde los
latidos de tu pecho son mi alimento
cuando suspiro
a la luna en su rincón callada.
Por ti, la vida es el dulzor de un fruto diluido,
néctar que al paladar susurra sus secretos.
Siento cada mordisco
del trino del viento en la pradera
y en los rayos de tu sol el canto y el fuego.
Por ti, disfruto el discurrir del río
que despierta el pistilo de mis flores
viviendo en una eterna primavera
aunque, a veces,
el tiempo con sus sucios vicios
borre las claves de la intimidad
en las ruinas de la soledad del beso.